Entrevista a Claudia Salerno Embajadora de Venezuela para la UE : «No aceptaremos una agenda exterior»

Venezuela a vuelto a ser el foco de la atención mundial. Tras ser designado presidente de la Asamblea Nacional, el 23 de enero el opositor Juan Guaidó se autoproclamó como el «presidente temporal» del gobierno de Venezuela. De inmediato, Estados Unidos y un grupo de países europeos y latinoamericanos le apoyaron, basando su legitimidad en el artículo 233 de la Constitución venezolana. Problema: Guaidó dice que el Presidente Nicolas Maduro ha «usurpado» y «abandonado el cargo», mientras que el Tribunal Supremo de Justicia ya declaró «nula y carente de validez» cualquier decisión de la Asamblea Nacional. En contexto de gran urgencia y presión internacional hacia su país, la Sra. Claudia Salerno, Embajadora de Venezuela para la Unión Europea, nos ha concedido una entrevista en exclusividad. Una voz de dignidad que abre una brecha en la fortaleza y el asedio mediático hacia Venezuela.

 

Alex Anfruns: Tras un ultimátum de ocho días, el pasado lunes 4 de febrero los gobiernos de 19 países de la Unión Europea (UE) declararon reconocer a Juan Guaidó como presidente temporal de Venezuela, durante el periodo que debería conducir a nuevas elecciones presidenciales. ¿Cómo reacciona ante estas declaraciones?

 

Claudia Salerno : Nuestro presidente Nicolás Maduro y nuestro canciller Jorge Arreaza han sido claros en la respuesta. Venezuela es un país soberano, con su propio sistema de leyes y una Constitución vigente, aprobada en el año 1999, la cual establece claramente como son los mecanismos para convocar elecciones. No hay en absoluto nada en la Constitución nacional de la República Bolivariana de Venezuela que establezca elecciones al llamado de países europeos. Nosotros somos independientes desde hace más de doscientos años, no seguimos los alineamientos de Europa. Es un escándalo que en este momento Europa se pliegue a este reconocimiento ilícito. Este solo se traduce en la práctica en respaldar una persona que tuvo el apoyo de EEUU para dar un golpe de estado en Venezuela. Eso ha sido claramente expresado por el gobierno de EEUU por todos sus voceros, desde el presidente Donald Trump hasta su secretario de seguridad, diciendo incluso que las opciones armadas estaban sobre la mesa, y eran una alternativa para el cambio de régimen. De manera que este llamado a elecciones de la UE no es otra cosa que una política de seguidismo a Donald Trump.

No hay absolutamente nada en la Constitución nacional que justifique que una persona, aunque esté en funciones como presidente de la Asamblea Nacional -que es el cargo por el que esta Juan Guaidó por un año -, levante la mano en una plaza y se autoproclame presidente de interino. Esta figura no existe en la Constitución nacional. En todo caso esa figura obligaría, en caso de ausencia absoluta del presidente de la República lo cual no es el caso, a celebrar elecciones en un plazo no mayor a treinta días. No a convocar elecciones, sino a celebrarlas. Y este no es el caso, así que este interinato se está planteando en términos de permanencia. Entonces claramente esos países de la UE que lo han reconocido están contra el derecho internacional, ya que según este las relaciones son entre Estados, no de Estados con gobiernos. Actuando así, esos países se pliegan a un golpe descarado, vulgar y burdo en el sentido jurídico, simplemente para acompañar la política de injerencia de EEUU. Que no es otra cosa que un golpe de estado para un cambio de régimen. Venezuela, con nuestro gobierno, nuestras autoridades y nuestro ejército no vamos a aceptar ese tipo de agenda exterior para truncar abiertamente y violar de esa manera la Constitución nacional.

 

Hasta hace muy poco en Europa – y quizás también en su país-, Juan Guaidó era un desconocido. Se ha autoproclamado apoyándose en el artículo 233 de la Constitución. Esa interpretación, que es la que hace la oposición venezolana y se está difundiendo en el extranjero, ¿Es correcta desde el punto de vista constitucional para exigir un cambio de gobierno?

 

No, es absolutamente equivocada y falsa. El artículo 233 regula las faltas absolutas del Presidente o la Presidenta de la República. Ninguna de las circunstancias se han dado. El Presidente no ha muerto, no ha renunciado, no ha tenido una destitución decretada por el Tribunal Supremo de Justicia, y el Tribunal no ha declarado su incapacidad física permanente, ni tampoco ha abandonado el cargo. Entonces ninguna de esas figuras se ha dado. Pero incluso si alguna de esas figuras se diera, el artículo es claro que si esa falta absoluta se produce antes de la toma de posesión, es decir antes del 10 de enero, quien asumiría sería el presidente de la Asamblea Nacional. Pero esa situación no se da porque el anuncio que hace el Sr Juan Guaidó lo hace el día 23 de enero. Es decir, muy posteriormente a la toma de posesión del presidente Nicolás Maduro. La segunda posibilidad habría sido que si la ausencia se diera después de la toma de posesión, a quien le tocaría asumir las funciones de presidente encargado -y no como «presidente interino» porque esa figura no existe-, es el vicepresidente o la vicepresidenta ejecutiva, en este caso la Sra. Delcy Rodríguez. No hay otra situación posible. Bajo el artículo de la Constitución con el que la UE argumenta en este momento que el Sr Guaidó es el presidente y el propio Sr Guaidó también, quien tendría que asumir la presidencia como «encargado» – que no es lo mismo que ser presidente-, en caso de que hubiese habido esa «falta absoluta» es la vicepresidente Delcy Rodríguez. Eso no tiene otra interpretación.

Ahora bien, la UE trata de hacer su propia interpretación de la Constitución, que es la que le conviene a ella. Por un lado la UE dice que interpreta esta falta absoluta del Presidente de manera previa a la toma de posesión, porque no reconoce las elecciones del 20 de mayo de 2018. La pregunta que se hace todo el mundo es; si esa falta absoluta se produce en el momento en que se produjeron las elecciones ¿Por qué esperaron tanto tiempo para declarar esa falta? La Asamblea Nacional tuvo más de seis meses para debatir el tema y ¿Fue el 23 de enero cuando se dieron cuenta que no había presidente? Eso muestra que hay una agenda marcada, con un golpe de Estado perfectamente estructurado.

La segunda pregunta que hay que hacerse es: ¿Por qué la UE dice que el Sr Guaidó puede convocar elecciones dentro de 30 días, 90 días o un año? Es decir, cuando se reúnan las condiciones necesarias para que esas elecciones le gusten a la UE… ¿Pero qué se cree la UE? ¿Ustedes se le pasa la idea de que cualquier país del mundo o un grupo de países pudiese decirle a otro «a mí me parece que tu Constitución tendría que decir esto…»? Solo les importan algunos elementos del artículo 233: aquellos que les permiten utilizarlo como base. Pero es claro que ese artículo no establece las bases para que Guaidó esté haciendo lo que está haciendo. Por eso no hay que ponerle ningún disfraz. Es un golpe de Estado. Puede ser que para justificar el golpe citen un artículo de la Constitución, pero si lo analizamos, está claro que no da espacio para la interpretación que están haciendo en la Asamblea Nacional.

La traición a la patria que están llevando a cabo es tan flagrante, que ayer avalaron una ley en la cual permiten que el mandato de Guaidó pueda recibir una prórroga de 30 días cada 30 días. Es renovable cada mes… ¡Ni siquiera los contratos de alquiler de un apartamento permiten tanta desfachatez! Ellos están acomodándose, violando y transgrediendo la ley en el ejercicio de un golpe parlamentario. Por cierto nuestro sistema es presidencial, no parlamentario, y establece claramente la separación de los poderes. El Sr Guaidó en este momento dice que ejerce la presidencia de la República, es decir el poder ejecutivo, y al mismo tiempo la presidencia del poder legislativo. Eso no existe en la Constitución venezolana, de manera que más descarado no puede ser el golpe de Estado.

 

En realidad Venezuela no está sola, y cuenta con el apoyo de muchos países en el mundo que continúan reconociendo el gobierno de Nicolás Maduro. También lo hace Naciones Unidas, que defiende el derecho internacional. El ministro de asuntos exteriores Jorge Arreaza llevó a cabo una Gira de la Dignidad Sur-Sur, defendiendo una diplomacia de la Paz. Venezuela cuenta además con el respaldo de muchos pueblos en el mundo, incluso el pueblo estadounidense ha dado muestras de solidaridad con el pueblo venezolano bajo agresión…En medio de esta situación, algunos países como México o Uruguay han defendido otro punto de vista durante la Reunión de Montevideo. ¿Cómo valora este mecanismo de diálogo?

 

La Reunión de Montevideo concluyó con la adopción de una propuesta integral, avalada por México, Uruguay pero también los países integrantes de la Comunidad de Estados del Caribe, el CARICOM. Es una organización de 15 países soberanos del Caribe, que han decidido avalar una propuesta llamada «El Mecanismo de Montevideo», que nació el día 6 de febrero. En el escenario internacional, este mecanismo propone generar un espacio de diálogo y de paz entre las partes, para buscar una solución a lo que han denominado la «crisis política en Venezuela» – que ha sido fomentada desde el exterior. Estos países de la región latinoamericana ya han constituido una coalición y han presentado una propuesta concreta.

Esta propuesta sobre la mesa ya tiene agenda y un esquema claro de trabajo con pasos precisos. El primer paso sería el diálogo inmediato que genere condiciones para el contacto directo entre los actores. Eso expresó el comunicado que produjo conjuntamente el CARICOM, Uruguay y México. El segundo paso sería la negociación y presentación de resultados del diálogo, con puntos en común y un espacio para la flexibilización de las posturas de cada parte. El tercer paso sería el compromiso y la suscripción de acuerdos, y el último paso del mecanismo seria la implementación y materialización de los acuerdos con acompañamiento internacional.

Esa es una agenda completamente diferente a la agenda injerencista, colonialista y de ultimátum de la UE. Como bien se explica en el Mecanismo de Montevideo, no se establece ultimátum ni plazos. No se establece agenda previa ni se condicionan los elementos que puedan formar parte de ese debate: es una mesa de diálogo abierta donde todos los intereses y todos los temas pueden entrar, para establecer puntos en común. Yo creo que en este momento el mundo está evidenciando que la región de América Latina y el Caribe quieren seguir siendo un ejemplo para el mundo. Estando todavía en vida nuestro Comandante Hugo Chávez Frías, hace más de 10 años se decretó que América Latina y el Caribe es una Región de Paz.

Ocurrió ayer en Montevideo algo histórico, un antes y un después para el pueblo venezolano. Mientras un grupo de países del norte, con Estados Unidos acompañado de algunos países europeos y algunos países de la región de América del Sur, llaman a la intervención, la injerencia, a forzar soluciones e incluso siguen ponderando la posibilidad de una salida armada…un grupo de 17 países, con el mismo peso y soberanía que la Carta de Naciones Unidas le entrega a cada uno de los países del mundo, entregó una propuesta para el diálogo abierto, franco y con acompañamiento internacional. El juego está ahora en la cancha latinoamericana y del Caribe.

La Unión Europea tiene la opción. Puede acompañar esta Agenda de Paz y Diálogo, y en tal caso son bienvenidos. O puede seguir jugando en la cancha de Donald Trump, forzando a nuestro pueblo posiblemente a un derramamiento de sangre. Ver a la UE nuevamente siendo protagonista de sangre en nuestra región sería una historia espantosa. Es algo que logramos cambiar hace doscientos años. Creo que no les ha llegado todavía el mensaje…

 

Volvamos al plano regional. Durante la manifestación del 2 febrero, Juan Guaidó preguntó a sus seguidores en la oposición si estaban preparados para una guerra civil, a lo que respondieron que «no tenían miedo». A continuación anunció el envío de «ayuda humanitaria» por Cúcuta. ¿Qué responde el gobierno de Venezuela al papel activo que pretende ejercer un país vecino como Colombia?

 

Es lamentable que precisamente el país al cual un venezolano le dio la libertad y la soberanía, pretenda utilizar su espacio y su tierra, quizás sus armas, para voltearlas contra un pueblo hermano como el venezolano, que lo único que ha dado a Colombia es su apoyo y solidaridad desde el principio de su historia, y más recientemente durante estos sesenta años de guerra cruenta entre colombianos. Eso terminó significando para Venezuela una población de casi 6 millones de colombianos en el territorio venezolano huyendo de Colombia. Niños nacidos en Venezuela que son venezolanos, hijos de padres y madres colombianos que huían de las balas y la guerra. Es lamentable ver que un país que ha sufrido tanto pueda estar dispuesto a prestar su territorio para atacar un pueblo hermano.

Todos sabemos lo que significa la «intervención humanitaria», que en estos momentos es simplemente una argucia para poder intervenir y permear el territorio venezolano. No hay historia reciente en la que EEUU haya intervenido por razones humanitarias u otras en algún país, y que ese país esté mejor ahora de lo que estaba antes de que EEUU metiera sus manos y sus botas. Es un momento muy complejo pero que nos llena de valor, de fuerza para defender lo nuestro, que nos ha costado tanto, y que incluso nos ha dado nombre propio al proceso de América Latina y el Caribe. Venezuela jamás ha levantado sus armas contra pueblo alguno, únicamente cuando las levantamos fue para darles la libertad a 5 países de la región latinoamericana. Muchos de los cuales hoy en día están blandiendo sus argumentos – y posiblemente sus armas – contra nuestro pueblo. Pero resistiremos. Lo hemos hecho antes y lo seguiremos haciendo ahora.

Si volvemos nuestra mirada a la Historia, Simón Bolívar nos dio el ejemplo más grande de que muchas veces se han visto pueblos pequeños pudiendo vencer imperios poderosos. Lo hicimos hace doscientos años. Quisiéramos no llegar hasta ese escenario. Yo como diplomática y como política, quisiera pensar que la palabra siga teniendo su espacio y su oportunidad. Por eso no me gustan los plazos, ni la gente que dice que rechaza los diálogos. Creo que cuando no queda la palabra no queda nada, y sigo creyendo que la paz tiene su espacio y hay que dárselo. La política tiene que activarse en este momento. Tengo la confianza que esto sea más poderoso que aquellos que están limpiando los cañones y preparándose para ingresar en nuestra Patria disfrazándose entre cajas de comida.

Por cierto, las cantidades de la ayuda que plantea EEUU son 20 millones de dólares. Eso no sirve para cubrir ni siquiera el 1% de las necesidades del pueblo venezolano en términos de alimentación. Esta absolutamente claro que es una patraña para disfrazar la verdadera dimensión que hay detrás. El propio Sr Guaidó lo manifestó sin ningún tapujo: no le importa que eso cueste vidas. Incluso en algún tweet que luego él borró, dijo que esperaba que fuese «con la menor cantidad de muertos posible». Habría que preguntarle si de entre esos, él cuenta con alguno que le duela de verdad. Yo no quisiera pensar que cueste ni uno. Eso es lo que hace que quienes tomamos la política en serio seamos muy responsables con los tiempos que nos toca vivir.

 

Venezuela también se enfrenta a una agresión mediática importante. Ha hablado del «intervencionismo humanitario», que de hecho es una herramienta que ha funcionado en algunos casos, como vimos con el pretexto en el caso de Libia. Intervenir para supuestamente proteger a un pueblo…

 

En Venezuela sabemos que tenemos a un enemigo muy poderoso con enormes armas y capacidades de presión. Pero nosotros tenemos una dignidad muy grande también, a prueba de balas. Si llegáramos a ese terreno, nuestras fuerzas se están preparando para la defensa del país. No ha ocurrido una tragedia como una intervención de las fuerzas armadas como EEUU estaba esperando. E incluso pidiendo a nuestros soldados a voltearse contra el gobierno y el pueblo de manera descarada. Lo que nos enseño Chávez y que hemos construido en los últimos 20 años, nos deja a prueba de ese tipo de llamados. Por el contrario, eso ha logrado articular una cohesión muy grande de la Dignidad nacional dispuesta a defender lo que nos dejaron nuestros padres libertadores. No nos vamos a dejar.

 

Una de las razones invocadas por los detractores de la Revolución Bolivariana es que la situación económica ha provocado un fenómeno de migración de venezolanos al extranjero, nunca visto antes. ¿Qué responde a quienes dicen que el gobierno venezolano tiene la culpa porque no ha hecho lo suficiente para arreglar los problemas económicos y a quienes consideran que hay una crisis humanitaria?

 

El Presidente de la Republica Nicolás Maduro es el primero que ha dicho y ha estado de acuerdo en que no se ha hecho lo suficiente, que podríamos haber hecho más. Por supuesto, siempre podemos hacer más, esa es la postura de un líder responsable: entender que hay carencias y necesidades, no negarlas. Él no las niega, las ha asumido. Hemos intentado, en las circunstancias excepcionales que nos ha tocado, el gobierno nacional a través de todos sus ministerios competentes ha tratado de sortear la dificultad y la crisis.

Hay una cosa fundamental que hay que recordar cada vez que se habla de la situación de crisis económica que hay en el país, que no la niega el Presidente y tampoco en absoluto ningún funcionario responsable del Estado. Desde 2015 tenemos un Decreto que estableció que Venezuela era «una amenaza extraordinaria e inusual para Estados Unidos». Eso fue con el gobierno del Sr Obama, premio Nobel de la Paz. Desde ese momento hasta que aterrizó en la Casa Blanca el Sr Trump, Venezuela se ha visto sometida a una serie de medidas económicas, comerciales y más recientemente financieras, que han generado un bloqueo total y absoluto de las capacidades del Estado de transitar comercial y financieramente por los mecanismos previstos en las relaciones internacionales.

Venezuela tuvo incluso que sortear la moneda del dólar para poder realizar transacciones comerciales y financieras con otros países. Tuvimos que cambiar las rutas de las transferencias bancarias, para poder garantizar que el país siguiera cumpliendo sus obligaciones de pago de deuda con los países que nos son acreedores. Y aun así, a pesar de tres años de un bloqueo feroz que cada vez se radicaliza más, la semana pasada con el robo – porque no hay otra forma de calificarlo – de la toma por parte de EEUU de los bienes y los activos del pueblo venezolano, que fueron confiscados en el territorio norteamericano.

Ahora mismo tienen la idea de entregárselo en su mano al golpista Guaidó, como si aquello fuese una caja chica de una bodega de pueblo. Esos activos que le pertenecen al Estado están siendo transferidos sin ningún control y sin los mecanismos de control del Estado, ni contraloría, a las manos de un Sr. que hace un mes y diez días no lo conocía absolutamente nadie en el país. Por cierto, y que llegó a la Asamblea Nacional formando parte de la quinta fuerza política dentro de la oposición. Por eso es que él es el presidente de la Asamblea Nacional en cuarto lugar después de otros tantos. Su partido político fue el que obtuvo menos puestos, quedo en quinto lugar. Y además el Señorito Guaidó lo que tiene en su hombro como legitimidad son 97 mil votos que obtuvo como diputado. Y él pretende, con esos 97 mil votos, con el apoyo del gobierno norteamericano, capturar y robar los recursos del Estado…

Claro que hay una crisis económica, a ningún país se le podría pedir que no tenga presión económica y una administración compleja cuando se le han capturado todos sus recursos y capacidades de comercialización con los otros países.

 

¿Y en lo que respecta a la migración?

 

Sobre nuestra migración, hay que dejar claro que es una migración económica altamente profesionalizada. El migrante venezolano tiene estudios de segundo y tercer nivel casi siempre. Ese es el que está yendo a los países fronterizos y algunos otros, en total 16 países. Ha ido para buscar mejores oportunidades para él y sus familias.

Si solamente comparamos las cifras que maneja Naciones Unidas, puede compararse por ejemplo con el caso español. Quisiera que el gobierno de Pedro Sánchez me explique a mí, ya que ha sido tan crítico con la situación actual y ha utilizado la migración económica del venezolano a países fronterizos como un argumento bandera contra el gobierno de Venezuela…Que Sánchez me explique porqué España, que no tiene una situación de bloqueo económico y comercial, que no tiene medidas financieras de captura de sus bienes, sus recursos y activos en territorio norteamericano y que EEUU no lo tiene bloqueado hace 3 años, porqué 1 millón y medio de jóvenes han ido a buscar destino a otros países europeos también fronterizos.

Que explique porqué España tiene 1 millón y medio de jóvenes fuera de su tierra, mientras tanto critica tanto las cifras de migrantes venezolanos, de las que por cierto hay números absurdos. Dicen que 3 mil o 10 mil venezolanos abandonan el país todos los días. Hay que decir que Venezuela es un país de 30 millones. Si esas fueran las cifras reales, ya no hubiera quedado ningún venezolano adentro. Son tan descarados en su argumentación que ni siquiera los números los presentan de manera sensata.

Es claro que eso sirve para una campaña mediática. Cuando están decididos a tomar los recursos de otros países, no les importa mentir. Están mintiendo, lo hacen de manera descarada. No es la primera vez. Mintieron y mienten sistemáticamente. Mintieron en el caso de Iraq, en el caso de Libia. ¿Por qué van a creer que van a decir la verdad en el caso de Venezuela? ¿Qué les hace creer en gobiernos que ya han perdido su credibilidad, cuando intervinieron en países por sus recursos, van ahora a decir la verdad en nuestro caso? ¿No será porque Venezuela está sentada en las mayores reservas de petróleo del mundo? Y sobre las reservas de diamantes, de oro y de coltán más grandes de la región latinoamericana. ¿O será que ellos exportan su democracia a los países más pobres en recursos?

Así que no nos engañemos, hay un golpe de estado con miras a un cambio de régimen forzado para tomar y apropiarse los recursos del Estado venezolano. Ni siquiera han esperado que el golpe funcione, para comenzar ya a arrebatarse los recursos del estado venezolano en territorio norteamericano. Es así de vulgar la situación en este momento.

A solicitud de EEUU, se reunió el Consejo de Seguridad de NNUU para pronunciarse sobre Venezuela 38 países. Entre los cuales 14 a favor del golpe y 24 en contra. No les importa. A solicitud de EEUU se reunió la Asamblea de Estados Americanos (OEA) en Washington. Únicamente consiguieron 19 voces contra el resto. No consiguieron aprobar una decisión contra Venezuela en la Asamblea de la OEA ni en el Consejo de Seguridad de NNUU. Pero siguen actuando. No es la primera vez que lo hacen.

Mientras tanto, el Parlamento Europeo, mediante una resolución trato de reconocer a Guaidó, mientras que no tiene competencias para reconocer a un gobierno. Pero no es la primera vez que transgreden la ley. Lo hicieron en 2011 con el caso de Libia. No es una receta nueva. Así de descarados son, ni siquiera inventan una estrategia nueva. Contra Venezuela están combinando todas sus recetas: la de las revoluciones de color, la de Libia, la de Iraq…Con Guaidó EEUU ha conseguido un líder que se presta para ser el títere de un golpe de Estado.

 

Fuente : Journal Notre Amérique