Guaidó se basa en un manual de EEUU para la «Operación Libertad»

Juan Guaidó, el autoproclamado «presidente interino de Venezuela», quien cuenta con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos, anunció recientemente las «acciones tácticas» que tomarán sus partidarios a partir del 6 de abril como parte de la «Operación Libertad«, un supuesto esfuerzo de la base organizativa para derrocar al presidente venezolano, Nicolás Maduro.

 

 

Esa operación, según Guaidó, será dirigida por los «Comités de Libertad y Ayuda» que a su vez crearán «células de libertad» en todo el país, «células» que se activarán cuando Guaidó lo indique el 6 de abril y se inicien protestas locales a gran escala. El plan declarado de Guaidó supone a militares venezolanos cambiando de bando, pero su insistencia en que «todas las opciones aún están sobre la mesa» (es decir, la intervención militar extranjera) revela su impaciencia con los militares, quienes han seguido siendo leales a Maduro durante la «presidencia interina» de Guaidó.

Sin embargo, un documento publicado en febrero por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), y destacado el mes pasado en un informe de Devex, detalla la creación de redes de pequeños equipos o células, que funcionarían de una manera muy similar a la que Guaidó describe en su plan para la «Operación Libertad».

Dado que Guaidó fue formado por un grupo financiado por la organización hermana de USAID, el National Endowment for Democracy (NED), y se sabe que recibe sus instrucciones de Washington, incluida su autoproclamación como «presidente interino» y su regreso a Venezuela después de la confrontación por la «ayuda humanitaria»; vale la pena considerar que este documento de USAID puede servir como una hoja de ruta para las próximas «acciones tácticas» dirigidas por Guaidó que comprenderán la «Operación Libertad».

 

Equipos RED

 

Titulado «Equipos de Desarrollo de Expedición Rápida (RED): Valoración de Demanda y Viabilidad», el documento de 75 páginas se produjo para el Laboratorio de Desarrollo Global de los Estados Unidos, una rama de USAID. Fue escrito como parte de un esfuerzo debido al «sentimiento generalizado» entre los muchos oficiales militares, de inteligencia y de desarrollo que entrevistaron los autores del informe, de «que el USG [Gobierno de Estados Unidos] es lamentablemente desaprovechado en ambientes no permisivos y contrarios”, incluida Venezuela. Es notable que algunos de los oficiales militares, de inteligencia y de desarrollo entrevistados por los autores del informe tenían experiencia trabajando de manera encubierta en Venezuela.

El enfoque presentado en este informe implica la creación de Equipos de Desarrollo de Expedición Rápida (RED), que se «desplegarán como equipos de dos personas y se asignarán a socios ‘no tradicionales’ de USAID que ejecutarán una combinación de operaciones ofensivas-defensivas y de estabilidad en condiciones extremas». El informe señala más adelante que estos socios «no tradicionales» son las Fuerzas Especiales de Estados Unidos (SF) y la CIA.

El informe continúa diciendo que «los miembros del Equipo RED serían actores catalizadores, que realizan actividades de desarrollo junto con las comunidades locales mientras coordinan con los socios interinstitucionales». Además, afirma que «se prevé que la competencia prioritaria de los oficiales de desarrollo del Equipo RED propuestos sería la teoría del movimiento social (SMT, por sus siglas en inglés)» y que «los miembros del Equipo RED serían ‘super facilitadores’, observando las situaciones en el terreno y respondiendo de inmediato diseñando, financiando e implementando actividades a pequeña escala».

En otras palabras, estos equipos combinados de inteligencia, personal militar y/o «promotores de la democracia» funcionarán como «super facilitadores» de «actividades a pequeña escala» centradas en la «teoría del movimiento social» y las movilizaciones de la comunidad, como las movilizaciones de protesta.

La naturaleza descentralizada de los equipos RED y su enfoque en la producción de «movimientos sociales» y «movilizaciones» es muy similar al plan de Guaidó para la «Operación Libertad». La Operación Libertad está programada para comenzar a través de los «Comités de Libertad y Ayuda» que cultivan «células de libertad» descentralizadas en todo el país para crear movilizaciones masivas cuando Guaidó dé el visto bueno el 6 de abril. El objetivo final de la Operación Libertad es que esas protestas generadas por las «células de libertad» converjan en el Palacio Presidencial de Venezuela, donde reside Nicolás Maduro. Dada la falta de impulso y popularidad de Guaidó dentro de Venezuela, parece muy probable que los «actores catalíticos» del gobierno de los Estados Unidos sean una parte clave de su próximo plan para derrocar a Maduro en poco más de una semana.

Además, un apéndice incluido en el informe establece que los miembros del Equipo RED, además de recibir capacitación en la teoría del movimiento social y técnicas de movilización comunitaria, también recibirían capacitación en «manejo y uso de armas», lo que sugiere que su rol como «actores catalíticos» podría también involucrar un comportamiento similar al de Maidán. Esta es una posibilidad distintiva resaltada por la demanda del informe de que los miembros del Equipo RED sean entrenados en el uso de armas tanto «ofensivas» como «defensivas».

Además, otro apéndice establece que los miembros del Equipo RED ayudarían a «identificar aliados y movilizar pequeñas cantidades de efectivo para establecer la aceptación/relación de la comunidad», es decir, sobornos, y beneficiarían particularmente a la CIA al ofrecer una forma de «acción encubierta de transición en actividades de participación comunitaria».

 

Con el aliento de Bolsonaro en el cuello

 

También aumentando el espectro de una conexión con Venezuela está el hecho de que el documento sugiera a Brasil como una potencial locación para un estudio piloto del Equipo RED. Varios de los entrevistados para el informe afirmaron que «los países de América del Sur estaban listos para participar en las fases piloto» del programa del Equipo RED, y agregaron que «estos [países] eran lugares infalibles, poco reseñados y bajo perfil, donde el acceso de civiles de USG es poco riguroso por DS [Seguridad diplomática] y donde existe una relación positiva de Estados Unidos con el gobierno anfitrión».

Este enero, Jair Bolsonaro debutó como presidente de Brasil, un fascista que no ha ocultado su intención de alinear al país con los intereses de Washington. Durante la reciente visita de Bolsonaro a Washington, se convirtió en el primer Presidente de ese país en visitar la sede de la CIA en Langley, Virginia. El presidente Donald Trump dijo durante su reunión con Bolsonaro que «tenemos una gran alianza con Brasil, mejor que nunca antes» y habló a favor de que Brasil se una a la OTAN.

Aunque el gobierno de Bolsonaro ha afirmado a finales de febrero que no permitiría a Estados Unidos lanzar una intervención militar desde su territorio, el hijo de Bolsonaro, Eduardo Bolsonaro, asesor de su padre y congresista brasileño, dijo la semana pasada que «el uso de la fuerza será necesario» en Venezuela «en algún momento» y, haciéndose eco de la administración de Trump, agregó que «todas las opciones están sobre la mesa». Si el gobierno de Bolsonaro permite el «uso de la fuerza», pero no una intervención militar extranjera per se, su cercanía a la administración Trump y la CIA sugiere que las acciones encubiertas, como las realizadas por los Equipos RED propuestos, son la posibilidad alterna.

 

Frontier Design Group

 

El informe del Equipo RED fue escrito por miembros del Frontier Design Group (FDG) para el Laboratorio de Desarrollo Global de USAID. FDG es una contratista de seguridad nacional y el enunciado de su Misión en su sitio web es bastante revelador:

«Desde nuestra fundación, Frontier se ha centrado en los desafíos y oportunidades que conciernen a las «3D» de Defensa, Desarrollo y Diplomacia e intersecciones críticas con la comunidad de inteligencia. Nuestro trabajo se ha centrado en los problemas perversos y, a veces, superpuestos, de fragilidad, extremismo violento, terrorismo, guerra civil e insurgencia. Nuestro trabajo en estos temas complejos ha incluido proyectos con el Departamentos de Estado y Defensa de los Estados Unidos, USAID, el Centro Nacional de Contraterrorismo y el Instituto de la Paz de los Estados Unidos”

FDG también afirma en su sitio web que también trabaja regularmente para el Consejo de Relaciones Exteriores y el Grupo Omidyar, que está controlado por Pierre Omidyar, un multimillonario con profundos vínculos con el establishment de Seguridad Nacional de Estados Unidos que fue el tema de una reciente serie de MintPress News. Según el periodista Tim Shorrock, quien menciona el documento en una investigación reciente centrada en Pierre Omidyar para Washington Babylon, FDG fue la «única contratista» empleado por USAID para crear una «nueva doctrina de contrainsurgencia para la administración de Trump» y el fruto de ese esfuerzo es el documento del «Equipo RED» descrito anteriormente.

Una de las coautoras del documento es Alexa Courtney, fundadora de FDG y ex oficial de enlace de USAID con el Departamento de Defensa; ex gerente de operaciones de contraterrorismo civil en Afganistán para USAID; y ex especialista en contrainsurgencia del contratista de inteligencia estadounidense, Booz Allen Hamilton.

Además, según Shorrock, también se ha encontrado el nombre de Courtney «en varios contratos de Caerus [Asociados] con USAID y la Inteligencia de Estados Unidos que me fueron filtrados en una memoria USB, incluido un proyecto de USAID de $77 millones para rastrear ‘redes lícitas e ilícitas’ en Honduras». Courtney, según su cuenta de LinkedIn, también fue honrada recientemente por Chevron Corporation por su «demostrado liderazgo e impacto en los resultados de desarrollo». MintPress News informó recientemente sobre el papel de Chevron en el esfuerzo actual liderado por Estados Unidos para derrocar a Maduro y reemplazarlo con Guaidó.

 

Enviar la USAID

 

Aunque el mes pasado se le dijo a Devex que USAID estaba «aún trabajando en los detalles para formular la iniciativa de los Equipos de Desarrollo de Expedición Rápida (RED)», Courtney declaró que el contenido del informe había sido «recibido muy favorablemente» por «muy altos» e «influyentes» funcionarios gubernamentales, anteriores y actuales, a quienes había entrevistado durante la creación del documento.

Por ejemplo, un encuestado afirmó que el sistema del Equipo RED «restauraría la ‘capacidad de hacer’ de USAID perdida hace tiempo». Otro funcionario de USAID con 15 años de experiencia, incluso en «entornos extremadamente contrarios», declaró que:

«Tenemos que estar involucrados en la seguridad nacional o USAID no será relevante. Cualquiera que no piense que debemos estar trabajando en elementos de combate o trabajando con grupos de fuerzas especiales (SF) es simplemente ingenuo. O vamos a ser directos o irrelevantes… USAID está pasando por mucho en este momento, pero esta es un área en la que podemos ser de utilidad. Debe suceder».

Dado que el documento representa los esfuerzos del único contratista encargado de desarrollar la nueva estrategia de contraterrorismo de la administración actual, hay muchas razones para creer que sus contenidos, publicados hace más de un año, se han implementado o se van a utilizar en Venezuela, potencialmente como parte de la próxima «Operación Libertad», que comenzará el 6 de abril.

Esto está respaldado por la preocupante correlación entre un documento producido por el grupo CANVAS, financiado por la NED, y los recientes cortes de energía que se han producido en toda Venezuela, que fueron descritos por el Gobierno como un «sabotaje» liderado por los Estados Unidos. Un informe reciente de The Grayzone detalla cómo un memo de septiembre de 2010 de CANVAS, quienes capacitaron a Juan Guaidó, describió en detalle cómo el posible colapso de la infraestructura eléctrica del país, como el que se vio recientemente en Venezuela, sería «un acontecimiento decisivo» que «probablemente tendría el impacto de galvanizar la inestabilidad pública de una manera que ningún grupo de oposición aspiraría poder generar».

El documento específicamente menciona la Planta Hidroeléctrica Simón Bolívar en la represa del Guri, que falló a principios de este mes como resultado de lo que el gobierno venezolano afirmó fue un «sabotaje» realizado por el gobierno de los Estados Unidos. Esa afirmación se vio reforzada por el aparente conocimiento previo del senador estadounidense Marco Rubio sobre el apagón. Por lo tanto, existe un precedente de correlación entre este tipo de documentos y las acciones producidas respecto al actual esfuerzo de cambio de régimen de los Estados Unidos en Venezuela.

Además, tendría sentido que la administración Trump intente implementar una iniciativa como la que se describe en el documento, dada su aparente incapacidad para lanzar una intervención militar en Venezuela, a pesar de sus frecuentes afirmaciones de que «todas las opciones están sobre la mesa». De hecho, los aliados de Estados Unidos, incluidos los que están cerca de Venezuela, como Colombia, han rechazado la intervención militar, dado el pasado rol de los Estados Unidos en sangrientos golpes de Estado y guerras civiles en toda la región.

Por lo tanto, con las manos atadas en lo que a intervención militar se refiere, solo las acciones encubiertas, como las que se describen en el documento sobre el Equipo RED, probablemente sean activadas por el gobierno de los Estados Unidos, al menos en esta etapa de su actual esfuerzo de «cambio de régimen» en Venezuela.

 

 

Whitney Webb es una periodista estadounidense de MintPress News, radicada en Chile. Ha contribuido para varios medios independientes como Global Research, EcoWatch, Instituto Ron Paul y 21st Century Wire, entre otros. En 2019 ganó el premio Serena Shim por «su integridad inflexible como periodista».

 

La traducción para Misión Verdad fue realizada por Ifigenia Chávez.

Fuente : Mint Press.