Thierry Deronne : “la información es una necesidad vital para el pueblo”

Thierry Deronne es el creador del blog Venezuela infos. En esta ocasión dialoga con nosotros sobre el proyecto de una escuela de comunicación internacional de movimientos sociales en Caracas.

Buenos días Therry, antes que nada, quería preguntarle, usted vive en Venezuela desde 1994 ¿Por qué tomó usted la decisión de ir a vivir allá?

“En los años 80 fui uno de los numerosos “internacionalistas” que se marcharon a Nicaragua a aportar su granito de arena en el proceso de transformación del gobierno sandinista (1). Mi aportación consistía en mis conocimientos de vídeo y cine. Allí conocí a Mariana Yonüsg Blanco, una feminista venezolana militante. Su piso era una especie de “sede de la ONU” donde se reunían jesuitas madrileños, una teóloga alemana de izquierdas, enfermeras vascas, profesores de música mexicanos, médicos cubanos, obreras de Condega. Pasábamos largas noches debatiendo apasionadamente sobre cómo íbamos a construir el planeta socialista. Cuando los Sandinistas perdieron las elecciones en 1990, muchos de estos “arquitectos” renunciaron a sus “locuras” y regresaron a sus países de origen. Mariana regresó a Venezuela con sus hijos, pero me invitó a acompañarla para continuar su trabajo de educación popular. Ella fue quien me habló por primera vez del MBR-200, el movimiento bolivariano, todavía semi-clandestino – concebido por Hugo Chávez cuando salió de prisión. Cuando el Comandante ganó las elecciones en 1998, comenzó a haber en Venezuela una gran energía colectiva, similar a la que había encontrado en Nicaragua unos años antes. Entonces pude fundar una escuela audiovisual latinoamericana y popular, junto con dos televisiones populares. En el año 2004, estuve trabajando en la dirección y formando a personal de la televisión pública participativa Viva TV. Esta televisión fue creada por la militante de comunicación popular Blanca Eekhout a petición del presidente Hugo Chávez.”

Usted muestra en su web un punto de vista sobre Venezuela prácticamente desconocido en Francia y Europa ¿Por qué este planteamiento?

“Los medios de comunicación encargados de fabricar la visión global que se tiene de Venezuela suelen simplificar la situación como si Venezuela solo fuese Nicolás Maduro. Se encargan de ocultar los procesos democráticos participativos populares. Así que con esta táctica de esconder los impulsos democráticos, empujan a los ciudadanos a ponerse en contra de este “dictador solitario” llamado Maduro. Desde hace veinte años, los periodistas franceses alojados en los barrios ricos de Caracas, ignoran completamente el 80% de los barrios populares donde vive la base social del chavismo. Es más, estos periodistas suelen llamar “pueblo” a la extrema derecha insurgente de los Guaido y “represión” a los enfrentamientos generados por los medios de comunicación internacionales. Podremos insistir miles de veces que Jimmy Carter, El consejo de juristas latinoamericanos, Rodriguez Zapatero, Lula o Rafael Correa, entre otros tantos observadores internacionales, han sido testigos de la transparencia, de la legitimidad y de las numerosas elecciones que se han desarrollado en Venezuela. Pero parece que no es suficiente. En nuestro blog Venezuela Infos, nos encargamos de mostrar cómo este pueblo construye su destino. Enseñamos a aprender y respetar la trayectoria de un sujeto histórico que construye comunas y otras formas de poder ciudadano. Y sobre todo que no se resigna a ser una víctima más del “imperialismo petrolero”. Esta es la estrategia de mi Blog Venezuela Infos.

Sabemos que hay un proyecto en marcha de hacer una escuela de comunicación internacional de movimientos sociales. ¿Podría presentárnoslo?

“Vemos que los grandes medios de comunicación trabajan borrando la historia de los pueblos, oponiendo y dividiendo a los ciudadanos para desmoralizarnos y ablandarnos. Por ello si queremos construir un mundo nuevo, no solo tenemos que democratizar la propiedad, si no también crear nuevos medios de comunicación que permitan “al pueblo discutir con el pueblo”. Para lograrlo, para lograr organizar espacios nuevos de acción, debemos aprender nuevas maneras de informar, más participativas, menos narcisistas, y sobre todo menos efímeras. Como dicen los Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil: “En periodo de caída es cuando tenemos que formarnos, para que cuando la cosa vuelva a subir, estemos preparados”.

¿De donde viene y quién está detrás de esta idea?

“Desde hace veinte años, un grupo de gente entre los que nos encontramos Pablo Kunich de Alba TV y yo, hemos participado en muchos encuentros de movimientos sociales latinoamericanos. La conclusión de estos encuentros siempre ha sido la necesidad imperiosa de crear un extenso sistema de comunicación popular.  Se da una situación bastante paradójica. Por un lado, vemos que, en la lucha política, nos enfrentamos y tratamos de resolver contradicciones provenientes de un cerebro colectivo popular. Sin embargo, a la hora de hacer nuestro trabajo, siempre caemos en dar una comunicación muy pobre, comercial, lisa y vertical. En definitiva, le vendemos un mensaje a un consumidor individual.  Copiamos más o menos las técnicas y los métodos de funcionamiento del libre mercado, o sea de todo aquello que rechazamos. Por eso, si debemos recordar algo sobre pensamiento revolucionario en la comunicación es aquello que Althusser resumía: “solo es a través de una determinada técnica que podremos entender la ideología subyacente”. Un medio de comunicación, (o una fábrica, un Estado, una universidad, una comuna etc…) no es revolucionario porque de un discurso revolucionario, si no porque tiene un modo de producción revolucionario (es decir, en qué medida surge del pueblo, cómo organiza el trabajo, como gestiona la programación etc…).

La escuela de comunicación Hugo Chávez está ubicada en Caracas, en el encuentro entre las Américas y el mar caribe. La creación de esta escuela siempre ha sido un sueño para muchos movimientos sociales del pasado. Su fuerza reside en los veinticinco años de experiencia de sus fundadores y de una infraestructura que ya está lista para producir y retransmitir por la TV. Y por supuesto esta escuela supondrá un gran paso hacia la reapropiación del terreno mediático por los ciudadanos y esperamos propagarnos hacia nuevos continentes, en particular hacia África.”

¿Cuál es el papel de los movimientos sociales en este proyecto? ¿Particularmente del movimiento de los Sin Tierra?

“El movimiento de los Sin Tierra de Brasil estuvo con nosotros desde el principio. De hecho, nos han ayudado de muchas maneras y además forman parte del equipo pedagógico de Caracas. Nosotros, como instructores que somos, también nos hemos visto muy inspirados por la Universidad que construyeron con sus propias manos en el sur de Sao Paulo: La Universidad popular de los Sin Tierra. Esta universidad se sostiene a base de voluntariado y está destinada a los movimientos sociales del mundo entero.

En efecto, la escuela Florestan Fernandes es un proyecto integral. Por la mañana estudian filosofía, economía política, agroecología o teoría de la organización. Después, estudiantes de todos los continentes se encargan de producir su propia alimentación, trabajando y cultivando el huerto de la escuela. Después organizan la comida, hacen arreglos o se encargan de organizar todo tipo de actividades culturales. Todas las actividades tienen que ver con una visión transformadora. Y nuestra escuela de comunicación también funciona así, cada movimiento social aportará su propia experiencia.”

¿Cómo funcionará? ¿Quiénes podrán inscribirse? ¿Cuáles serán las asignaturas y los cursos que se impartirán?

“Le escuela está destinada a todo tipo de movimientos sociales: trabajadores/as, creadores/as, sindicatos, movimientos feministas, ecologistas, campesinos, educadores, medios de comunicación alternativos etc…A partir del año 2020, organizaremos 30 talleres integrales, cuatro talleres de formación de educadores, cuatro seminarios, cuatro laboratorios de creación y dos seminarios internacionales. Nuestro objetivo es dar respuesta a todas las necesidades de formación que existen en el ámbito audiovisual: fotografía, teatro, radiofonía, televisión (incluida la transmisión en directo) y escritura multimedia. Para facilitar el acceso a mucha gente, pondremos en línea los módulos de formación y las “master clases”. Por otro lado, los participantes podrán también enviar sus propios trabajos y materiales que serán analizados por nuestros formadores. En definitiva, esta escuela es un lugar de intercambio y encuentro entre las diferentes organizaciones populares y los movimientos sociales del mundo entero.

Desde que Chávez llegó al poder en Venezuela, cada vez hay más agresiones a este país, no solo económicas sino también mediáticas. Esto mismo ocurre en otros países latinoamericanos que han girado a la izquierda, pero también en aquellos países del mundo que rechazan ser esclavos del imperialismo. ¿Es quizás esta escuela una manera de difundir y esclarecer algunas verdades?

“Una de las consecuencias de la situación mediática actual, caracterizada por la velocidad emocional, la instantaneidad satelital y la descontextualización de la información, es que la gente tiende a posicionarse en una “posición intermedia” con toda la información que reciben. Por una parte, miles de medios de comunicación repiten y repiten el clásico “Maduro-es-un-dictador-que-oprime-a-su-pueblo” y por otro lado la realidad venezolana es lejana y de difícil acceso para el público. Así que la mayor parte de los ciudadanos se ven obligados a buscar un término medio entre la gran cantidad de mentiras que se dicen y la realidad. Lo que nos da en el mejor de los casos, frases como: “existen algunos problemas con los derechos humanos como hambre y pobreza, o, yo estoy en contra de la violencia venga de donde venga, etc…”

¿Cómo podemos volver a conectarnos con la realidad? Tenemos la ventaja de que disponemos de muchas fuentes y experiencias provenientes de organizaciones democráticas. Entre ellas están el Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, Vía Campesina, el Foro de Sao Paulo (que reúne a 168 partidos políticos y movimientos sociales de América Latina) y otras 28 organizaciones venezolanas de derechos humanos que describen la desestabilización económica, la violencia, pero también las respuestas populares y gubernamentales contra esta guerra imperial. O sea que disponemos de muchas fuentes directas y conocimientos profundos de la realidad. Muchas más que esos especialistas en ciencias políticas occidentales que se preocupan más bien de preservar su carrera mediática y universitaria. En nuestro caso, al disponer de encuestas, de cultura histórica, de posibilidades de trabajo mano a mano con los movimientos sociales, podemos generar todo tipo de contenidos: reportajes multimedia, documentales etc…sin caer en propagandas.”

¿Podría esta experiencia reproducirse en otros países, con el fin de ayudar al surgimiento de nuevos medios de comunicación?

“En efecto, esa es exactamente nuestra estrategia. Queremos contribuir a establecer una política de ruptura mediática por todo el mundo. Es decir, salir de una vez por todas de esta eterna “crítica de los medios de comunicación” para así recuperar nuestros tiempos y nuestras agendas. Solamente lograremos que una nación crezca y dialogue con otras, con la ayuda de la soberanía popular y comunicacional, y abriéndonos a las contradicciones del pueblo. La información es una necesidad del pueblo para que podamos orientarnos en el caos de la globalización. Tenemos que luchar por una información plural y diferente si queremos esquivar las amenazas, así como sobrevivir, crecer y encontrar aliados. La información comercial cada vez es más homogénea, superficial y socialmente inútil. Por eso el futuro de la profesión está en la democracia participativa. O como decía JP Sartre “El papel del periodismo es el de permitir al pueblo discutir con el pueblo”. Al contrario que los medios convencionales, la comunicación popular no es taxativa ni expone la realidad dogmáticamente. No, lo que hacemos es “dejar abierta” la puerta a que el pueblo participe y se ponga en movimiento. Esta información siempre tiene nuevas formas, nuevos métodos porque la realidad no es algo fijo, sino que se mueve, por eso es necesario crear nuevas formas en todo momento. Esta información también hace una tarea que los medios convencionales nunca hacen: un seguimiento de la información con el fin de transmitir lecciones y aprendizajes que ayuden a construir nuevas organizaciones.

Tenemos que ser conscientes que los monopolios privados de la comunicación pretenden aplastar y negar los modos de producir información. Pero nuestras repúblicas, naciones, y pueblos seguiremos necesitando “alimentarnos”. Entonces ¿a qué esperamos? ¿Por qué no nos anticipamos a los acontecimientos? ¿Cuantos golpes de estado mediáticos serán necesarios para que repensemos todo esto?  No podemos esperar, tenemos mucho trabajo por hacer: tenemos que redactar una ley mundial que democratice la propiedad de los medios de comunicación, refundar un servicio público que no sea una copia del privado, poner todas las ondas, concesiones, frecuencias y recursos mediáticos al servicio de las organizaciones populares, repensar la utilización de los recursos digitales de una manera consistente y no narcisista, y poner en marcha nuevas escuelas de comunicación social. La escuela “Hugo Chávez” es una entre muchas. Cada pueblo construirá la suya para que así podamos construir medios de comunicación útiles que sirvan al pueblo y a los ciudadanos.

Todo donativo aunque sea pequeño es útil para garantizar la autonomía de la escuela : https://www.helloasso.com/associations/primitivi/collectes/pour-la-creation-de-l-ecole-de-communication-integrale-a-caracas-venezuela

 

Nota:

(1) : Un peu d’histoire #8 : L’affaire Iran-Contra

Fuente: Les nouvelles libres

Traducido del francés por Enrique Cebrián para Investig’Action