Atalanta: Europa protege a sus piratas

Hace unas semanas, la misión Atalanta fue prorrogada por dos años más [1]. Hay que recordar que se trata de una operación militar dirigida por Europa frente a las costas de Somalia, que ya lleva más de 12 años. Su objetivo: respaldar los buques de guerra y prevenir la piratería en las costas afectadas [2].


 

Regularmente, se intenta dar a esta operación un carácter humanitario [3], pero en 2020 se publicó un estudio muy instructivo [4] que revela más que nunca lo que es en realidad. Este estudio se refiere a la pesca industrial, especialmente la europea, en las costas africanas; una pesca que constituye una de las prácticas más reveladoras del sistema dominante.

La prevención de la piratería en las costas afectadas podría ser positiva. En efecto, en esta región existe una piratería devastadora: precisamente la mencionada pesca industrial, que no se contenta con agotar los mares donde está permitida, sino que también opera, muy a menudo, en zonas reservadas a la pesca local, vaciándolas también de los recursos necesarios para la supervivencia de las poblaciones [5]. ¿Están nuestros soldados tan distraídos? No, no, no… es que no están ahí para estos piratas de aquí; sino, sobre todo, para mantener a raya a los habitantes de esas regiones, especialmente a los antiguos pescadores artesanales, convertidos en piratas para intentar sobrevivir [6].

 

Proteger a los fuertes de los débiles

 

Se podría suponer que nuestros dirigentes, al menos, pueden matar dos pájaros de un tiro: evitar la piratería de los pobres y, al mismo tiempo, evitar la piratería de los industriales. Pero no lo hacen. Básicamente, la misión de Atalanta no es impedir la pesca ilegal europea: “No es mi función ni mi mandato”, explicó en 2009 el contralmirante Hudson, entonces a cargo de la operación [7].

Es cierto que Atalanta también ha protegido a los barcos del Programa Mundial de Alimentos, lo que evidentemente está muy bien resaltado [8]. En el mismo sentido, quienes llevan a cabo la operación ayudan a veces a los ecologistas a localizar a los industriales que pescan en zonas prohibidas [9]. Pero estas acciones, a todas luces positivas, son ciertamente muy secundarias y ocasionales, en comparación con la misión central. De hecho, el estudio mencionado anteriormente revela que a lo largo de la costa somalí, los barcos industriales pasan el 90% de su tiempo en aguas reservadas a los pescadores locales [10].

Como se ha señalado, Somalia es el país más afectado por Atalanta: su costa, la más larga del continente africano, se extiende por más de 3.000 kilómetros [11]. Por lo tanto, son principalmente estas costas las que se supone que debe vigilar esta operación. ¿Difícil, con un área tan grande? En cualquier caso, los medios de esta misión permiten que sea un gran éxito para su objetivo central: en 2019, la FMES [Fondation Méditerranéenne d’Études Stratégiques – Fundación Mediterránea de Estudios Estratégicos], anunció que Atalanta “tiene ahora una dimensión esencialmente disuasoria” y que “el nivel de piratería y bandolerismo ha descendido bruscamente” [12]. (También hay que señalar que se invierten 11 millones de euros al año en la operación) [13]. Relacionando esta información con los datos aportados por el estudio, queda claro, por tanto, que los actos de piratería y bandolerismo a los que se apunta son, casi exclusivamente, los de los habitantes de estas regiones que se atreven a obstaculizar el tráfico marítimo europeo. Ya que el otro robo, el de los industriales, continúa alegremente y sin cesar.  

 

¿Piratas o rebeldes en resistencia?

 

¿Es excesiva la palabra robo? No: en una noche, los grandes pesqueros de arrastre engullen lo que los pescadores locales obtienen en un año [14]. (Este hecho nos recuerda también otro aspecto esencial: no sólo las actividades en las zonas prohibidas son bandolerismo; esta sobrepesca es, en sí misma, un saqueo a los océanos).

Volvamos a los piratas locales. Como se ha mencionado, es evidente que, al menos en gran parte, son antiguos pescadores que han abandonado su oficio para intentar sobrevivir y, también, para proteger sus costas [15]. De hecho, Somalia casi no tiene medios para defender sus aguas y sus recursos [16]. Así, aunque algunos de ellos también atacan a los pescadores locales [17], los denominados piratas son hasta cierto punto los únicos defensores de estas aguas y recursos.

Hace unos años, un editorialista del Sun se preocupaba de que algunos migrantes pudieran cruzar el Mediterráneo sin ahogarse [18] y abogaba por enviar nuestros buques de guerra contra las embarcaciones de estas personas. ¿Está el Atalanta tan lejos de esa idea?

 

Actuar

 

¿Qué podemos hacer? Mucho: boicotear la gran distribución y apoyar los canales alternativos; favorecer el pescado capturado con sedal; apoyar a los medios de comunicación y a las asociaciones que informan y actúan (por ejemplo, Sea Shepherd presta sus barcos a los policías africanos, que generalmente no tienen medios para detener a los piratas industriales [19]); animar a los que te rodean a hacer lo mismo; y, sobre todo, dejar de votar por los responsables de estas políticas.

 

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Daniel Zink es eco-asesor y antiguo coordinador de Carrefour des Cultures (A.S.B.L.), un proyecto belga cuyo campo de acción se especializa en cuestiones de inmigración, ciudadanía, democracia y diversidad cultural.

 

Notas

 

[1] “Operation ATALANTA´s new mandate enters into force on 1st of January 2021. New tasks will reinforce the EU NAVFOR’s counter-piracy core responsibilities”, eunavfor.eu

[2] “Le Conseil défense lance l’opération Atalanta en Somalie”, touteleurope.eu, 2008; “L’opération Atalanta reconduite jusqu’au 31 décembre 2020”, lantenne.com, 2018.

[3]  “La marine belge veille sur les eaux africaines”, mil.be, 2019.

[4] “Catching industrial fishing incursions into inshore waters of Africa from space”, en Fish and Fisheries, vol. 21, wiley.com, 2020. Ver también “En Afrique, la pêche industrielle illégale porte préjudice aux petits pêcheurs locaux”, fr.mongabay.com, 2020, donde se resumen los elementos esenciales del estudio.

[5] “L’Afrique dépouillée de ses poissons”, monde-diplomatique.fr, 2018.

[6] “Ravages de la pêche industrielle en Afrique”, monde-diplomatique.fr, 2012.

[7] Ibid.

[8] “La marine belge veille…”, art. citado.

[9] “L’Afrique dépouillée…”, art. citado.

[10] “Catching industrial fishing incursions into inshore waters of Africa from space”, en Fish and Fisheries, vol. 21, wiley.com, 2020.   

[11] “L’Afrique dépouillée…”, art. citado.

[12] Brexit et défense européenne, enjeux liés aux transferts de responsabilités britanniques”, fmes-france.org, 2019.

[13] “EU NAVFOR Somalie – opération Atalanta: le Conseil prolonge l’opération…”, europa.eu, 2018.

[14] “Ravages de la pêche industrielle…”, art. citado.

[15] Ibid.

[16] Ibid. Si bien este artículo es un poco antiguo, la situación descrita en fuentes recientes demuestra que nada ha cambiado.

[17] “Ravages de la pêche industrielle…”, art. citado.

[18] “Rescue boats? I’d use gunships to stop migrants”, thesun.co.uk, 2015.

[19] “L’Afrique dépouillée…”, art. citado.

 

Traducido del francés por América Rodríguez para Investig’Action

Fuente: Investig’Action