Verdades y mentiras sobre Venezuela

Desde hace algunas semanas  Venezuela está omnipresente en la actualidad internacional. Como en la época de Hugo Chávez, una importante campaña de mentiras mediáticas se ensaña contra la Revolución Bolivariana. Aunque Venezuela atravesa un periodo complicado especialmente en el plano económico, la realidad de la situación descrita por los medios resulta a menudo parcial y caricatural. Jean Araud, periodista francés instalado desde hace cuarenta años en Venezuela, sigue muy de cerca la actualidad en el pais. Su analisis de la situación difiere radicalemente de lo que oimos en los medios hegemónicos.

 

El 6 de diciembre pasado, la oposición venezolana ganó por primera vez en quince años las elecciones legislativas. Cinco meses después, cuál es el balance de sus acciones en la Asamblea Nacional?

En realidad no es un balance sorprendente. El nuevo presidente de la Asamblea Nacional, Ramos Allup, es un viejo político bien conocido de los venezolanos por su estilo provocador. El balance es de provocaciones tras provocaciones. La nueva Asamblea Nacional trató de ignorar los demás poderes, por ejemplo tratando de imponer tres de sus diputados que habían sido electos de forma fraudulenta. Tambien intentó imponer algunas leyes extravagantes, entre ellas una ley de amnistía que tiene por objetivo de perdonar a condenados cumpliendo sus penas o a prófugos de la ley por actos de corrupción. El balance real es un verdadero show mediático, cuidadosamente difundido por algunos grandes medios internacionales, mientras que las protestas populares contra las pretensiones de la Asamblea Nacional han tenido poca difusión mediática. Pero hasta los momentos la Asamblea Nacional no logró imponer sus tres diputados, ni tampoco ninguna de sus extravagantes leyes.

En el plano económico, Venezuela ha sido golpeada por el desplome de los precios del petróleo. Además, desde hace unas semanas, el país está afectado por una terrible sequía que dificulta seriamente el abastecimiento en energía. Por su lado, la oligarquía económica lleva a cabo desde hace años una tremenda guerra económica  creando desabastecimientos, penurias… Frente a este contexto difícil, ¿cuáles son las principales medidas tomadas por el gobierno para por un lado enfrentar estos problemas y por el otro conservar las numerosas conquistas sociales obtenidas esos últimos quince años?

Su introducción de pregunta es una perfecta y fiel síntesis del panorama general venezolano actual. Frente a las dificultades de suministro eléctrico el gobierno tomó las mismas medidas que toma cualquier otro gobierno frente a una situación similar. Por una parte una campaña de concientización de la población con mensajes como “soy consciente, consumo eficiente” y por la otra, reducción de las horas laborales en los organismos públicos para minimizar el consumo energético.

Frente al desabastecimiento, inducido por la oposición con fines desestabilizadores e incluso para tratar de provocar un estallido social, se desarrollan programas bautizados “motores” para impulsar otras fuentes de recursos económicos que el tradicional petróleo. Estos programas son de tipo manufacturero, agropecuario e industria turística. También se impulsan actividades de cultivos urbanos para enfrentar el desabastecimiento y la distribución de alimentos en manos de verdaderas mafias de especuladores.

El desabastecimiento que se presenta bajo la forma de la escasez, es en realidad la resultante de un acaparamiento de los productos.

Actualmente por ejemplo el pueblo no consigue azúcar, ni tampoco pan bajo pretexto que no hay harina. Pero curiosamente si usted da la vuelta de las pastelerías de Caracas vera que sus vitrinas sin repletar de los más exquisitos pasteles, por supuesto a precios astronómicos. Es solo un ejemplo ilustrativo entre centenares.

Pero el pueblo sigue resistiendo. Mientras realizamos esta entrevista se cumple un programa de distribución de alimentos a cargo del pueblo venezolano. Este programa denominado CLAP Comités Locales de Abastecimiento y Producción, cuenta con ocho mil Comités. Solo este sábado 7 de mayo se distribuyeron 4 mil 960 toneladas de alimentos en jornadas populares en toda Venezuela para combatir el acaparamiento y la venta especulativa de productos básicos. El CLAP es un programa creado por el gobierno para atender de manera directa a las familias y en las últimas nueve semanas distribuyo unas 255 mil toneladas de alimentos y productos de primera necesidad.

En cuanto a las conquistas sociales siguen en desarrollo a pesar de la crisis económica. El gobierno mantiene firmemente en expansión en particular los programas de educación, viviendas populares y la otorgación de pensiones. También el gobierno a multiplicado los aumentos de salarios para que la población pueda enfrentar los aumentos desmedidos de los productos.

Numerosos historiadores y analistas ven en esta guerra económica puesta en marcha contra la Revolución bolivariana un “remake” de la guerra llevada a cabo por los sectores oligárquicos chilenos contra el presidente Salvador Allende en los años 1970. En su opinión, .¿es justa esta comparación?

La época no es las misma, pero si existe une similitud, y la principal es que en ambos casos estas guerras económicas han sido instigadas por Washington. En Chile de forma encubierta, y hoy en Venezuela de forma abierta. La gran diferencia es que en Chile sus militares se mostraron  bajo el perfil de “gorilas” y que en Venezuela los militares son, y así se presentan, como el pueblo en armas.

Ya que su pregunta nos regresó a los años 70, es importante recordar el funesto Plan Cóndor realizado en las décadas de los 70 y 80 en América Latina con la participación de los Estados Unidos y que se saldó con centenares de miles de victimas. Henry Kissinger, secretario de Estado de Richard Nixon, ha sido señalado como el autor e ideólogo del Plan Cóndor.
Hablando de remake, efectivamente muchas situaciones actuales nos dan a pensar que se activó un remake del Plan Cóndor. En los últimos tiempos, en Venezuela con los ataques permanentes contra Hugo Chávez y Nicolás Maduro, las reiteradas agresiones contra Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador, en Brasil las actuales agresiones contra Dilma Rousseff  y Lula da Silva y en Argentina contra Cristina Kirchner, pero también en Honduras en 2008 la destitución por un golpe de estado blando de su presidente Manuel Zelaya y en Paraguay en 2012 con la destitución por un golpe parlamentario de su presidente Fernando Lugo.

Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil, Argentina, Honduras, Paraguay…todos son mandatarias o mandatarios con tendencias progresistas para sus pueblos. ¿Un poco curioso verdad?

Desde hace varias semanas asistimos a una cruzada mediática contra el presidente Maduro, acusado por todos los males que afecta su país. Eso nos recuerda las campañas de manipulación y difamación contra Chávez. ¿Cómo explica esta agresión mediática al mismo tiempo que Venezuela hace frente a importantes dificultades económicas?

La cruzada mediática es exactamente la misma porque la realizan grandes medios internacionales que dependen del gran capital,  de las corporaciones y transnacionales. Chávez o Maduro son atacados solo por lo que representan. Se trata de una cruzada del capitalismo contra un nuevo modelo de socialismo que en el caso de Venezuela adopto en su gran mayoría su pueblo por la esperanza de un nuevo mundo posible, mas justo y mas humano. Por las grandes potencias occidentales, es un mal ejemplo peligroso para sus propios pueblos y es la motivación para neutralizar con todos los medios posibles los líderes de este modelo.
A medida que pasa el tiempo, aparecen más informaciones, indicios y hasta ciertas pruebas que permiten sospechar seriamente que el presidente Chávez ha sido asesinado, en una palabra victima de un magnicidio.

La cruzada mediática es tan descarada que el pasado 6 de mayo una corte de Nueva York no tuvo otra alternativa que notificar de manera oficial a la Corporación Dow Jones & Co. Inc. y News Corp, empresa madre del diario The Wall Street Journal, sobre la acción judicial en su contra por la presunta comisión del delito de difamación, demanda presentada por Diosdado Cabello, un emblemático líder de la revolución bolivariana, ex presidente de la Asamblea Nacional.

Los motivos: una campaña internacional en la que algunos diarios vinculados a la derecha mundial difundieron información falsa que lo vinculaba a una supuesta red de narcotráfico y lavado de dinero. El periódico  difundió que «Fiscales estadounidenses investigan a funcionarios venezolanos, entre ellos al presidente de la Asamblea Nacional», información basada  en «citas de fuentes anónimas».

En esta campaña mediática participaron el diario ABC de España y El Nacional de Venezuela, entre otros. Frente a un proceso judicial de la justicia venezolana en su contra, el dueño de El Nacional Miguel Enrique Otero se encuentra prófugo y huyó del país para no comparecer a las varias citaciones del tribunal que lleva el caso.
Es probable que se inicie también un proceso judicial similar en tribunales españoles contra el ABC de España.

La oposición venezolana reunida en la Mesa de Unidad Democrática (MUD) acaba de lanzar una estrategia global con el objetivo de derrocar lo más rápido posible el presidente Maduro. Frente a esta contraofensiva, ¿qué rol pueden tener las bases chavistas que sabemos arraigadas y organizadas en el seno de la sociedad venezolana?

Antes de contestar a su pregunta, permitame un paréntesis. La apelación de Mesa de Unidad Democrática es solo un decir y no vayan a creer que la oposición venezolana está unida alrededor de una supuesta mesa. La oposición está liderada por viejas figuras políticas del bipartidismo de la anterior República, es decir la AD por Acción Democrática y la COPEI socialcristiana. De hecho el actual presidente de la Asamblea Nacional es un histórico miembro de AD y son frecuentes los incidentes que demuestran que entre los partidos de oposición la armonía no está siempre a la orden del día.

Esta situación es diametralmente opuesta a la de los dirigentes chavistas, que en su inmensa mayoría son fieles al legado de Chávez, es decir fieles al presidente Maduro.
En realidad la oposición no tiene ninguna estrategia global para derrocar a Maduro, en el sentido de acciones estratégicas planificadas y coordinadas. Lo que tiene la oposición es una fijación obsesiva de derrocar a Maduro, la misma obsesión que tenia con Chávez. De hecho, la oposición no presenta propuestas ni programas concretos para solucionar los problemas del país en caso de llegar a la presidencia, sino que abiertamente sus acciones se orientan únicamente a tomar el poder por cualquier método, democrático o no, respetando o violando las leyes.

Actualmente la oposición intenta de recurrir a un revocatorio para destituir a Maduro. Este proceso merece contextualizarse y observarse con mucha atención y por varios motivos.
Es Chávez, que algunos medios presentaban como un dictador, quien introdujo en la nueva constitución venezolana la figura del revocatorio, figura democrática por excelencia del que pocas pretendidas democracias pueden presumir.

El revocatorio permite al pueblo, reuniendo sólo  un 1 por ciento de firmas de los electores, solicitar un referéndum popular para revocar a medio mandato las autoridades electas, incluyendo al Presidente de la República.

La oposición, que por cierto siempre se mostro contraria a la nueva constitución, sin embargo apela a ella para intentar la aplicación de un referéndum revocatorio y tiene un precedente.
En 2004 realizó el mismo intento en contra de Chávez. A pesar de que las pruebas de las listas de firmas presentadas por la oposición en aquella época eran mas que dudosas, el presidente Chávez lo pasó por alto y aceptó el reto. El resultado es que Chávez ganó el referéndum y el pretendido revocatorio de la oposición se transformó en realidad en una ratificación de Chávez a la presidencia.

Actualmente en el caso de Maduro los chavistas no están dispuestos a aceptar que la oposición cometa fraudes para reunir sus firmas. Por eso en estos momentos un referéndum revocatorio contra Maduro no es más que una pretensión de la oposición.
Pero, en su supuesto caso efectivo, tampoco está escrito que la oposición pueda ganar ese revocatorio y eso por varios motivos:

Las manifestaciones observadas últimamente indican el poder de convocatoria del pueblo en defensa de Maduro y la escasa capacidad de convocación de la oposición.
Como lo mencionó en su primera pregunta la oposición ganó por primera vez en 15 años las elecciones legislativas. Pero es bueno recordar en qué contexto. La oposición ganó en buena parte con una estrategia poco democrática, también gracias a electores chavistas que se abstuvieron de votar y a otros que votaron en un estado de descontento, de zozobra y desestabilización resultados de la escasez inducida de productos básicos.
Hoy, estos mismos electores observan el comportamiento de la oposición al frente de su Asamblea Nacional y también observan con atención lo que pasa en Argentina con un nuevo mandatario neoliberal.

En este contexto el rol de las bases chavistas es simplemente de difundir las realidades y seguir el rumbo trazado por Chávez con su “Plan de la Patria” y los programas sociales, para que el pueblo pueda votar esta vez en su sano juicio sin dejarse manipular por los castigos que sigue imponiéndole la oposición para desestabilizarlo.

El presidente Maduro acusó varias veces al gobierno de Estados Unidos de querer acabar con la Revolución Bolivariana. Acusó entre otras cosas al presidente Obama de haber prorrogado el decreto que presenta a Venezuela como una “amenaza extraordinaria e insual para la seguridad de Estados Unidos”. Frente a estas acusaciones por parte del gobierno venezolano, los medios internacionales afirman que Maduro busca desviar la atención de su pueblo. Entonces, esas amenazas del gobierno estadounidense, ¿son fantasia o realidad?

El decreto de Obama parece un chiste. En realidad fue Estados Unidos el que empezó acusando a Venezuela con ese decreto. De verdad ¿quién puede creer seriamente que un pequeño país como Venezuela puede ser una amenaza para la gran potencia que es Estados Unidos?. Las amenazas del gobierno de Estados Unidos no son simples amenazas sino hechos. La oposición venezolana está en buena parte financiada por Estados Unidos y la campaña mediática contra la revolución bolivariana se elabora en laboratorios desde Estados Unidos. Incluso últimamente el mismo Obama declaró públicamente que Venezuela debería cambiar su presidente.

Es imposible entender la contraofensiva nacional e internacional contra el gobierno venezolano sin tomar en cuenta el contexto regional: regreso de la derecha en Argentina, golpe de Estado en Brasil… Para usted, cómo explicar e interpretar esta vuelta del neoliberalismo en la región y que papel puede desempeñar Venezuela para frenar este proceso?

Ese es el punto clave. Lo que hace el neoliberalismo no es un ataque solo contra Venezuela, sino un ataque global contra los pueblos progresistas de América Latina como los de Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela. Para el regreso del neoliberalismo se utilizan todas las armas posibles, las mediáticas por una parte pero también las desestabilizaciones, como en Venezuela mediante la escasez inducida de productos de primera necesidad e incluso la infiltración de paramilitares con asesinatos de blancos selectivos. La estrategia es de desestabilizar al pueblo y provocar disturbios para así justificar la clásica intervención en nombre de la libertad y la democracia. Es el mismo guión de todas las intervenciones realizadas por los Estados Unidos a lo largo de su historia para ocupar territorios. Pero en este caso actual hay varios parámetros adicionales e importantes. Se trata de un continente que desde décadas los Estados Unidos trataba como su “patio trasero”. Después de Fidel Castro en Cuba, han aparecidos líderes emblemáticos como Chávez, Morales, Lula, Correa y Kirchner que impulsaron el progresismo y pueblos que los siguieron masivamente. Los rusos y los chinos están presentes en América Latina. Y también los pueblos, tanto de los Estados Unidos como de otras potencias occidentales, enfrentan actualmente coyunturas sociales que pueden volverse en peligrosas para sus gobernantes.

Venezuela puede seguir jugando un rol para frenar la tentativa actual del regreso del neoliberalismo pero será solo una unión de los pueblos progresistas latinoamericanos la que podrá resistir este ataque globalizado.
Es el camino trazado por los libertadores latinoamericanos cuando lograron independizarse de sus ocupaciones coloniales, que posteriormente se transformó en otro tipo de coloniaje por el capitalismo. En cierta forma lo que esta en juego hoy para estos países es su verdadera emancipación y sus segundas Independencias.

*Periodistas y coresponsales respectivamente en Argentina y Venezuela para Investig’Action.

Traducido por Manuel Colinas para Investig’Action, releido por AA.

Fuente: Diario de Nuestra América, mayo 2016, Investig’Action