Cuba vs. bloqueo : el imperio es vencido por KO

Después de la votación contra el levantamiento del bloqueo contra Cuba en las Naciones Unidas (191 a favor, 2 en contra), la política del «cuanto peor mejor» de Donald Trump sigue su curso. Su administración acaba de renovar la lista de organizaciones cubanas castigadas por el imperio. ¿Cuáles son los objetivos de Mr. Danger?

 

Las organizaciones gubernamentales, por supuesto. Pero también la Zona Especial de Desarrollo de Mariel, empresas relacionadas con el turismo … ¡e incluso marcas de refrescos locales! ¡Debe ser para tranquilizar a la empresa de «la bebida con el secreto mejor guardado de la historia», que debe competir con las temibles «Tropicola» y «Cachito»!

Según Josefina Vidal, directora para las relaciones con EE.UU. del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, se trata de una lista «arbitraria» de una variedad de empresas cubanas «supuestamente vinculadas, sin fundamento, a los sectores de defensa y seguridad nacional». Pero a pesar del bloqueo económico criminal puesto en marcha por Kennedy en 1962, Cuba permanece fiel a sus compromisos y sus principios revolucionarios.


Hace dos años, Obama anunció el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los gobiernos cubano y estadounidense. A pesar de todo, una parte de la élite estadounidense no estaba ciega y por eso finalmente se vio obligada a reconocer su aislamiento. La Revolución Bolivariana de Venezuela sin duda había contribuido decisivamente a ello, desde que retomó la antorcha de la lucha de los pueblos por la unidad latinoamericana. En ese contexto, no es exagerado decir que el anuncio de Obama fue correctamente interpretado como una victoria de Cuba contra su enemigo histórico.

Para el pueblo cubano, la defensa de la soberanía es de hecho un asunto sagrado. Pero aquel giro no fue el gesto de un «buen presidente» de Estados Unidos. Si bien admitió que la estrategia estadounidense fue un «fracaso», tampoco negó cual era su propósito: «promover una Cuba próspera y democrática»…Pues bien, la era de Obama terminó, y el viento se ha llevado sus muchas mentiras y declaraciones hipócritas, como la promesa de cerrar la base militar en Guantánamo, que sigue siendo un territorio cubano ocupado.


Con el capitalismo XXL de la época de Trump y sus amenazas imperialistas a troche y moche, la supervivencia de la humanidad nunca ha estado tan cerca del abismo. Pero el destino no está escrito de antemano: en América Latina, se está escribiendo un nuevo capítulo de luchas. Y eso está sucediendo en Honduras, donde la administración Obama puso en marcha su intervencionismo silencioso, al apoyar el golpe de estado contra  el presidente Mel Zelaya en 2009. Bajo una presidencia de derechas, ese país se ha sumido en la violencia extrema y hoy se encuentra en la parte inferior del índice de progreso social.

Mira por donde, ocho años después la Resistencia del pueblo hondureño se convirtió en una alianza electoral, bajo el impulso de Zelaya y Salvador Nasralla. De modo que el proximo 26 de noviembre, el pueblo combativo y movilizado tiene una cita histórica con las urnas.

 

Fuente : Editorial del Journal de Notre Amérique, n°30, noviembre 2017