La amenaza de Bolívar

 

Crece la tensión en Venezuela en un clima político prebélico, en estas últimas semanas se fueron del país United Airlines, General Motors y Pirelli, sumándose así a la fuga de otras multinacionales que le antecedieron en ese camino, lo que permite sospechar que forman parte de un complot. 

 

La vida cotidiana está completamente trastocada desde comienzos de abril, por las acciones insurreccionales de pequeños grupos enmascarados y violentos que dicen encarnar la “resistencia”, aunque no saben explicar que resisten. Los encapuchados se distribuyen especialmente por barrios de clase media de los municipios controlados por la oposición política, con sus cócteles molotov y armas de construcción casera, impiden el libre tránsito y afectan las actividades laborales generando un daño de gran magnitud a la economía.

Desde las fuerzas de seguridad del Estado, se ha optado tan sólo por contener las manifestaciones violentas, usando gas lacrimógeno y algunas veces camiones hidrantes. Los uniformados no portan sus armas reglamentarias durante las manifestaciones; y opera de facto una suerte de laissez faire, pero paradójicamente la prensa y líderes de opinión antigubernamentales hablan de represión y dictadura. ¿Hasta cuándo pueden persistir los líderes de la MUD con esta estrategia de acoso sobre la población? Es evidente que la oposición padece un desgaste en su pretensión de derrocar a Maduro desde las calles. La MUD cada vez convoca a menos gente, sus seguidores temerosos y cansados de la violencia desatada por extremistas pagados, no quieren ser carne de cañón (al terminar la primera semana de junio iban más de 80 muertos, desde que comenzaran las revueltas de la MUD en abril).

Los signos de agotamiento de la derecha que no ha logrado sus objetivos, más allá de provocar pérdidas materiales, muertes y de conseguir que el gobierno deba distraer recursos y esfuerzos para hacer frente a los focos subversivos, hacen peligrar su estrategia violenta con discurso victimista. Desde los medios de comunicación y los líderes derechistas siempre se adjudica automáticamente la responsabilidad de las muertes violentas en torno a las manifestaciones, al gobierno del presidente Maduro. A pesar de ello no existen pruebas de tales acusaciones, y sí las ha habido en cambio sobre linchamientos y asesinatos provocados por sectores vinculados a la MUD. 

La oposición y especialmente Estados Unidos necesitan que el gobierno de Maduro abandonre la moderación, reaccione a las provocaciones, reprima y provoque algunos muertos, para justificar un golpe de Estado, que parece poco probable, o algún tipo de intervención militar disfrazada de humanitaria. Esta última opción no parece descabellada; la cuarta flota estadounidense realizará ejercicios militares bajo el nombre de Tradewinds (1) (Vientos Alisios), del 13 al 17 de junio, en aguas de Trinidad y Tobago, en la desembocadura del río Orinoco. ¿Qué ocurriría si alguna de esas naves violara soberanía marítima venezolana o se introdujera en aguas del mismo río Orinoco? Las maniobras militares del Comando Sur de EE.UU., que contarán con acompañamiento de fuerzas armadas internacionales como Reino Unido, Francia, Canadá, México y algunas islas caribeñas, parecen preparativos de una intervención, y constituyen una provocación dada la proximidad geográfica y el clima político. 

No hay que soslayar que Venezuela ha sido declarada por el gobierno del presidente Barack Obama como una “amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad de EE.UU.”, estatus que mantiene con la administración Trump. Venezuela Bolivariana representa la amenaza de Simón Bolívar a James Monroe. Venezuela con su petróleo que obsesiona a Washington, terminará perteneciendo a los americanos (del norte) como propone la perenne doctrina Monroe o se convertirá en “la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza, que por su libertad y gloria”, como aspiraba Simón Bolívar.

(1) 1 http://www.southcom.mil/News/PressReleases/Article/1200520/release-tradewinds-exercise-begins-in-barbados/utm_content/buffer38f81/utm_medium/social/utm_campaign/buffer/?utm_source=twitter.com

Fuente : Investig’Action