Suzano : Brasil distópico…. ¿dis qué ?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Brasil es parte de la triste realidad de países distópicos. Quizás es en este tipo de sociedad disruptiva donde el «imperio neoliberal» quiere transformar a toda la humanidad, o lo que queda de ella en -paranoica, violenta, asustada, rebelde, pobre, sin cultura y sin educación… sin escuela.

 

 

El 13 de marzo, alrededor de las 9:30 a.m. (SP), dos jóvenes de 17 y 25 años, armados hasta los dientes, atravesaron la Escola Estadual Professor Raul Brasil en Suzano, São Paulo, «disparando y hiriendo desde afuera». El balance en el momento en el que escribo es 5 estudiantes muertos; 2 empleados muertos, incluido el Coordinador Pedagógico; 11 heridos, uno de los cuales -estudiante del establecimiento- corrió con su propio pie hasta el hospital, con un hacha clavada en el hombro. Los dos ‘estrelocutados’ se suicidaron, siguiendo el guión de un macabro acuerdo previo, donde uno mató al otro y luego se suicidó. Antes de la redada escolar y cerca de la escuela, ya habían matado el tío de uno de los jóvenes, que trabajaba en la tienda cercana «Rent a Car».

 

Brasil es parte de la triste realidad de países distópicos como Sudáfrica, Israel, Palestina e incluso Estados Unidos, entre otros. Este tipo de ‘carnificina’ escolar comienza a ser tristemente común, especialmente en el país del «Star-Spangled Banner» y «Fracking». Quizás es en este tipo de sociedad disruptiva donde el «imperio neoliberal» quiere transformar a toda la humanidad, o lo que queda de ella en -paranoica, violenta, asustada, rebelde, pobre, sin cultura y sin educación… sin escuela.

 

El 25 de enero de este año, el Presidente Bolsonaro firmó un decreto que facilita la posesión de armas. Todos sabemos que la violencia en Brasil no es nueva. Lo que ocurre ahora es que un presidente de la República Federativa ha afirmado públicamente como diputado federal que «el grupo de exterminio es bienvenido» (también conocido como «asesinos de alquiler») -milicias a sueldo para eliminar a los pobres, miembros de la comunidad LGBT, periodistas, «petistas» y otros izquierdistas.

 

¿Cuál es el estado de los derechos humanos, con tales facinerosos en el poder? Serias sospechas se ciernen sobre Flavio Bolsonaro y su proximidad a los ex oficiales del BOPE, que supuestamente asesinaron a la carismática militante del PSOL, Marielle Franco. ¿Y qué país es éste, que condena al estadista brasileño más competente y bien intencionado del que hay memoria, basado en una «denuncia premiada«?

 

Los dos jóvenes habían sido alumnos de esa misma escuela que decidieron masacrar. El adolescente Guilherme Taucci Monteiro, de 17 años, se declaró en las redes sociales como partidario de Bolsonaro y apasionado por las armas. Pasó su tiempo en la consola de videojuegos y presentó síntomas de depresión suicida. Henrique de Castro, de 25 años, era mayor de edad para comprar armas. Así, se presentaron en la Escuela, debidamente encapuchados y con el siguiente material: un revólver calibre 38, un hacha, un arco y una flecha, un arco y una flecha con gatillo -BESTA-, cócteles molotov y una maleta con alambres.

 

 

Paulo Correia es compositor y músico. Colabora como cronista y traductor en la redacción del sitio de Información Alternativa «Investig’Action». Vive en el suroeste de Francia, en la región de Burdeos, pero es Beirão.

 

Fuente : Idea Perigosa / Investig’Action