Entre amenazas y resistencia, rumbo a las elecciones en Venezuela

Este 17 de mayo se cerró la campaña política con vista a las elecciones presidenciales (y de consejos legislativos) que tendrán lugar el próximo 20 de mayo. En Caracas, en la emblemática Avenida Bolívar, tuvo lugar el cierre de campaña de Nicolás Maduro, contando con un apoyo multitudinario que se movilizó desde las horas tempranas de la mañana a partir de varios puntos de la capital.

 

En su discurso, Maduro reiteró algunos de los puntos esenciales de su campaña: la promesa de hacer frente a las mafias de la economía y de llevar adelante una “revolución económica” (1), el rechazo a la injerencia en los asuntos internos de Venezuela, y el llamamiento a la participación de todos en las elecciones venideras. Reiteró también un llamado al diálogo dirigido a todos los sectores de la sociedad venezolana.

El acto culminó una campaña donde Maduro recorrió el país, apoyado por lo que se ha vuelto una impresionante maquinaria electoral con una gran capacidad movilizadora. Diversos sectores dentro de la heterogeneidad del chavismo reiteraron su apoyo a Maduro. En los sectores que han mantenido una postura crítica con respecto a las políticas gubernamentales en los últimos tiempos hay una perspectiva clara de que solo una victoria de Maduro garantiza la continuidad de la Revolución Bolivariana y la posibilidad de seguir luchando por el socialismo.

Maduro discursando en el cierre de campaña (Foto: Ricardo Vaz)

Los dos principales candidatos opositores para los comicios del 20M son Henri Falcón y Javier Bertucci (de los otros dos que se plantearon, Reinaldo Quijada deberá obtener una votación mínima y Luis Ratti se unió a Falcón). Durante bastante tiempo estuvo en el aire la posibilidad de una candidatura única, que al final no se materializó, y que hace que Maduro sea el favorito a la victoria en las elecciones.

Henri Falcón “desobedeció” las instrucciones y amenazas de EEUU y de los principales partidos de la MUD, presentándose como candidato. Su principal propuesta es de dolarizar la economía, además de apelar a la asistencia de organizaciones como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional. Pero con las principales figuras y partidos anti-chavistas insistiendo en desconocer las elecciones y en llamar a la no participación, le resultará difícil movilizar la clase media, tradicional bastión del voto anti-chavista.

Al contrario de Falcón, que se ha enfocado en tener reuniones y eventos con la prensa, el pastor evangélico Javier Bertucci ha utilizado su experiencia y capacidad de movilización para convocar algunos eventos de campaña masivos en las calles. Bertucci se recusó a abdicar en favor de Falcón, creyendo (o haciéndonos creer) que es el candidato mejor posicionado. De cualquier modo, su ingreso en la vida política estará planificado más allá de estas elecciones, intentando aprovechar las desastrosas opciones de la oposición venezolana en el pasado reciente para plantearse, de modo similar a otros movimientos evangélicos en el continente, como una alternativa política en el futuro.

Candidatos opositores Henri Falcón (izquierda) and Javier Bertucci (derecha) (Fotos de sus cuentas de twitter)

Las elecciones llegan en un momento de profunda crisis y creciente guerra económica en Venezuela. Los precios se han disparado en los últimos meses y la respuesta del gobierno en forma de aumentos de salario o bonos se ha quedado muy por debajo de la inflación, generando una realidad muy dura para el pueblo venezolano. En esto también hay un fuerte componente internacional. El imperialismo, y sus fieles aliados, vienen incrementando las agresiones contra de Venezuela, por ejemplo bloqueando el acceso a crédito o dificultando los pagos de importaciones.

Titere gigante de Chávez en el cierre de campaña de Maduro (Foto: Ricardo Vaz)

En el mismo sentido, los EEUU y su cámara de eco, el Grupo de Lima, han arremetido contra estas elecciones, exigiendo arrogantemente su suspensión y anunciando con meses de antelación que las elecciones no serían legítimas y que no iban a reconocer sus resultados (2) (3). Esto simplemente refleja el hecho de que una victoria del anti-chavismo estaba muy lejos de ser cierta. Tras una creciente oleada de violencia en la primera mitad del 2017, el chavismo respondió con una fuerza sorprendente, ganando la paz con las elecciones a la Asamblea Constituyente y luego ganando en las elecciones regionales y municipales. Ante esto, la decisión fue de abandonar el camino electoral y buscar el “cambio de régimen” por otra vía.

Considerando todo esto, las elecciones del 20M serán un momento clave en la historia de Venezuela y de la región. Una derrota del chavismo significaría un retroceso brutal para la izquierda en América Latina, y traería una inclemente arremetida en contra de los trabajadores y del pueblo venezolanos. Pero de igual modo una victoria de Maduro será recibida con aún mayor hostilidad por parte del imperialismo, con más sanciones y un posible embargo petrolero.

Todo esto no descarta que haya cambios importantes por hacer en las políticas del gobierno, principalmente en lo que son los reiterados llamados, siempre acompañados de dólares preferenciales y créditos, a los empresarios privados para que produzcan o importen. Al final la fuerza y la creatividad del pueblo son el único recurso que realmente importa, y la movilización del pueblo en defensa de la revolución, mas en las difíciles circunstancias actuales, demuestra que esta conciencia sembrada es quizás el logro más importante de los últimos 20 años. Y demuestra también que no hay camino que no sea profundizar la revolución. Se acerca una dura batalla el 20M, y luego otra el día siguiente.

 

Notas

(1) Con bastante buena voluntad se puede admitir que un fuerte resultado electoral le dará a Maduro un respaldo para llevar a cabo acciones contundentes, pero por otro lado no hay como no preguntarse por qué razón esas acciones contundentes no han sido tomadas en los últimos meses o años.

(2) Al buen estilo Trump, el presidente colombiano Juan Manuel Santos denunció un maquiavélico plan del “régimen” venezolano de registrar y trasladar cientos de miles de colombianos para votar en las elecciones!

(3) Aquí también hay que preguntarse lo que vale el “reconocimiento” de EEUU y sus seguidores. Solo hay que recordar las recientes elecciones en Honduras, donde se demostró que hubo un fraude descarado, y sin embargo los resultados fueron “reconocidos”.

Foto de portada: Cierre de campaña de Nicolás Maduro (Foto: Prensa Presidencial)

 

Fuente: Investig’Action