Hay tantas lecciones que aprender de Kerala

Lxs campesinxs y trabajadorxs agrícolas de India han superado los cien días de protesta contra el gobierno del primer ministro Narendra Modi. No bajarán los brazos hasta que el gobierno derogue las leyes que dan ventajas en la agricultura a los grandes conglomerados empresariales.


 

Esta es una guerra por la supervivencia, dicen lxs campesinxs y trabajadorxs agrícolas. Rendirse es equivalente a morir: incluso antes de que se aprobaran estas leyes, más de 315.000 campesinxs se habían suicidado desde 1995 debido al peso de la deuda impuesta sobre sus hombros.

En el curso del próximo mes y medio, se realizarán las elecciones para las asambleas de cuatro estados indios (Assam, Kerala, Tamil Nadu y Bengala Occidental) y de un territorio de la unión (Puducherry). En esos cuatro estados viven 225 millones de personas, y si se midiera su área conjunta formarían el quinto país más grande del mundo después de Indonesia. El Partido Bharatiya Janata (BJP es su sigla en inglés) del primer ministro Modi no es un competidor con verdaderas posibilidades en ninguno de esos estados.

 

Gopika Babu (India), Community [Comunidad], 2021

 

En Kerala (con una población de 25 millones), el Frente Democrático de Izquierda ha estado en el gobierno por los últimos cinco años, durante los cuales ha enfrentado una serie de graves crisis: la devastación causada por el ciclón Ockhi en 2017, el brote de virus Nipah de 2018, las inundaciones de 2018 y 2019, y la pandemia de covid-19. Como resultado, la ministra de salud de Kerala, K. K. Shailaja, se ganó el apodo de “la exterminadora del coronavirus” por la rápida respuesta y el enfoque integral del estado para romper la cadena de infección. Todas las encuestas indican que la izquierda volverá al gobierno, rompiendo la tendencia antirreelección presente en el estado desde 1980.

 

 

Para comprender mejor los grandes avances alcanzados por el gobierno del Frente Democrático de Izquierda en los últimos cinco años, conversé con el ministro de Finanzas de Kerala, T. M. Thomas Isaac, quien es miembro del Comité Central del Partido Comunista de India (Marxista). Isaac comienza por decirme que las continuas idas y vueltas entre el Frente de Izquierda y el Frente de Derecha , como él lo llama, “han tenido un alto costo para el progreso social en Kerala”. Si la izquierda gana de nuevo “logrará estar diez años continuos en el poder. Eso es un periodo suficientemente largo para dejar una marca significativa en el proceso de desarrollo de Kerala”, señala.

La orientación general de la izquierda en relación al desarrollo de Kerala, en palabras de Isaac, ha sido “una especie de brinco, paso y gran salto”:

El brinco, la primera etapa, son políticas redistributivas. Kerala se ha destacado por eso. Nuestro movimiento sindical ha conseguido una importante redistribución de los ingresos. Kerala tiene los salarios más altos del país. Nuestro movimiento campesino ha sido capaz de redistribuir los bienes de la tierra a través de un exitoso programa de reforma agraria. Los poderosos movimientos sociales que existían incluso antes del movimiento de izquierda en Kerala, cuya tradición la izquierda ha continuado, han presionado a sucesivos gobiernos del estado para que brinden educación, atención de salud, [y las] necesidades básicas de cada persona. Así pues, en Kerala una persona común goza de una calidad de vida que es muy superior a la del resto de India.

Pero hay un problema con este proceso. Debido a que debemos gastar tanto en este sector social, no hay suficiente dinero [o] recursos para construir infraestructura. De este modo, [tras] la implementación de un programa de desarrollo social por más de medio siglo, Kerala sigue teniendo un déficit grave de infraestructura.

Nuestro gobierno actual ha sido extraordinario para abordar las crisis, asegurando que no haya un colapso social, asegurando que nadie en Kerala pase hambre, y [que] todas las personas puedan a acceder a tratamiento por el covid, etc. Pero hicimos algo más notable aún.

 

Junaina Muhammed (India), Green Kerala [Kerala verde], 2021

 

Lo que el gobierno hizo fue construir la infraestructura del estado y comenzar a hacer un giro hacia una nueva base económica. La cantidad de dinero necesaria para mejorar la infraestructura es impresionante: alrededor de 60.000 crores de rupias (o 11.000 millones de dólares). ¿Cómo un gobierno de izquierda logra recaudar fondos para financiar este tipo de desarrollo de infraestructura? Kerala, un estado dentro de India, no puede pedir préstamos por sobre determinado límite, por lo que el gobierno del Frente de Izquierda estableció instrumentos como el Consejo del Fondo de Inversión en Infraestructura de Kerala (KIIFB por su sigla en inglés). A través del Consejo, el gobierno logró gastar 10.000 crores de rupias (1.850 millones de dólares) y “ha producido un notable cambio en la infraestructura”. Tras el brinco (redistribución) y el desarrollo de infraestructura (paso), viene el gran salto:

El salto es el programa que hemos presentado ante el pueblo. Ahora que tenemos la infraestructura, [como] líneas de transmisión, electricidad asegurada, parques industriales para que vengan inversionistas a invertir, tendremos K-FON [Red de Fibra Óptica de Kerala], una carretera de alta velocidad de internet de propiedad del estado, que está a disposición para cualquier proveedor de servicios. [Esto asegura] un tratamiento equitativo para todas las personas, nadie tendrá una ventaja [indebida]. Además vamos a ofrecer internet a todas las personas. Es el derecho de cada individuo. Todas las personas pobres tendrán conexión de banda ancha gratuita.

Todo esto nos ha servido de marco para que demos el próximo gran salto. Queremos cambiar la base económica de nuestra economía. Actualmente nuestra base económica son los cultivos comerciales, que están en una crisis grave debido a la apertura [al “libre comercio”], a las industrias tradicionales de trabajo intensivo, o a las industrias de químicos contaminantes, etc. Por lo tanto, ahora nos damos cuenta que las industrias en que tenemos nuestras capacidades fundamentales serían las industrias del conocimiento, de servicios, industrias basadas en habilidades, etc. Ahora bien, ¿cómo se hace este cambio de paradigma desde nuestra base económica tradicional hacia la nueva?

Kadambari Vaiga (India), High-tech School [Escuela de alta tecnología], 2020

 

¿Cuáles serán las nuevas oportunidades económicas para Kerala? Primero, debido al giro hacia una plataforma económica digital, Kerala ahora podrá desarrollar su industria de IT (tecnologías de la información) con las enormes ventajas de su alta tasa de alfabetización, así como de la conectividad a internet 100% financiada por estado, que pronto estará disponible para toda la población. Esto “tendrá un tremendo impacto en el empleo de las mujeres”, dijo Isaac. Segundo, el gobierno de izquierda de Kerala reestructurará la educación superior para promover la innovación y profundizar la historia estadual de producción cooperativa (aquí el ejemplo es la Uralungal Labour Contract Cooperative Society, que recientemente reconstruyó un viejo puente en cinco meses, siete meses antes de lo previsto).

Kerala apuesta por ir más allá de los paradigmas del modelo Gujarat (altos índices de crecimiento para las empresas capitalistas pero poca seguridad social y bienestar para la población), el modelo de Uttar Pradesh (ni alto crecimiento ni bienestar social) y el modelo que proveería un alto bienestar pero bajo crecimiento industrial. El nuevo proyecto de Kerala aspiraría a lograr un crecimiento alto, pero manejado, y un alto bienestar social. “Queremos crear en Kerala [la base para] una vida digna, segura y con bienestar”, dice Isaac, lo que requiere tanto de la industria como del bienestar. “No somos un país socialista”, me recuerda, “somos parte del capitalismo indio. Pero en esta parte, dentro de las limitaciones, diseñaremos una sociedad que inspirará a todas las personas progresistas en India. Sí, es posible construir algo diferente. Esa es la idea de Kerala”.

 

 

Un elemento clave en el modelo de Kerala son los poderosos movimientos sociales que atraviesan el estado.  Entre ellos está uno de los frentes de masa del movimiento comunista (que tiene ya cien años): la Asociación de Mujeres Democráticas de India (AIDWA), que fue formada hace cuarenta años, en 1981, y que tiene entre sus filas a más de diez millones de mujeres. Una de las fundadoras de AIDWA fue Kanak Mukherjee (1921-2005). Kanakdi, como era llamada, se unió al movimiento por la libertad a los diez años y nunca cesó de luchar por la emancipación de nuestro mundo de las cadenas del colonialismo y el capitalismo. En 1938, a los diecisiete años, se unió al Partido Comunista de India, usando sus grandes talentos para organizar a estudiantes y trabajadorxs industriales. En 1942, como parte de la lucha antifascista, Kanakdi ayudó a fundar el Mahila Atma Raksha Samiti (Comité por la Autodefensa de las Mujeres), que jugó un rol clave en la ayuda a la devastación causada por la Hambruna de Bengala de 1943 (una hambruna creada por políticas imperialistas que causaron más de un millón de muertes). Estas experiencias profundizaron el compromiso de Kanakdi con la lucha comunista, a la que dedicó el resto de su vida.

Para honrar a esta pionera comunista, el Instituto Tricontinental de Investigación Social dedicó el segundo estudio sobre feminismos (Mujeres de lucha, mujeres en lucha) a su vida y obra. La profesora Elizabeth Armstrong, quien fue una parte fundamental de este estudio, publicó recientemente un libro sobre AIDWA, que ya está disponible en la edición de LeftWord Books.

Actualmente, organizaciones como AIDWA continúan aumentando la confianza y el poder de las mujeres trabajadoras y campesinas, cuyo rol ha sido fundamental en Kerala y en la revuelta campesina, así como en diversas luchas por todo el mundo. Alzan la voz no solo para hablar de sus sufrimientos, sino también de sus aspiraciones, sus grandes sueños de una sociedad socialista, sueños que necesitan construirse en conjunto a otros instrumentos como el gobierno del Frente Democrático de Izquierda en Kerala.

 

Imagen de portada: Anujath Sindhu Vinaylal (India), My mother and the mothers in the neighborhood [Mi madre y otras madres en el barrio], 2017

Fuente: The Tricontinental