Cuba y la Continuidad de la Revolución

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El 19 de abril, es la expresión «Continuidad de la Revolución» la que resuena en la isla. Se refiere a seguir el proceso de sus conquistas de acuerdo a los principios sólidos de la «generación histórica».

 

Las palabras son importantes. Mientras que en Francia se nos hace creer que hubo una alternancia entre Macron y Hollande, o entre Hollande y Sarkozy, sus respectivas políticas se parecen como dos gotas de agua. La prueba: sus legislaturas han estado marcadas por una masiva protesta de personas que se niegan a ser rehenes en nombre de la «democracia». Esos gobiernos hacen todo lo posible para destruir las conquistas sociales, que presentan como reliquias del pasado, incapaces de dar a luz el «nuevo mundo» de la generación Macron. En realidad, se trata de engañar a la opinión pública y refrenar la lucha de clases. Su «alternancia» es solo la continuidad disfrazada de un sistema que amplía las desigualdades.

El veredicto de la historia es inapelable. El viejo mundo intenta por todos los medios ocultar el hecho de que en Cuba el nuevo mundo ilumina ya a todos los continentes. La educación, la salud, la cultura y la ciencia no son privilegios reservados para una élite del país. La palabra clave no es dinero, sino humanidad. De ese modo se alienta a los jóvenes cubanos a desarrollar una experiencia de vida real, e ir al encuentro de los más desprotegidos en las misiones de alfabetización o asistencia médica. Su ayuda incondicional y dedicada a los condenados de la tierra es conocida en todo el mundo.

Contrariamente a lo que los medios os contaron durante décadas, las generaciones más jóvenes de cubanos no esperaban la desaparición física del comandante Fidel para salir masivamente a la calle y pasar la página de su historia. No están cegados por el espejismo del «estilo de vida estadounidense», creado por las producciones hollywoodienses del amo del mundo.

El 19 de abril, es la expresión «Continuidad de la Revolución» la que resuena en la isla. Se refiere a seguir el proceso de sus conquistas de acuerdo a los principios sólidos de la «generación histórica».

Con la continuidad de su Revolución, Cuba preserva los derechos humanos y sociales en su visión más amplia y generosa. Las obras e ideas emancipatorias de ayer son semillas de esperanza para la juventud de hoy.

 

Fuente: Journal Notre Amérique