La resistencia y la solidaridad entre pueblos se citan en Beirut

Beirut acoge desde ayer el Foro Internacional para la Resistencia, el Antiimperialismo y la Solidaridad entre los Pueblos. El derecho a la resistencia, de actualidad a raíz de la masacre israelí en Gaza, será durante dos días el eje de los debates entre los participantes procedentes de los cinco continentes.
Fuente: Gara

Desde el fracaso de la operación militar de Israel contra Hizbullah en julio de 2006, Líbano simboliza y demuestra que la resistencia contra el imperialismo, en general, y el sionismo, en particular, es posible. Hace dos años y medio, Tel Aviv intentó liquidar a la organización liderada por Hassan Nasrallah para eliminar así una alternativa política y social a las élites gobernantes en los demás países árabes de la región.

El objetivo final era limitar la influencia de Irán en la zona a su propio territorio nacional. El tiro le salió al Gobierno de Ehud Olmert por la culata: el más poderoso -y hasta entonces victorioso- ejército de la región tuvo que retirarse a pesar de su superioridad técnica. Los masivos bombardeos aéreos contra la población civil no lograron otra cosa que alimentar el espíritu de resistencia y consolidar la posición de fuerza de Hizbullah en el seno de la sociedad libanesa. Con este triunfo el proyecto político, social y religioso del movimiento chiíta se ha convertido en una alternativa real a la habitual sumisión de los gobiernos de la zona a las directrices que marca Washington.

Contrapeso al imperialismo

No sólo con respecto a los movimientos de la región, sino también desde el punto de vista internacional, cabe preguntarse qué aspectos que propiciaron la victoria de 2006 son aplicables a otros países, para forjar así un sólido contrapeso a la represión y sumisión instaladas por el imperialismo occidental. Éste no sólo habla inglés con acento estadounidense, sino también se expresa en una u otra lengua europea, ya que Bruselas ha definido en su Tratado de Lisboa que quiere ser una potencia comercial y política mundial. El precio lo han de pagar otros países, como Afganistán e Irak.

En este contexto surgió la idea de celebrar un foro internacional sobre la materia, que es la continuación de anteriores encuentros. La iniciativa partió del Consultive Center for Studies and Documentation (Centro Consultivo para Estudios y Documentación) de Beirut, junto a la Campaña Internacional contra la Ocupación Norteamericana y Sionista (Conferencia de El Cairo), al Foro Internacional Antiimperialista de Solidaridad entre los Pueblos (Conferencia de Calcuta) y a la Campa- ña Stop the War (Londres), y con la participación de la Asamblea Nacional para el Apoyo de la Opción de Resistencia (Líbano).

Los participantes han acordado debatir sobre «el derecho a la resistencia como principio fundamental de la cultura de resistencia y la decisión consciente a favor de la resistencia, inspirados por la batalla contra la ocupación estadounidense y sionista, el reconocimiento de las victimas, la herencia humana y las conquistas en la lucha y defensa de los derechos a la liberación, la libertad y la independencia, y contribuir, así, a que la opresión y la humillación de los pueblos definitivamente sea un capitulo cerrado de la Historia». Además, pretenden llevar a cabo en el ámbito internacional, en el marco de los foros sociales, una campaña por una globalización alternativa que incluya «el movimiento contra la ocupación israelí y en apoyo al pueblo palestino y a su derecho al retorno».

El Foro Internacional de Beirut tiene como objetivos principales la coordinación del desarrollo de estrategias y mecanis- mos para apoyar a la resistencia y la elaboración de alternativas prácticas contra las medidas impuestas por organismos internacionales como el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio o el Fondo Monetario Internacional.