América Latina en Resistencia: ¡Por una Asamblea Constituyente!

 

Editorial: «No son 30 pesos, son 30 años» – el falso “oasis” chileno 

 

Según el presidente Sebastián Piñera, Chile era “un verdadero oasis dentro de una América Latina convulsionada”.  Sus declaraciones en inicios de octubre quedaron rápidamente sin sentido cuando unos días después estalló la rabia de un pueblo que, irónicamente, se muere de sed.  

Las movilizaciones se originaron cuando se anunció (de la peor manera) que el recibo de la luz aumentaría hasta un 10% aunado a las alzas en el pasaje (30 pesos) del metro en las horas pico. Las protestas inmediatas solo aumentaron gracias a declaraciones de responsables como el ministro de economía Juan Andrés Fontaine, que recomendó que la gente tomase el metro más temprano.

No obstante, estos incrementos solo detonaron un descontento que llevaba 30 años acumulándose en el seno de la sociedad chilena. Las protestas se apoderaron de todo el país y la capital estuvo bajo control militar, algo que no sucedía desde la dictadura de Augusto Pinochet. El eslogan “no son 30 pesos, son 30 años” resumía el peso de la indignación acumulada en el país andino.

Las manifestaciones han sido lideradas por una nueva generación de chilenos, hombres y mujeres que no conocieron la dictadura, abiertos para expresar sus angustias y que, absolutamente desesperanzados, sienten que no tienen nada que perder. Pero, además, cuentan con el respaldo de casi todos los sectores, sindicatos desde mineros hasta estibadores, hasta aquellos que se limitan a aplaudir y tocar las cacerolas en señal de apoyo.

Se trata un malestar generalizado y carente de conducción política, un estallido que ninguna fuerza partidista pudo prever ni menos controlar. El Frente Amplio de izquierda, que se formó luego de las protestas estudiantiles de 2011 y actualmente tiene 20 parlamentarios en el Congreso, y otras fuerzas de izquierda como el Partido Comunista, han participado en las movilizaciones pero sin marcar la agenda

Confiante en su posición, Piñera trató de responder a las protestas masivas con “mano dura”, desplegando el ejército en las calles y imponiendo toque de queda. Pero la represión del ejército, apoyado por los carabineros y bajo las instrucciones de un presidente que afirmó estar “en guerra”, no logró aplacar las protestas. Al contrario, el poco éxito de las medidas, acorraló a Piñera al punto de obligarlo a proponer una nueva agenda social, hacer modificaciones en su gabinete, y echar atrás la mayoría de sus afirmaciones previas.

“No supimos entender que había un clamor subterráneo de la ciudadanía por lograr una sociedad más justa, más igualitaria, con más movilidad social, más igualdad de oportunidades, menos abusos”, afirmó el mandatario ya lejos de su supuesto oasis.

Aunque, ciertamente, la economía chilena crece en torno a un 2,5%, menos de lo prometido por su gobierno, pero más que muchos de los países vecinos. Pero estas cifras no se traducen en beneficios reales para el pueblo.

Los chilenos poseen pensiones indignas en manos de unas Administradoras de Fondo de Pensiones (AFP) privadas: Los estudios aseguran que si las AFP repartieran el 100% de sus ganancias, cada afiliado recibiría $34.416. Igualmente, tienen un sistema de salud precario, empleos infrahumanos, sueldos cada vez más miserables, una educación privatizada que los arroja a deudas universitarias vitalicias.

Por ejemplo, vivir en Chile es muy costoso, sobre todo en Santiago, donde el precio de la vivienda ha aumentado hasta un 150% en la última década, mientras los sueldos apenas un 25%, según un estudio de la Universidad Católica.

Asimismo, el país pertenece a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pero un 70% de la población gana menos de 770 dólares al mes y 11 de los 18 millones de chilenos tienen deudas absolutamente impagables.

Todo esto en contraste con los altísimos sueldos de la élite política y la existencia de polémicos casos como Pagogate y Milicogate – los escándalos de corrupción en Carabineros y el Ejército, respectivamente – así como una élite económica cada vez más pudiente y alejada. La misma élite de dónde proviene Piñera.

Las profundas desigualdades no son una casualidad o un accidente, sino los frutos de un sistema neoliberal que tuvo en Chile su laboratorio perfecto: una sociedad doblegada por el terror de la dictadura pinochetista, un terreno perfecto para los llamados “Chicago Boys”. Y fue así que se creó una arquitectura de un Estado donde sectores como educación, salud y seguridad social están diseñados para generar ganancias al capital.

Es contra ese sistema que genera y multiplica desigualdad que el pueblo chileno hoy se levanta, exigiendo cambios profundos: un plebiscito que aleje a Piñera del poder y una Asamblea Constituyente que desplace la Constitución absolutamente retrógrada aprobada el 8 de agosto de 1980,​ durante la dictadura militar de Pinochet.

Allende tuvo razón cuando dijo que “más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre (y la mujer libre)”. Pero esas alamedas no se abren solas. Es la lucha de millones de chilenos decididos a construir un país mejor.

 

Bolivia / Golpe contra Evo

 

Nota: Debido al golpe de Estado que se consumó el domingo, la entrevista que habíamos realizado se quedó desactualizada. Cubriremos el tema y sus desenvolvimientos en detalle en la próxima edición del boletín.

El presidente boliviano Evo Morales presentó su renuncia forzada este domingo 9 de noviembre. Fue el culminar de un golpe de Estado promovido por la derecha que se negó a aceptar los resultados de las elecciones del 20 de octubre. Morales había sido declarado vencedor con 47% de los votos y más del 10% de ventaja sobre su principal rival, Carlos Mesa.

Grupos liderados por Mesa y principalmente por el evangélico cruceño Luis Fernando Camacho desataron una ola de violencia, atacando representantes del MAS (partido de Evo Morales), edificios públicos, saqueando y acercándose del corazón político de La Paz.

Los golpes decisivos vinieron de los cuerpos de seguridad. Primero, unidades policiales se “amotinaron” y abandonaron sus responsabilidades de seguridad pública. Y luego el ejército, tras asumir una posición vaga de neutralidad, se sumó al coro “sugiriendo” la dimisión de Evo Morales. 

Luis Fernando Camacho entró en el palacio presidencial cargando la Biblia (Twitter)

Por detrás de todo esto estuvo la OEA, inexplicablemente tomada como un árbitro imparcial. Sembrando dudas y alegando “irregularidades”, aunque sin poder probar que hubo efectivamente “fraude”, el órgano terminó dando luz verde a la oposición apoyada desde Washington para consumar su golpe violento.

Lo que viene ahora es un período de incertidumbre. Morales se asiló en México, mientras la oposición no logra imponer un gobierno transitorio. El tiempo juega en su contra, ya que los movimientos populares se empiezan a levantar contra el golpe y en defensa del “proceso de cambio” de los últimos 13 años.

Hoy, los mismos que ocasionaron el golpe, no saben qué hacer ante la violencia desbordada y ante los clamores de un pueblo que, pese a la represión, reclama la vuelta de su líder.

Con Evo, se redujeron todos los índices de pobreza (la moderada de 60,6% a 34,6%  y la extrema de 38,2% a 15,2%) y la economía de Bolivia en general creció 3,5% en 2019 (el mejor desempeño en América del Sur). Las cifras elaboradas antes del golpe de Estado anticiparon que la nación mantendría el liderazgo regional durante 2020. Algo en lo que coincidió el FMI a fines de octubre. Sin embargo, la oligarquía nunca aceptará que los números no se pongan al servicio de sus intereses.

Por esta razón, los gobiernos progresistas deben buscar siempre que las fuerzas de seguridad de los Estados se desmarquen de las agencias, militares y civiles, del gobierno de EE.UU, quienes las entrenan, las financian, y finalmente les dicen cómo actuar.

En pleno Siglo XXI es inaudito que algunos sectores de la población, gracias a la manipulación mediática, aún llamen “renuncia” al accionar de un mandatario que abandona el poder por una exigencia de la Fuerza Armada para evitar más derramamiento de sangre.

Los medios nacionales e internacionales, desde los incendios en la Amazonia, buscaron destruir la reputación de este líder popular y hoy esgrimen sus puñaladas finales. Solo el tiempo tendrá las respuestas.

 

Breves

 

Brasil / Lula libre: “Necesitamos un gobernante serio”

 

Lula salió en libertad tras 19 meses encarcelado. (Metro)

El expresidente de Brasil, Lula Da Silva, quien llevaba 19 meses encarcelado por supuesta corrupción y al que la justicia impidió concurrir a las últimas elecciones, ha salido en libertad.

La decisión de la justicia llegó un día después de que el Tribunal Supremo decidiera revocar un criterio establecido hace tres años, de modo que ahora los condenados sólo entrarán en prisión cuando la sentencia sea firme.

Tras abandonar el centro de detención, Lula se dirigió a la multitud que lo espera a las afueras del edificio: “Quisieron encarcelar una idea y las ideas no se encierran, no se matan. El pueblo brasileño es el único que puede salvar a este país. Necesitamos un gobernante serio.»

 

Argentina / Alberto Fernández recibió un baño de izquierdas

 

El presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, recibió la “antorcha del progresismo latinoamericano”, durante su participación, como anfitrión, en la segunda reunión del llamado Grupo de Puebla.

Esta instancia reúne a 32 líderes progresistas de 12 países que se representan a ellos mismos y buscan acuerdos regionales.

“Las estrellas que dominaron la escena política regional durante el inicio del siglo están de vuelta. Y llenos de optimismo, después de años en los que estábamos agobiados porque pensamos que el conservadurismo había llegado para quedarse”, afirmó Fernández.

La cita contó con la presencia de los expresidentes Ernesto Samper (Colombia), Dilma Rousseff (Brasil) y Fernando Lugo (Paraguay).

 

Colombia / Masacre de 8 menores

 

Guillermo Botero se dimitió como ministro de defensa tras la masacre de 8 menores (AFP)

El ministro de la defensa colombiano, Guillermo Botero presentó su dimisión tras revelarse que ocho menores de edad fueron asesinados durante un bombardeo del Ejército.

El ataque contra un campamento de la fracción de las FARC que volvió a las armas ocurrió el 2 de septiembre en el Caquetá. 

En esa ocasión, Botero anunció que se habían muerto “14 delincuentes”, ocultando que entre ellos se encontraban 8 menores, incluyendo una niña de apenas 12 años.

Una parte de las FARC anunció su regreso a las armas en agosto tras denunciar el sistemático incumplimiento de los acuerdos de paz por parte del gobierno colombiano y sus constantes violaciones de derechos humanos.

 

Honduras / Paro a la vista

 

El partido opositor Libertad y Refundación (Libre) ha convocado a los sectores obreros, campesinos, estudiantiles y empresariales a realizar un paro en contra del gobierno de Juan Orlando Hernández (JOH). La fecha todavía no ha sido anunciada.

El gobierno de JOH, quién ganó de forma fraudulenta las elecciones en 2017, sufre una creciente ola de protestas que se ha apoderado de las calles del país en los últimos meses.

El presidente hondureño también ha visto su posición debilitada luego que la justicia norteamericana condenase a su hermano por nexos al narcotráfico y revelase que su campaña electoral había recibido fondos provenientes del tráfico de droga.

 

Cuba / Contra el bloqueo

 

El bloqueo norteamericano contra Cuba fue nuevamente rechazado por las Naciones Unidas. (ONU)

La Asamblea General de las Naciones Unidas volvió a condenar de forma contundente el bloqueo estadounidense contra Cuba. 187 países votaron en favor de poner fin al cerco unilateral.

En los votos en contra, a los habituales de EEUU y Israel se sumó un fiel aliado en Brasil, mientras otros dos otros fieles aliados, Colombia y Ucrania, se abstuvieron.

Durante casi 60 años, diferentes ocupantes de la Casa Blanca han impuesto un cruel bloqueo para intentar tumbar la Revolución Cubana, un ejemplo inaceptable a tan solo 90 millas de su territorio. Pero el pueblo cubano resistió y sigue resistiendo, y el rechazo del resto del mundo es (casi) unánime. 

 

Venas abiertas: El Cantor del Pueblo

 

Mural dedicado a Alí Primera. (Albaciudad)

Alí Primera, el cantor popular venezolano por excelencia, nació el 31 de octubre de 1942. Un activista y militante comunista durante toda su vida, Alí dedicó su canto a las luchas de los pobres y oprimidos, en ese entonces contra el neoliberalismo que se implantaba en Venezuela.

Alí murió joven, a los 43 años, en un accidente de tránsito. Sin embargo, su canto encontraría nuevas voces años más tarde en la Revolución Bolivariana.

Una referencia en la izquierda y el movimiento popular venezolano, Alí Primera y su canto siguen marcando presencia en la lucha contra la opresión, por un mundo mejor y más justo.

 

¿Cuáles son los temas de América Latina que más te interesan o aquellos donde las coberturas mediáticas te generan más dudas que respuestas? Escríbenos tus sugerencias al [email protected]

Las opiniones expresadas son de los autores y no necesariamente se corresponden con las que poseen los miembros de la redacción de Investig’Action.

 

Fuente: Investig’Action