Recordar la liberación de Mandela y exigir la de Marwan Barghouti

Sería tiempo que Marwan Barghouti, el “Mandela” palestino, sea liberado después de 20 años de prisión en las cárceles israelitas. Este 11 febrero debíamos conmemorar la liberación de Nelson Mandela que fue excarcelado el 11 de febrero de 1990, después de veinticinco largos años.

Esa fecha nos hizo evocar otra figura: la de Marwan Barghouti, el líder palestino que se encuentra tras las rejas desde hace 20 años. Como Mandela, es quién podría, si saliese de prisión, reunir todos los sectores, ganar la presidencia, iniciar negociaciones para lograr una paz definitiva para su pueblo, obtener su apoyo y luego llevar a una transición hacia la verdad y la reconciliación en una nuevo país independiente.

Desafortunadamente, permanece en su celda, en la prisión de Hadarim, situada en la costa mediterránea cerca de Herzliya. El único medio de liberarlo sería lanzar una campaña internacional, semejante a la que permitió la liberación de Nelson Mandela.

Llamamos a todos aquellos que defienden la idea de un Estado palestino independiente a apoyar la campaña internacional por la liberación de Marwan Barghouti y de todos los prisioneros palestinos (http://fmaapp.ps/) y a participar en las campañas en Francia, Italia y otros países europeos con el fin de celebrar este 15 de abril 2015 el aniversario de su captura y arresto.

Hace 25 años, Nelson Mandela, con una sonrisa en sus labios y el puño levantado, ganaba por fin su libertad. “Al fin libre”. Ese día marcó el comienzo de una nueva era y el apartheid terminaría definitivamente. Aunque quedan muchos progresos que realizar, la liberación de Mandela y de otros prisioneros que combatieron el apartheid empujó al gobierno a iniciar un diálogo por la paz, la libertad, la reconciliación y la cohabitación pacífica.

Cuando conmemoramos este acontecimiento histórico que cambió África del Sur y el mundo, el destino de Marwan Barghouti, otro símbolo de la paz, viene a nuestras mentes.

La historia de Marwan es muy semejante a la de Mandela. Ambos estuvieron en el origen de las primeras ramificaciones de sus movimientos políticos, y forjaron su legitimidad gracias a su activismo y a su papel central en el levantamiento de las masas contra la opresión. En el momento de su arresto, eran jefes de sus partidos políticos respectivos y, estando en prisión, se transformaron a los ojos de todos en símbolos de la paz.

Ambos rehusaron defenderse en el tribunal y alegaron la causa de sus pueblos. Cuando luchaban por el derecho a resistirse a la opresión, propiciaban esencialmente una lucha pacífica para obtener la paz, y esto incluso cuando se trataba de luchas armadas. También fueron capaces de mantener la unidad en el seno de sus pueblos, manteniéndose abiertos al diálogo con los demás. Este año marca el 25 aniversario de la liberación de Mandela. Marwan está detrás las rejas desde hace 20 años y no ha puesto un pie afuera durante los últimos 13 años de cautiverio.

En octubre de 2013, una campaña internacional por la liberación de Marwan y de todos los prisioneros políticos palestinos fue lanzada desde la celda de Nelson Mandela en Robben Island.

En esa ocasión decidimos organizar el International High Level Committee (comité internacional de alto nivel), habida cuenta que la solidaridad internacional permite contribuir a nuestra libertad y a la de nuestros aliados.
Tales campañas internacionales son portadoras de un mensaje fuerte: muestran que el encarcelamiento de nuestros aliados tiene consecuencias políticas y morales considerables para las fuerzas de la opresión.

Cuando se habla de prisioneros políticos, el caso más significativo y más chocante es el de Palestina.

800 mil palestinos pasaron por la cárcel. Muchos de ellos sufrieron condenas de 25 a 30 años de cárcel. No hay excepciones: niños, mujeres, miembros del Parlamento y defensores de los derechos humanos se marchitan en las prisiones israelitas.

La lucha contra el apartheid refleja de manera emblemática el combate por la libertad y los derechos humanos en el mundo entero. El apartheid era conocido por su opresión y su extrema injusticia.

¿Existe hoy en día una lucha más representativa que el combate palestino por la libertad frente a la opresión, por el derecho frente a la fuerza, por la justicia frente a la impunidad?

Las políticas coloniales y discriminatorias de Israel, tanto en los territorios ocupados como dentro de sus propias fronteras, muestran claramente que asistimos al renacimiento del apartheid, renacimiento que no podemos tolerar. Al lanzar la campaña por la liberación de Marwan y de todos los prisioneros palestinos –campaña inspirada por la que liberó a Mandela– no sólo denunciamos la ocupación y las consecuencias que tiene sobre los palestinos; también mostramos claramente que la lucha palestina es la prolongación legítima de la lucha contra el apartheid, y que la liberación de Marwan y de todos los prisioneros palestinos es una etapa necesaria para devolverle la libertad al pueblo palestino.

Algún día conmemoraremos la liberación de Marwan y podremos admirar su sonrisa y su puño levantado. Desde que Israel esté dispuesto a ponerle término a la ocupación, Marwan estará abierto al dialogo y listo para actuar a favor de la paz. Todas nuestras victorias contra la opresión, el racismo, la discriminación, la segregación y el apartheid deben permitirnos hacer reinar la libertad y la dignidad en Palestina, así como la paz basada en el derecho internacional.

Fuente: Palestine Briefing