América Latina en Resistencia: Golpe en Bolivia

 

Editorial: Las noches más oscuras de Bolivia

 

En los barrios más acomodados de La Paz, la oposición a Evo Morales fue casi fue unánime. Las campanas de las iglesias llamaban a las concentraciones y marchas; cada noche, a las 21.00, hora local.

De hecho, cuando el alto mando militar “sugirió” la renuncia del presidente (re-electo), cientos de personas en el sur de La Paz hicieron sonar las bocinas de sus vehículos en señal de júbilo.

Ya antes la policía, en rebelión, había suspendido su sagrado deber de mantener el orden público, dejando la cancha para las turbas opositoras que atacaban los edificios públicos y quemaban las casas de líderes del MAS. La persecución contra Evo toma cada vez más cuerpo.

Finalmente, el mandatario renuncia y toma la decisión de aceptar un asilo en México. “No trae ni cartera, mano”, le contestó el canciller mexicano Marcelo Ebrard a un periodista que le preguntó sobre los bienes con los que llegó el líder boliviano al país azteca.

Tras su partida, la senadora Jeanine Áñez se autoproclamó presidenta interina de Bolivia durante una sesión legislativa sin quórum, y las protestas principalmente de movimientos indígenas empezaron a colmar las calles del país.

El Alto, la principal bastión Aymara de Bolivia, se convirtió en los últimos días en el principal escenario del rechazo contra el golpe y los agravios cometidos contra los símbolos indígenas incluyendo la wiphala, bandera que fue reconocida como símbolo patrio durante el primer mandato de Morales.

Pero también en otras regiones el pueblo boliviano se alzó, y la represión no se hizo esperar. Durante una de estas marchas en la zona cocalera del Chapare, departamento de Cochabamba, los uniformados asesinaron a nueve manifestantes y dejaron cientos de heridos. En las imágenes de los poquísimos medios que transmitieron los hechos, se veían los cadáveres tapados con frazadas. A la escena llegó una mujer de pollera, quien se derrumbó en llanto frente al cuerpo de su hijo: “Despierta papito. Despierta, dime que estás durmiendo…”

Aún así, tras estos hechos, Áñez firmó un decreto que exime de responsabilidad penal a los militares desplegados en las movilizaciones. “El personal de las Fuerzas Armadas que participe en los operativos para el restablecimiento del orden interno y estabilidad pública estará exento de responsabilidad penal”, se lee en el artículo 3 del decreto 4078.

Su equipo aseguró que no es una “licencia para matar”, pero la decisión alarmó a todos los organismos internacionales. La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), un órgano de la OEA, lo condenó sin medios términos. “El grave decreto desconoce los estándares internacionales de derechos humanos y estimula la represión violenta, denunció la comisión.

Y las masacres no se hicieron esperar. En Senkata, El Alto, los cuerpos de seguridad arremetieron contra una multitud que protestaba y bloqueaba la planta de la petrolífera YFPB. Testigos cuentan cómo les dispararon desde helicópteros. El saldo fueron nueve muertos y más de 20 heridos.

Pero ni los muertos escapan a la represión. Una marcha que partió desde El Alto hacia La Paz con los féretros de las victimas del masacre en Senkata para exigir justicia fue reprimida por la policía al acercarse del centro de la capital. Quedaron los féretros abandonados en la calle tras la dispersión de la gente a punta de bala y bombas lacrimógenas. En este momento ya son más de 30 las víctimas mortales desde que empezó el golpe de Estado.

El gobierno supuestamente “interino” de Áñez no perdió tiempo en anunciar decisiones de gran alcance político. Por ejemplo, el país rompió relaciones con Venezuela y confirmó su salida de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Menos claro está el tema de realizar nuevas elecciones en 90 días. El gobierno autoproclamado ha sido “reconocido” y apoyado por los EEUU y aliados de la región, y tanto estos como los países que denuncian el golpe sostienen la necesidad de realizar elecciones en un corto plazo. Por su parte, Áñez ha abordado el tema para insistir en que las elecciones serán “sin Evo Morales ni García Linera”. De hecho, Áñez advirtió que si Evo regresa a Bolivia enfrentará un juicio por «fraude electoral».

Los líderes del golpe entienden que necesitan “legitimarse” en elecciones, y buscan hacerlo en las condiciones más favorables posible. Por eso se montan escenarios de persecución, literal o judicial, contra líderes sociales y políticos del MAS, mientras se busca dialogar y negociar con los gremios y movimientos más conciliatorios.

Del otro lado siguen de pie las movilizaciones, rechazando el golpe y los ataques contra la dignidad indígena, exigiendo la renuncia de la junta autoproclamada. A los reclamos iniciales se suman ahora las exigencias de justicia tras las sucesivas masacres de los cuerpos de seguridad contra manifestantes. Resta saber si este bloque logrará acumular fuerza suficiente para no permitir que el golpe se legitime y para detener la represión.

 

Breves

 

Uruguay / Victoria de la oposición

 

Luis Lacalle Pou ganó las elecciones en Uruguay con una ventaja mínima (EFE)

Tras 15 años en el gobierno, liderado por Tabaré Vázquez (2 veces) y José “Pepe” Mujica, el Frente Amplio salió derrotado en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Uruguay.

Con el 100% de las mesas escrutadas,  Luis Lacalle Pou, candidato conservador de las filas del Partido Nacional, obtuvo 48.71% de los votos, contra 47.51% de Daniel Martínez, candidato por el Frente Amplio que había ganado la primera vuelta, una diferencia de 28 mil votos. Sin embargo, los resultados fueron confirmados por las autoridades electorales luego de algunos días, tras el llamado “escrutinio secundario” para validar los resultados.

La victoria de Lacalle abre puertas para medidas neoliberales de recortes en la inversión pública y beneficios para los empresarios. En la arena internacional, Uruguay ha insistido en promover el diálogo y la no-injerencia. Es una postura que podrá ahora ser revertida.

 

Brasil / Peor deforestación en décadas

 

La Amazonia brasileña ha perdido 9.762 kilómetros cuadrados de vegetación –el equivalente a Chipre o Navarra– en tan solo un año.

La superficie destruida ahora equivale a 1,3 millones de campos de fútbol.

El dato, que es el peor en décadas y supone un aumento del 30% respecto al año anterior, fue dado a conocer por el organismo público brasileño que realiza las mediciones oficiales con satélites.

La cifra confirma que la deforestación se ha acelerado desde que gobierna el ultraderechista Jair Bolsonaro, un firme partidario de la explotación económica a casi cualquier precio de la Amazonía, en particular para favorecer a los grandes productores ganaderos.

 

Colombia / ¿Gobierno en jaque?

 

Protesta en Bogotá (AP)

¿Será el gobierno de Iván Duque el próximo a enfrentar una crisis política? Un paro general el 21 de noviembre llevó cientos de miles de Colombianos a las calles en las mayores protestas que este gobierno ha enfrentado.

La movilización fue convocada en rechazo a los planes de reforma laboral y de pensiones de Duque. Estudiantes, trabajadores, pensionados, indígenas, campesinos y otros sectores protestaron también contra el incumplimiento de los acuerdos de paz con las FARC y los asesinatos impunes de líderes sociales.

La jornada tuvo algunos focos de represión y confrontos, que resultaron en tres muertes, y algunas autoridades locales, incluyendo la alcaldía de Bogotá, impusieron toque de queda. Las protestas prometen seguir.

 

Ecuador / Moreno en la encrucijada del FMI

 

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno se encuentra en una encrucijada económica que ha desatado la incertidumbre interna y externa sobre el futuro del país.

El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (préstamo de 500 millones de dólares) estaba condicionados a que el Ejecutivo realizara cambios profundos en materia tributaria.

Sin embargo, las fuertes protestas sociales lideradas por el sector indígena le impidieron avanzar en su idea de eliminar los subsidios a los combustibles.

A la par, tampoco tiene apoyos suficientes en la Asamblea para sacar adelante una reforma tributaria que despeje el horizonte fiscal.

Ante la incertidumbre, Gerry Rice, portavoz principal del FMI, afirmó que continuará trabajando con el gobierno ecuatoriano “mientras éste avanza en las reformas económicas que propone”.

 

Venezuela / Diálogo avanza

 

El gobierno venezolano sigue dialogando con la oposición moderada. (Alba Ciudad)

El gobierno de Venezuela y cinco partidos de la denominada “oposición minoritaria” concretaron nuevos acuerdos en la Mesa de Diálogo Nacional instalada desde el pasado 17 de septiembre.

El vicepresidente sectorial de Comunicación, Jorge Rodríguez, explicó que dirimieron elementos como el fortalecimiento de la institución del voto, el establecimiento de garantías electorales, amplias, para las elecciones parlamentarias de 2020 y por ello impulsan el “remozamiento del Consejo Nacional Electoral”. 

Un otro punto de acuerdo entre el gobierno y los sectores opositores es el intercambio de petróleo por medicinas y alimentos, que según Rodríguez avanzará en el futuro cercano.

Asimismo indicó que se aprobó la exención de impuestos a la importación de una gran cantidad de alimentos y diversos rubros.

 

Entrevista

 

Chile / Esteban Silva Cuadra: “El gobierno quiere debatir una constituyente sin el pueblo”

 

El integrante de la Unidad Social de Chile y Chile Sin Tratados de Libre Comercio, Esteban Silva Cuadra, considera que el gobierno de Sebastián Piñera insiste en crear nuevos y más sutiles mecanismos de represión mientras engaña a la opinión pública con un falso Congreso Constituyente. 

El pueblo chileno lleva ya más de cuatro semanas movilizado. ¿Qué clima se vive actualmente en las calles de Santiago y demás ciudades del país?

A más de un mes del inicio de las grandes movilizaciones, de una amplitud e intensidad nunca antes vista y que pusieron en cuestión el modelo neoliberal chileno, se ha levantado la consigna y la demanda de una Asamblea Nacional Constituyente para establecer una nueva Constitución que termine con la concepción neoliberal del Estado que niega los derechos económicos, sociales, políticos, e institucionales, al pueblo trabajador de Chile. Nuestras calles hoy día son protagonistas de paros nacionales progresivos, huelgas, acciones obreras. Estamos unidos el bloque de unidad sindical que conforman la Central Unitaria de Trabajadores, la Coordinadora Nacional de NO + AFP (pensiones privadas), la Federación de Trabajadores Portuarios, los trabajadores del transporte, del sector público, los movimientos sociales, organizaciones estudiantiles, profesores, profesionales, pobladores, etc. Un pueblo que sigue en las calles, que despertó, y que coloca en el centro no solo la necesidad de una nueva Constitución nacida de un proceso participativo, de una democracia participativa que hasta ahora ha sido negada por las elites y clases dominantes, sino el cuestionamiento a toda la política neoliberal de Chile.

El gobierno de Piñera reaccionó activando la represión pero al mismo tiempo buscando ofrecer medidas que desactivaran las protestas. ¿Cuál es el plan del gobierno en este momento?

Primero hay que decir que es un Piñera extraordinariamente aislado, a pesar de las encuestas hechas por ellos mismos donde solo recibe el 10 ó 12% de apoyo y más de 85% de rechazo. Piñera, desde el inicio de las protestas y movilizaciones, ha intentado responder a la demanda nacional por un cambio del modelo neoliberal a través del incremento progresivo de la represión: decretó Estado de Emergencia, sacó a los militares a las calles, señaló que estaban “en guerra” contra un enemigo poderoso que resultó ser el pueblo. Hubo más de 26 personas asesinadas, más de 220 jóvenes han perdido la vista parcial o total por balines o municiones disparados por la policía militarizada, miles de personas detenidas, cientos de heridos. Ese es el balance de la violencia de Estado perpetrada de manera arbitraria y brutal por estos agentes. Miles y miles de toneladas de bombas lacrimógenas y gas pimienta, han sido arrojadas, pero no solo en los lugares de movilización, sino también en los barrios, en las plazas, en contra de personas desarmadas. El gobierno aislado y en crisis ha buscado estrategias para profundizar la represión, ha anunciado que va a aumentar los activos de carabineros y fuerzas especiales; convocó al Consejo de Seguridad Nacional para reunir a los poderes del Estado con la Fuerza Armada, algo que solo se hace cuando existe un peligro externo a la nación. Pero él lo hizo para reprimir internamente al propio pueblo chileno y ahora anunció un proyecto de ley que pretende establecer una especie de Estado de Emergencia permanente para poder seguir gobernando de esa manera, con los militares siempre en las calles.

Durante estas semanas, una de las propuestas que surgió fue la creación de un “Congreso Constituyente”. Sin embargo, varios partidos y movimientos rechazaron la idea, así como la gente en las calles. ¿Cuáles son sus objeciones?

Durante las últimas semanas surgió la supuesta creación de un Congreso Constituyente pero por parte de un sector del Congreso bajo imposición de la derecha y el gobierno, algo que ni siquiera fue suscrito por el conjunto del congreso. Son acuerdos entre 4 paredes, de espaldas al pueblo, es decir, son los temas puestos en debate por el pueblo en las calles, pero ahora el pueblo fue excluido de la discusión. Los mecanismos que este sector restringido del Congreso estableció son muy cuestionables, primero le cambió el nombre de Asamblea Constituyente a una supuesta Convención Constituyente, con un mecanismo de quórum de 2/3  y otras restricciones para impedir que se establezcan cambios estructurales. La primera objeción es que este acuerdo fue constituido por iniciativa de la derecha, aunque entraron sectores de oposición, pero no fue considerado el actor constituyente fundamental, es decir, el pueblo chileno, los trabajadores, las organizaciones y movimientos sociales, etc., que se articulan en la Mesa de Unidad Social. En segundo lugar, el Congreso tiene una crisis de representación profunda de manera que ese acuerdo, restrictivo, sin todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria, es frágil, y busca blindar al propio sistema, hacer que la Constitución no cambie de forma estructural. Por tercer lugar, la unidad social que rechazó este acuerdo, es la única que tiene la facultad constituyente y soberana, pues es el propio pueblo chileno. Por último, una Asamblea Constituyente electa democrática y soberanamente es la única que podría establecer procedimientos y mecanismos para elaborar una nueva Constitución que luego sea refrendada en un plebiscito, referendo o consulta democrática del propio pueblo.

 

La Revolución Mexicana retratada en un mural de Diego Rivera.

 

Venas abiertas: La Revolución Mexicana

 

Cada año desde hace más de un siglo, México conmemora una de sus épocas históricas más transformadoras: la Revolución Mexicana de 1910. El conflicto armado que se dio entre 1910-1917 se inició como una lucha en contra de la perpetuación en el poder del general Porfirio Díaz. La lucha hizo surgir figuras del talante de Emiliano Zapata, Francisco “Pancho” Villa (su nombre real era Doroteo Arango), Álvaro Obregón y Pascual Orozco. Y tuvo un sinfín de frutos positivos. Por ejemplo, las demandas obreras y campesinas se recogieron por vez primera en el constitucionalismo mundial, en la Constitución mexicana de 1917. 

Aunque las fuerzas revolucionarias terminarían sumergidas en una guerra civil, de dónde salió victoriosa la facción liderada por el terrateniente Venustiano Carranza, la Revolución Mexicana fue el evento político más importante de la historia reciente del país. Y líderes como Villa y Zapata, con su audacia y deseos de igualdad, siguen siendo referencias en las luchas de hoy. 

 

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Fuente: Investig’Action