En la India, cientos de miles de campesinos sublevados rodean Nueva Delhi

Tras dos meses de manifestaciones contra la liberalización del sector agrario, los agricultores consiguieron que el Tribunal Supremo de la India congelara la decisión. Pero esto no es suficiente para los agricultores, quienes exigen el retiro total de las tres leyes en cuestión. Con una logística impresionante, agrupados en torno a la capital, los manifestantes no tienen intención de retroceder.


 

Las reformas quedaron en suspenso, pero el movimiento no aceptó la tregua. Tras dos meses de manifestaciones a las puertas de Delhi, contra la liberalización del sector agrícola, los campesinos han conseguido una ajustada victoria. El martes 12 de enero, el Tribunal Supremo ordenó la suspensión de las tres leyes agrícolas que originaron la crisis, las denominadas Farm Bills. Previamente, muchas rondas de negociaciones entre los agricultores y el gobierno habían fracasado, a tal punto que la más alta institución del país se vió obligada a intervenir.

La demanda de los agricultores se escribe en pocas palabras: “retiro de las leyes”, algo que el gobierno de Narendra Modi se niega a hacer. Por esta razón, ahora hay cientos de miles de ellos acampados a lo largo de las carreteras que conducen a la capital, cuyo acceso está bloqueado. Y es poco probable que la decisión del Tribunal Supremo calme la afluencia a las puertas de Nueva Delhi. “Acogemos con satisfacción la suspensión de las leyes, pero lo que queremos es una derogación completa”, dijo un manifestante.

 

Manifestantes marchan con carteles en lengua punjabi.

 

Las organizaciones agrarias huelen la trampa: fingir un repliegue para después atacar. “Esto permitirá que luego denuncien nuestras manifestaciones”, reaccionó la cuenta de Twitter del movimiento, llamada Kisan Ekta Morcha. Los portavoces del BJP [Bharatiya Janata Party – Partido Popular Indio], podrán preguntar “¿por qué protestan los agricultores si se han suspendido las leyes?” El comité de cuatro miembros, nombrado por el Tribunal Supremo para facilitar el diálogo, ya está haciendo aguas. Bhupinder Singh Mann, icono de la lucha campesina, dimitió el jueves 14 de enero alegando “las aprensiones de los sindicatos de agricultores y del público en general”.

Más que una manifestación, el movimiento se asemeja ahora a un titánico ZAD [Zone À Defendre – Zona a Defender]. Salvo que no se trata de defender la tierra contra el hormigón, sino la supervivencia de los pequeños agricultores a través de los precios mínimos de compra de los alimentos amenazados por estas reformas, especialmente el trigo y el arroz. Una vez superados los controles policiales, fuertemente armados, uno se sumerge en un ambiente festivo en la frontera de Singhu, que separa Nueva Delhi de Haryana. Reconocibles por sus largas barbas y sus turbantes, los campesinos sijs de este estado y del Punjab encabezan con alegría la protesta.

 

Distribución gratuita de alimentos en uno de los comedores comunitarios.

 

Mientras subimos por la carretera, nos damos cuenta de que los agricultores han montado un auténtico cerco. En todas partes se distribuyen alimentos de forma gratuita. “Cada agricultor llega con comida para varios meses”, explica un cocinero voluntario. “Otros envían grano de sus granjas”. La práctica tiene sus raíces en la tradición sij del langar: cocinas comunitarias, gratuitas y abiertas a todas las religiones. Nos encontramos con lugares de reunión, dormitorios, dispensarios médicos, lavanderías e incluso librerías o talleres de pintura. 

 

Alojamientos solidarios contra el frío

 

En este invierno, las temperaturas se acercan a cero grados en la capital. Decenas de agricultores ya han muerto congelados. En un centro comercial abandonado, un equipo ha instalado tiendas de campaña hasta donde alcanza la vista. “Damos prioridad a las mujeres y a los ancianos”, dice uno de los responsables. Surender Kumar, farmacéutico de Delhi, se unió al movimiento por solidaridad: “Si el mundo agrícola se entrega al sector privado, los precios subirán. Así que esta gente está luchando por todos los Indios. Distribuimos gratuitamente paracetamol o amoxicilina de nuestras existencias”. Un manifestante incluso vino desde Londres para acampar con su comunidad sij.

 

Este centro comercial abandonado se ha convertido en un refugio.

 

En los estados vecinos, ya llevan cinco meses desde que comenzaron las protestas. En Punjab, un agricultor de 65 años se suicidó recientemente. En Haryana, la policía utilizó cañones de agua para repeler a los manifestantes del Partido del Congreso, principal partido de la oposición a Narendra Modi. A pesar de la sentencia del Tribunal Supremo, la figura destacada del Partido del Congreso, Rahul Gandhi, se manifestó en la capital el viernes 15: “El Congreso no cederá hasta que se deroguen estas leyes. Estas leyes no están pensadas para ayudar a los agricultores, sino para acabar con ellos”.

Otros estados como Rajastán, Uttar Pradesh y Maharashtra, se han unido recientemente a la lucha. En las cuasi ciudades autónomas que surgen en las fronteras de Delhi, los participantes, cada vez más numerosos, están decididos a resistir durante meses o incluso hasta la muerte. Postrado en la cama en un dormitorio, uno de ellos testifica: “Mi abuelo murió después de setenta y cuatro días de huelga de hambre. Hoy, el gobierno de Narendra Modi quiere enterrarnos. Por lo tanto, desde hace diez días, yo también he dejado de comer y de beber”.

 

La policía bloquea la entrada de los manifestantes a la capital.

 

Próxima etapa: Día de la República. A sus 83 años, el célebre activista Anna Hazare ha anunciado que él también iniciará “su última huelga de hambre”. Algunos manifestantes han amenazado con marchar hacia la capital. Estas intenciones fueron rápidamente rechazadas por los sindicatos agrícolas. De hecho, algunos temen que los posibles brotes de violencia puedan beneficiar al BJP, el partido de Narendra Modi, que afirma que los agricultores están manipulados por la oposición y son violentos. Unos días antes del gran desfile, la tensión es máxima.

 

Un manifestante sij.

 

Nota del editor: El 26 de enero se permitió a los agricultores manifestarse en Nueva Delhi, pero rápidamente se produjeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. La movilización sigue en pie. Basándose en un amplio apoyo popular, los agricultores siguen exigiendo el retiro de las leyes agrícolas. (IGA)

 

Traducido del francés por América Rodríguez para Investig’Action

Fuente: Reporterre