Túnez, la primera cyber-revolución

La censura estaba en el corazón del régimen de Ben Alí. Así que Internet fue la respuesta del pueblo. Fundado en 1988 por algunos jóvenes que buscaban divertirse, Takriz se transformó rápidamente en el repercutor de las críticas y de los infos censurados. ¡Hasta un millón de visitas diarias! Prohibido y clausurado en el 2000, el grupo burló el bloqueo gracias a sus ‘hackers performant’. Durante la revuelta de diciembre, Takriz jugó el decisivo papel de auténtica agencia alternativa de información. Esta primera cyber-revolución confirma la importancia crucial de la info, independiente de toda presión política y económica.

Es justo lo que pretende Investig’Action – michelcollon. Info.

 

 

P.- ¿De dónde viene Takriz ?

R.- Takriz ha evolucionado mucho desde su creación. Al principio no éramos resistentes. TAKRIZ quiere decir algo como “toca-los-cojones” en árabe. Era la monda. Habíamos empezado haciendo redacciones y un magazín. El magazín se reía de todo, en un lenguaje libre, a veces vulgar. Iba desde internautas tunecinos de las redes de chats hasta las mentiras de la tele, incluso sobre la censura, aunque con distancias. Empezamos hablando de la tortura aunque en aquel tiempo no era tan flagrante. Era algo ligero, humorístico, pero no crítica gruesa, hasta que el gobierno nos bloqueó el sitio.

 

¿Por qué esta censura?

Discutíamos libremente sobre los problemas de un país en el que, salvo algunas excepciones, un periodista no se atrevía a criticar al presidente, cuya foto está por todos lados, hasta en la escuela, y donde se te dice que te calles cuando quieres hablar del poder. Enseguida Takriz fue uno de los primeros sitios tunecinos y de los más visitados; tenía una buen posición en los motores de búsqueda. Cuando los extranjeros veían las infos, venían a nuestra página y veían una imagen más cercana a la realidad. Recibíamos cantidad de e-mails de visitantes que nos preguntaban sobre Túnez, sobre nuestra manera de expresarnos, pero no teníamos vocación de ser serios. Este lenguaje desenfadado y esta popularidad hizo que la ATI (Agencia Tunecina de Internet, tutelada por el ministerio del Interior) cortara el 12 de agosto de 2000 todas las conexiones que salían de Túnez hacia nuestros servidores de web, mailing-list y de chats. En la práctica la ATI censuró simplemente TAkNET del Internet tunecino sin ninguna justificación legal y ni siquiera informarnos. Creo que fuimos los primeros en sufrir esta censura.

 

¿Cuál fue vuestra reacción?

Teníamos nuestros trucos. Lo habíamos previsto vista la situación de la prensa. Pero en aquella época era muy fácil sortear la censura con un simple proxy [programa o dispositivo que realiza una acción en representación de otro] y ya teníamos métodos para surfear en el anonimato. En principio, nosotros no teníamos vocación de lucha, pero desde la censura nos hicimos muy críticos. Lanzamos comunicados de prensa con la campaña 4*C (Campaña de los Censurados Contra la Censura) y redactamos cada vez más artículos pidiendo a nuestros lectores difundirlos mediante e-mails a todos sus contactos. Se llegó en aquellos días a hablar de nosotros en los medios internacionales. Entrevistas con ARTE, artículos para Le Monde, fuimos invitados por ATTAC en Francia a un coloquio para explicar cómo sortear la censura y hacer un Internet ciudadano. Era muy peligroso para nosotros; interveníamos en las conferencias con nuestros pseudónimos sin dar nombres. Al mismo tiempo, se organizaron en torno a nuestro IVR [sistema automatizado de respuesta interactiva] pequeñas actividades en grupos limitados. Imprimíamos camisetas, tags en la calle. Fuimos a entrevistar a presos políticos que salían de la cárcel y ayudábamos a organizar manifas. Pero en 2001 empezaron los primeras detenciones serias de miembros Takriz; fue cuando arrestaron y torturaron a Zuhair Yahyaui (alias Enttounsi). Era miembro de Takriz y le habíamos ayudado a montar su propio magazín on-line, TUNe-Zine, que intentaba adoptar un tono más moderado. Estuvo 18 meses en el trullo, y después de tres huelgas de hambre y las torturas, salió muy debilitado de la cárcel. Quedó muy afectado y murió de una crisis cardíaca en marzo de 2005. Lo que nosotros hacemos ahora, es también por él.

En 2004 recibimos testimonios de que los blogueros arrestados eran sistemáticamente interrogados a propósito de Takriz y sus miembros. Tuvimos miedo y algunos de entre nosotros tuvieron que exiliarse en el extranjero por temor a represalias. Entonces nos convertimos en un grupo privado, digamos, secreto. Pero continuamos haciendo campaña contra Ben Alí, unos dentro y otros fuera, en el extranjero. Para ello buscábamos infos y documentos comprometedores.

Los métodos de censura evolucionaron rápidamente y tuvimos que desarrollar nuestros sistemas y defensas también. Hasta principios de enero de 2011, había un fallo en los dispositivos de censura tunecinos que permitían a los internautas tunecinos burlar la censura utilizando https, siempre que el servidor objeto de la censura esté dotado de este protocolo de seguridad. Tuvimos nuestro propio servidor http en 2009. Nuestros proxys fueron la brecha que hizo caer el régimen de Ben Alí cuando la revolución. La gran ventaja del http, es que a diferencia de los proxys no se puede ‘esnifar’ el utilizador y por tanto encontrar su ruta.

 

¿Cuál ha sido vuestro papel en la revolución hasta ahora?

Desde la inmolación de Buazizi, el 17 de diciembre, hemos ido transmitiendo información a cada hora. También otras páginas lo hacían, pero como una noticia más, mientras que para nosotros el mensaje estaba claro: el culpable era Ben Alí y su régimen represivo. Takriz tenía una célula de crisis que centralizaba todas las informaciones que llegaban. No dejábamos de atender ni una información sobre los motines de Sidi Buzid, de Kaserina o de Gafsa los días siguientes. Mostrábamos las fotos de los muertos, los cuerpos en los hospitales, los vídeos y los testimonios. Éramos una cadena de información con fotos o vídeos de lo que estaba pasando. Nuestro papel era romper el apagón mediático, recibir pruebas de lo que pasaba y transmitirlas a los tunecinos por Internet. La gente tomaba vídeos y los ponía en internet para las redes o los amigos que a su vez los reenviaban. En ese momento, en Túnez, la mayoría de la gente que tenía acceso a internet estaba en Facebook, desde abogados a parados. Nos enviaban a veces directamente los documentos, o tomábamos directamente nosotros todo lo que caía. Los motines estaban bien cubiertos y retransmitidos en Al-Jazira y algunos medios internacionales. Pero incluso Al-Jazira, hasta una semana antes de la fuga de Ben Alí, cogía sus vídeos exclusivamente de internet. Quiere decir que internet y sobre todo Facebook han jugado un papel enorme en la revolución. Conocidos ya por nuestras campañas contra Ben Alí, gracias a nuestras fuentes y nuestro público, difundíamos por una red muy amplia. Apenas dormíamos e intentábamos compartir el máximo de información en tiempo real, asegurándonos de que era veraz. Pusimos una vez por error fotos de torturas en Siria y alguien lo hizo pasar por el suceso de Sidi Buazizi y todo el mundo lo creyó. Después sacamos un desmentido. Queríamos ser serios. Identificábamos todos los testimonios y recibíamos una información enorme que contratábamos mínimamente y enseguida la distribuíamos (Takriz contaba con 15 000 miembros en su página en esos momentos). Al mismo tiempo, compartíamos los datos sobre la corrupción, los crímenes del clan de Ben Alí y su policía. Solamente el viernes, cuando huyó Ben Alí, tuvimos dos millones de visitas. También otras páginas Face-book se pusieron a canalizar sistemáticamente información. Páginas dedicadas a otros temas como música rap tunecina sirvieron de agencias de información para la lucha. Nuestro papel ha sido movilizar, informar y después, organizar acciones directas.

 

¿Acciones directas? ¿Cómo se hace eso?

Es bastante desorganizado; pequeños grupos organizan manifas y otros toman el relevo en internet y nunca se sabe cuánta gente va a venir. Estamos a la escucha, cada uno expone su idea, si alguien quiere hacerlo, lo hace. Sobre el terreno a menudo es la improvisación. En Takriz, desde que los motines alcanzaron las grandes ciudades de Túnez, nuestros miembros locales organizaron manifestaciones. Arrastraban a la gente consigo y nos mandaban informes. Había mucha gente decidida que se ponía en primera línea. Son los que avanzan a pesar de los disparos de la policía y animan al resto del gentío.

 

¿En qué punto está hoy la revuelta?

Desde la marcha de Ben Alí y la supresión de la censura, ha habido un sentimiento nacional de tregua desde el primer día. Pero nosotros no olvidamos el RCD y todo lo que ha hecho. Para nosotros la inseguridad viene del RCD y si no rompemos esta dictadura desde su raíz, esto no es una revolución. Continuamos pues en la lucha. Pero la guerra de la información ha evolucionado, sobre todo en Facebook. La red está inundada de páginas a favor de RCD que hacen llamamientos a la confianza y a la calma; al mismo tiempo páginas islamistas llaman a la sharía, cuando en Túnez hay muy pocos islamistas.

Este es el argumento nacional, el de la seguridad para las personas que se situaron bien en el sistema. Las Teles tunecinas organizan la desinformaión a través de un verdadero alboroto mediático. Por ejemplo, vemos a la policía detener a un joven y presentarlo como un ladrón y volvemos ver este mismo joven en otro vídeo Facebook, con el ojo morado que explica que buscaba un trozo de pan porque tenía hambre. Según nuestras informaciones, el pillaje por parte del pueblo fue mínimo. Sin embargo, las milicias controladas por el poder empezaron a aterrorizar a todo el mundo con saqueos, robos,… ; matan y tienen problemas hasta con los militares.

 

¿Quién da las órdenes? ¿Quién les da armas y municiones?

Las milicias aparecieron el 14 de enero por la tarde, el día de la huida de Ben Alí, con el toque de queda y el estado de emergencia. Entonces la gente se organiza para hacer rondas y proteger al pueblo durante la noche. Además el día del anuncio del gobierno transitorio, muchas personas no habían dormido desde hacía días, en vigilia durante la noche par vigilar a las milicias. Pero el día 17 por la tarde, con el nuevo gobierno, habían prácticamente desaparecido y no se registraron más que algunos casos aliados. Es por eso también que ha habido poca actividad en ese momento. Todo el mundo necesitaba descansar.

Para nosotros no hay duda alguna de que estas milicias están controladas por el RCD. Comités de barrio atraparon a algunos formalmente identificados como policías, otros pretenden ser de la guardia presidencial (según M. Hadda, embajador dimisionario en la Unesco, es Ben Alí quien armó a estos hombres a su huida con el fin de desencadenar una guerra civil para que la inestabilidad le permitiera volver al poder)

 

¿Cuál es el objetivo del RCD?

Quieren crear un clima de miedo para empujar a la gente a aceptar ese gobierno provisional. Podrían conseguirlo pero mucha gente ya ha comprendido la mascarada que se está preparando. En los medios populares tunecinos, todos nos conocemos. Alguien desconocido es notado rápidamente. El barrio sur de Túnez, por ejemplo, está super organizado en comités populares. Estos aseguran ellos mismos la defensa con rondas. Ellos no caen en el pánico. Al contrario, los barrios más favorecidos y menos organizados son los más afectados por los robos y la inquietud. Les tienta esta falsa vuelta a la calma que promete el gobierno interino y algunos hasta difunden la propaganda del RCD

 

¿Qué es lo que vosotros queréis?

Nosotros somos un grupo laico y no politizado. Queremos ver al RCD fuera, así como a todos los que participaron en el gobierno de Ben Alí. Después ya veremos.

 

http://www.investigaction.net/La-Tunisie-premiere-cyber.html?lang=fr


Sitio Internet de Takriz y página Facebook : http://takriz.com/archive/mania.html

 

Traducción: J.Mª Fdez. Criado – Equipo de traducción de Corriente Roja