Entrevista al padre Ibrahim Nairouz: ‘Palestina debe ser un solo Estado en el que vivamos todos juntos’

La iglesia Evangélica Protestante se encuentra a la entrada de la ciudad vieja de Nablus, contigua a la antigua mezquita de Al Khadr. Esta parte de la ciudad sufrió mucho la invasión del ejército israelí en 2002 y prueba de ello son muchas destrucciones del patrimonio. La Iglesia Anglicana también tiene un templo en el barrio de Rafidia, donde hoy viven la mayoría de los cristianos de Nablus. Y es que desde hace años en el casco viejo solo quedan seis o siete familias cristianas. A pesar de ello, la iglesia del casco antiguo acoge una escuela, financiada por USAID. Y es aquí donde cada año una asociación local organiza las actividades recreativas en las que se encuentran niños musulmanes, cristianos e incluso samaritanos.

 

El padre Ibrahim recibe a las visitas en una hermosa biblioteca en la que también hay bellos cuadros repartidos aquí y allá. Empieza abordando la cuestión de la diáspora palestina:

“Tenemos un problema con la emigración de los cristianos palestinos, que empezó hace medio siglo. Hace un siglo representábamos el 20 % o 25 % de la población palestina. Hoy ni siquiera llegamos al 2 %. Quienes se han marchado son sobre todo las personas más acomodadas y más formadas, las que tenían medios para hacerlo. Por consiguiente, solo nos queda la población más pobre. Por eso nos piden servicios sociales, necesitan a la Iglesia para estudiar, para encontrar trabajo.

La situación se ha invertido. Antes era la Iglesia quien salía al encuentro de los fieles. Hoy son los fieles quienes buscan el apoyo de la Iglesia. Y nosotros les animamos a permanecer en Palestina, es muy importante. También necesitamos que los cristianos de todo el mundo les animen a quedarse. Nos dirigimos a ellos para decirles que necesitamos construir puentes entre nosotros, hermanamientos entre nuestras instituciones, que reconozcan nuestra presencia, la de los cristianos palestinos, en esta gran comunidad que es la gran familia, el cuerpo universal de Cristo. No queremos sentirnos solos en Palestina”.

A continuación el padre Ibrahim comenta la existencia de un proyecto de hermanamiento que se puso en marcha hace dos años entre su iglesia en Nablus y una iglesia anglicana en Berlín: “Consiste en prestarnos dinero sin intereses para establecer nuestros proyector, sobre todo en lo que concierne a la escuela y a la guardería”.

El padre comenta también la situación política de su país: “Estoy a favor de la solución de un Estado. La creación de dos Estados es una solución típicamente política, que no garantiza la paz a largo plazo. Es como si se congelara el problema. Y como padre no tengo un discurso político, sino un discurso de la verdad. Y esta verdad pasa obligatoriamente por un solo Estado. Siempre pongo este ejemplo extraído del texto bíblico: cuando dos mujeres discutían por la maternidad de un bebé, su sacerdote les dijo que podían dividir el bebé por la mitad… Comparo el bebé con Palestina. Fue dividida en dos durante la partición de 1947, pero esta solución equivalía a matar al bebé. Creo que Palestina debe ser un solo Estado en el que vivamos todos juntos… aunque hoy parezca difícil”.

¿Utópico? “La solución correcta no es la más fácil. La solución que está más cerca de la paz y la verdad siempre es la más difícil. Pero los políticos siempre buscarán la solución más simple. Si mañana tenemos dos Estados separados por un muro, incluso sobre la Línea Verde, ¿quién nos garantiza que tendremos paz? Puede que haya una paz aparente, pero, ¿cuánto tiempo durará hasta la siguiente guerra ? Por supuesto, para llegar a este estado de ánimo hay que ir poco a poco. Solo a través de la educación seremos capaces de lograr cambiar las mentalidades”.

Y, ¿cuál es el estado de ánimo de los palestinos de los territorios ocupados? Una resistencia pacífica, cultural y también creativa. “Los muros y los checkpoints están contra el diálogo y también contra Dios. Tenemos que intercambiar oraciones e impresiones. También soy escritor y pintor. En esta obra, llamada “La preservación de la diversidad”, he querido expresar que Dios quiso que fuéramos diferentes. Dios creó a los hombres en su diversidad y nosotros tenemos la responsabilidad de preservarla. Puede que tú y yo seamos de culturas diferentes, pero debemos respetarnos y conocernos en nuestra diversidad, porque eso es el tesoro y la belleza de la Creación. Esta es la dificultad mayor, el reto más difícil que tenemos actualmente”.

El padre Ibrahim es autor de tres libros, uno sobre el pueblo cristiano de Kashef, junto a Ramallah, el segundo sobre la historia de la Ciudad de Ramallah y el tercero, publicado en 2012, dedicado a cuestiones litúrgicas. Los libros están publicados en su versión original en árabe.

 

Entrevista realizada en Nablus (Cisjordania) en noviembre de 2012.

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Fuente: Investig’Action