Pasqualina Curcio sobre la Guerra Económica en Venezuela

Pasqualina Curcio cerró este viernes, en Las Palmas de Gran Canaria, su gira por el Estado Español, que la llevó a visitar también Madrid y Sevilla, donde mantuvo contactos con grupos políticos, miembros del Congreso y el Senado o colectivos sindicales, así como con sectores del mundo universitario y de la solidaridad.

 

En la conferencia pública que ofreció en la capital grancanaria, la destacada economista venezolana hizo hincapié en la necesidad de desmontar la falsa idea, que pretende imponerse desde las corporaciones mediáticas, en torno a que en Venezuela hay una crisis humanitaria y que, por tanto, se justifica una intervención extranjera en el país.

Curcio afirmó que en Venezuela hay dificultades reales, que faltan determinados productos (“no todos, ni siquiera muchos, como se pretende extender”) pero que lo que no se puede eludir es hablar de las causas de esta situación, que tienen que ver con el financiamiento desde el exterior de sectores de la derecha opositora del país que son los que, a través de distintos mecanismos, multiplican la inflación, ocultan los alimentos o las medicinas con un objetivo claro: generar la crispación del pueblo.

«Se trata de una operación destinada a echar abajo el modelo inclusivo y de lucha contra la desigualdad que se ha venido desarrollando en Venezuela y que, pese a los ataques feroces que hemos venido sufriendo, no se han abandonado”.

En este sentido, Curcio, autora del libro “La mano visible del Mercado”, explicó que la guerra económica en Venezuela se desarrolla desde tres coordenadas fundamentales: el acaparamiento de productos muy consumidos por la población, (alimentos, medicamentos, artículos de higiene personal); la inflación inducida con la manipulación artificial del tipo de cambio y el bloqueo financiero, a los que se unen las sanciones impuestas desde los centros de poder del imperialismo: EEUU y la Unión Europea.

Para abundar en la realidad venezolana, Pasqualina Curcio abordó el hecho de que no existe forma científica que, desde la economía, explique lo que sucede en el país; tampoco ha habido una situación excepcional que haya llevado a la brutal alteración de la distribución de alimentos, ni del índice inflacionario, por parte de unos empresarios que, por si fuera poco, han podido acceder al cambio preferencial de divisas, fijado por el Gobierno, para importar productos, pero que luego los venden al precio del mercado ilegal.

En palabras de la destacada economista, “esta guerra, cuyos picos de recrudecimiento coinciden siempre con procesos electorales en el país, no ha causado daños mayores en la población gracias las medidas de control y protección implementadas por el gobierno bolivariano; entre ellas, la importación directa de alimentos de la canasta básica y su distribución a través de los CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción)”.

“Sin embargo, insistió, lo que estamos haciendo con todas estas medidas es resistir; eso lo ha declarado el propio presidente, Nicolás Maduro. Desde mi perspectiva, el futuro pasa por una diversificación de la economía con carácter socialista. Sin ese carácter socialista, cualquier cosa que hiciéramos no serviría de nada”.

 

Fuente: Plataforma Canaria de Solidaridad con los Pueblos

 

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