Venezuela, el golpe de estado permanente

Barack Obama pareciera estar apurado en tratar de limpiar su imagen y restablecer las relaciones diplomáticas con Cuba (levantar el bloqueo, es otra cosa …). La subsecretaria de Estado para América Latina, Roberta Jacobson y una nutrida delegación estadounidense acaba de reunirse con sus homólogos cubanos en La Habana, el 21 de Enero de 2015, para abordar (sin avanzar demasiado) las cuestiones de migración entre los dos países, la «Ley de Ajuste Cubano» (que Washington se negó a abandonar) y la apertura de embajadas. Lo nunca visto desde hace más de 50 años… 50 años de agresión unilateral contra Cuba.

Como estuvo obligado a reconocerlo el presidente Obama en su importante {«discurso cubano»}, del 17 de diciembre de 2014, la estrategia de Estados Unidos hacia la isla rebelde finalmente ha aislado a Washington y ha demostrado ser contraproducente para «el imperio». ¡Qué victoria! para el pueblo cubano que no ha dejado de resistir, en condiciones particularmente duras, a veces inimaginables. Este fracaso histórico ha llevado hoy al imperialismo a cambiar de método («invasión» de turistas, dólares, apoyo al sector privado, la «oposición») pero insisten, sin abandonar su objetivo de doblegar «la dictadura cubana.»

Calmando así el frente cubano, Washington espera poder centrarse más en el derrocamiento de la revolución venezolana y su presidente, Nicolás Maduro. Esta liquidación prioritaria, podría producir, en la estrategia imperialista, un efecto «dominó», bola de nieve … Si Caracas cae seguirían La Paz, Quito, La Habana, Managua, San Salvador…

Venezuela es, por lo tanto, para la Casa Blanca y el Pentágono, el {«corazón del blanco»}. ¿ Que esperarían muchos demócratas para estar convencidos y actuar en consecuencia? ¿Será que la sangre fluya libremente para llevar la solidaridad a la altura de los acontecimientos?

En Venezuela, una {«guerra de baja intensidad»} implacable, llevada a cabo bajo la supervisión y planificación en América del Norte, con una oposición llena de odio, revanchista, continua todos los días, de forma más o menos violenta. La dirige la extrema derecha, la derecha, los ex socialdemócratas, agentes y agencias de Washington, las fundaciones {«made in EE.UU.»} para lograr vencer el chavismo por conjugación, in crescendo, {{por todos los medios posibles:}}

– Crear las condiciones para una derrota electoral del poder legislativo en diciembre de 2015

– Cansar a la población con la penuria organizada, la inseguridad …

– Desestabilizar el país, desarrollando una guerra económica multifacética (acaparamiento con fines especulativos de alimentos, medicinas, productos de salud), la especulación sin cuartel, el aumento de precios, el contrabando, el mercado negro, el almacenamiento ilegal de productos de primera necesidad, la aplicación por parte de las instituciones financieras internacionales de un tipo de embargo financiero del país …

– Llevar a cabo una guerra ideológica en todo momento, para desinformar, manipular, crear un efecto externo de mal papel, un clima general de derrotismo (falsas encuestas, «Le Parisien» del 23 de enero 2015 atribuye el 22% a favor de Nicolás Maduro; encuesta retomada por «Le Monde» el mismo día y del fracaso inevitable, {«Maduro cae por sí solo «}, de «La Nación», del 23 de enero 2015, el postchavismo es una marcha hacia el abismo, en «TalcualDigital», del 23 de enero 2015).

– Aislar nacional e internacionalmente el blanco a destruir

– Intensificar la estrategia de la ansiedad y del miedo (conspiración permanente, crímenes de paramilitares infiltrados desde Colombia, sabotaje, fallas de energía eléctrica…)

– Redoblar las injerencias para tratar de dividir el chavismo y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB)

– Por último, las nuevas «guarimbas» como exitosos mecanismos.

Durante el discurso de clausura del «Encuentro de intelectuales en defensa de la humanidad» del 14 de diciembre de 2014, en Caracas (Cuartel de la Montaña), el presidente Nicolás Maduro reveló que en marzo de 2014, un intento de golpe de Estado había fracasado. Un grupo de oficiales, {“cercanos a Washington»}, ejecutaría un plan elaborado por el Pentágono y la CIA. Un avión mercenario contratado, pintado con los colores de Venezuela bombardearía primero los estudios de «Telesur» en el norte de Caracas, para sofocar la información, luego el Ministerio de la Defensa y el palacio presidencial de Miraflores.

El plan se detectó 48 horas antes del golpe de Estado y fueron encarcelados. Según el presidente, {«todos ellos se han confesado»} y {» se arrepintieron»}. Al igual que sus compañeros (un centenar) protagonistas del «golpe» de 2002 a 2003, animados por los políticos que los han manipulado. Algunos oficiales que fueron despedidos por {«actividades conspirativas»}, y la mayoría de los sectores {«ultras»} de la oposición, para preparar la segunda fase del {«plan de salida»} para obligar por la fuerza al presidente Maduro a tirar la toalla. .. El gobierno lo acaba de hacer público el 23 de enero 2015 ({«Ciudad Caracas», «Correo del Orinoco»}) con transcripciones de escuchas telefónicas que implican al vicealmirante Iván Carratú Molina, el general Antonio Rivero y Ángel Vivas, coronel GN José de Jesús Gómez Bustamante. En marzo de 2014, tres generales fueron detenidos («RT» 25 de marzo de 2014).

En las últimas semanas de 2014, el gobierno de Estados Unidos aprobó una «ley de sanciones» dirigida contra un grupo de dirigentes chavistas y oficiales leales venezolanos; que les niega la oportunidad de obtener una visa si desean viajar a los Estados Unidos. Estas sanciones son, según sus promotores, para minar la moral de las fuerzas armadas.

Se puede realmente hablar de {«golpe de Estado permanente»}, de una {«estrategia (a nivel mundial) a la chilena»} («Laverdad.com» 23 de enero 2015). La oposición ha desarrollado una nueva estrategia: hacer que la escasez, los enfrentamientos y saqueos en las tiendas donde se forman colas delante de tal o cual supermercado ({«Laverdad.com»} 19 de enero 2015).

Frente a la ofensiva desestabilizadora multifacética «, el {“presidente obrero»} va a toda marcha con el frente principal: la economía. A pesar de la crisis, la caída del precio del barril de petróleo (por debajo de $ 40), los presupuestos sociales no han sido amputados. Un nuevo aumento del 15% en los salarios y las pensiones mantienen el poder adquisitivo frente a la alta inflación (64% al final de 2014). La {«Ley de precio justo»}, entrará en vigor en enero de 2015 ({«Ciudad Caracas»}, 22 de enero 2015), ello debe ayudar a enfrentar la especulación y de control de los precios que a menudo se elevan. El margen de beneficio máximo no debe superar el 30%. Importantes acuerdos de cooperación fueron firmados con China en Beijing, durante la visita del presidente Maduro, los días 6 y 7 de enero 2015, que ascendieron a $ 20 mil millones de inversión… esto preocupa a{ “Occidente»}. ¡Es una buena señal!. Sobre este frente económico se jugarán las próximas elecciones parlamentarias de diciembre de 2015.

El esfuerzo de recuperación económica a través de la acción ciudadana, esta fuertemente estimulado por la democratización del Estado, la creación e instalación, a partir de septiembre de 2014, de los {“Consejos Presidenciales”}, integrando los movimientos sociales, con la expansión del {«poder popular»}. La {«Ley Orgánica de la Función Pública y Planificación Popular}» obliga al Estado a consultar a los ciudadanos de forma permanente, planificar con ellos, «Comunas Socialistas» (gobiernos locales), los consejos comunales y la asignación de recursos, hoy limitados por el preocupante descenso en los precios del petróleo.

Como vemos, {«Maduro no se basó en Dios para resolver la crisis económica»}, como irónicamente dijo a cuatro vientos «Le Parisien» del 23 de enero de 2015, a la gente. El {«Presidente obrero»} se basa en el pueblo.

Traducción libre del francés: César Quintero Quijada

Fuente: [Diario de Nuestra América n°1->http://www.investigaction.net/Le-Journal-de-Notre-Amerique-no1.html], Investig’Action, Bruselas, Febrero 2015.