Los verdaderos objetivos de la agresion contra Siria

Los dirigentes de los mismos países que han matado a cientos de miles de inocentes con sus bombas de Napalm, fósforo blanco, proyectiles de uranio empobrecido (Hijos del uranio), sustancias químicas desconocidos que causaron el Síndrome del Golfo, ahora derraman lágrimas de cocodrilo por la muerte de 350 sirios, víctimas al parecer de armas químicas, como si la muerte de 100 mil personas por armas convencionales y la huida de cinco millones de almas de sus hogares no fueran motivos para conmoverse…¿Guerra de bandera falsa? ¿Es posible que los rebeldes hayan utilizado esas sustancias contra su propia gente y echar la culpa a Damasco?

 

El régimen de Barak Obama, antes de una investigación seria, señaló al gobierno de Bashar Al Asad, a pesar de que los propios insurgentes han reconocido su crimen a la periodista de Associated Press, Dale Gavlak: las habían recibido de Arabia saudí y fue un “accidente” por su mal manejo, dicen. El gobierno iraní ha revelado que hace nueve meses avisó a Washington de que los insurgentes se habían hecho con dichas armas. Por otra parte, Carla del Ponte, miembro de la Comisión de Investigación de la ONU sobre el uso de armas químicas en Siria informó el 6 de mayo que estos delincuentes habían usado el gas sarín en el conflicto. El mismo mes doce opositores sirios habían sido detenidos en Turquía por la tenencia de dos kilos de gas sarín. ¿Cómo lo habían conseguido? Aun así, la ONU no hizo nada y EEUU y sus aliados en vez de desmarcarse de estos criminales aumentaron las ayudas económicas y militares que les prestan desde 2011 (Ver: La OTAN, a las puertas de Siria).

Obama había dictado el veredicto antes de recoger las pruebas; la decisión ya tomada, solo requería una gran excusa.


Causa belli


Un video borroso difundido por los opositores, sin comprobar si quiera la “cadena de custodia” de la cinta. Sorprende ver los cuerpos de niños en el suelo sin sus madres, y la no celebración de funerales públicas, tan importante en la cultura musulmana, la escasez de imágenes de lo que sería una carnicería, a pesar de la abundancia de móviles con cámara, comparando con la cantidad de fotos y grabaciones existentes de la matanza de los kurdos en Halabche hace 30 años, y bajo la dictadura de Saddam.

Pasan 10 años de cuando Colin Powell, armado con fotos y gráficos apareció en la sede de la ONU, y mientras sujetaba ¡sin guantes! un frasco con un polvo blanco juraba que era ántrax enviado por el Rais iraquí. Escribió Nicholas Kristof del The New York Times que ” El FBI sabe desde hace tres meses que el autor de los ataques de ántrax es un norteamericano”. Él y Bush acusaron en falso al presidente iraquí de estar implicado en los atentados del 11S, colaborar con Al Qaeda, comprar uranio a Níger, matar a bebes kuwaitíes en sus incubadoras….. 

 

Hoy, sus herederos, John Kerry y Obama, presentan evidencias “innegables”, de que las Armas de Destrucción Masiva fueron disparados por Asad. ¿Por qué no un alto el fuego y una investigación exhaustiva?

Recuerda Jean Daniel, editor de la revista Le Nouvel Observateur, que el 31 de agosto de 1995 el primer ministro francés Edouard Balladur le confesó que el atentado perpetrado en el “Markale” de Sarajevo, que dejó un centenar de víctimas, fue obra de los musulmanes bosnios y no de los serbios. Querían forzar así la intervención de la OTAN, justo cunado Milosevic había aceptado casi todas las exigencias del Occidente, poniendo en aprieto a Bill Clinton, que planeaba destruir el último Estado socialista en Europa (Ver: Yugoslavia: ensayo de la “guerra humanitaria”).

No es tiempo de elecciones, y un derrotado Obama echa mano a la guerra “preventiva”, ilegal, contraria a la Carta de la ONU, para que dejen de criticarle por “débil y aislacionista”.

 

Qui bono

 

Assad no parece tan suicida ni estúpido de cruzar “la línea roja”, matando a pocas personas y provocar una guerra con EEUU, justo cuando gozaba de una cómoda ventaja sobre los rebeldes. El ataque de EEUU radicalizará a los sectores moderados de su gobierno, que hasta hoy, ni siquiera han respondido a cuatro bombardeos de Israel (en los últimos seis meses), a su territorio; ni tampoco disuadirá los futuros usos de estas armas por ambos bandos. Es más. Ahora que el jefe de la Casa Blanca afirma no tener la intención de derrocar a Asad, los insurgentes pueden volver a emplear dichas armas, para mostrar la necesidad de acabar con el presidente, con una guerra devastadora.

Mantener a Asad en el poder es la misma estrategia del “caos controlado” de los Bush con Saddam Husein: le convirtieron, desde 1991 hasta 2003, en El Coco: militarizaron el Golfo Pérsico, mientras convertían toda un Estado vertebrado en “fallido”, y siguieron ocupando el espacio pos soviético con la falsa bandera de “lucha contra el terrorismo”.

Decenas de miles de mercenarios (lumpens y veteranos gangsters) reclutados por el jeque Bandar, el príncipe saudí, esperan dentro y fuera del país, a que Obama apriete el gatillo, para convertirlo en un baño de sangre. Solo desde Jordania 25 mil individuos han sido organizados por el jeque en la organización “Seguidores del Islam”.

Aun no se sabe cómo un ataque militar reduce el peligro del uso de esas armas. ¿Son los misiles cruceros y las bombas de todo tipo menos horrendos que las armas químicas? Al menos para éstas existen máscaras y refugios, pero no para artefactos como las bombas “Bunker-buster” –usadas en Afganistán- que penetran hasta el corazón de la tierra.

 

 

Los 12 propósitos reales del ataque

 

La operación castigo a Asad, tiene detrás otros objetivos:

1. Dominar Eurasia. Con más o menos fortuna, EEUU ha intentado hacerse con el control de Oriente Próximo, Asia Central, Europa central y norte de África, mediante las guerras contra Irak, Afganistán, Yugoslavia y Libia. Ahora, siguiendo los consejos del estratego británico, Sir Mackinder sobre la importancia de esta región –a la que llamó «Heartland», Corazón del Mundo- intenta contener el avance de China y Rusia. Siria es el país que une a ambos continentes.

2. Controlar la totalidad del levante mediterráneo –también uno de los motivos d e derrocar a Gadafi.

3. Impedir la construcción del megagaseoducto Irán-Irak-Siria (llamada “tubería chiíta”), que cuenta con la inversión ruso-iraní, e iba a exportar el gas a Europa, ahora que ha fracasado el proyecto del gaseoducto Naubucco (Ver: Nabucco: Europa esclava). Perjudicaba a Turquía, que dejaría de ser la ruta del tránsito de hidrocarburo y a Arabia Saudí quien ha invertido en el Arab Gas Pipeline, tubería que recorrería Egipcio, Jordania, Siria, Líbano e Israel. Es tan primordial para Riad apoderarse de Siria que según el diario libanés As-Safir el jeque Bandar en su reciente encuentro con Putin, le había insinuado que si retirara su apoyo a Asad, le garantizará la seguridad de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi- Rusia del 2014, calmando a los chechenos. ¡En árabe y en ruso, esto suena un chantaje!

Además, a los jeques les preocupa mucho el acercamiento de las “gigantes petroleras”, Rusia-Venezuela. Una es la mayor productora y exportadora del petróleo del planeta, y la otra, primera reserva probadas del crudo mundial. Está en peligro el poder de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que llena el mercado de petróleo, además barato. No menosprecien a Arabia. Las principales instituciones financieras dependen de sus petrodólares.

4. Humillar a Rusia en su zona de influencia y mostrar al mundo su incapacidad de influir sobre los acontecimientos internacionales, en este que es el primer choque entre ambas potencias tras la Guerra Fría. Sergei Lavrov, ya ha dicho que su país no va a pelear en Siria con EEUU, a pesar de que las empresas rusas han invertido unos 20 mil millones en éste país y cerca de 100 mil rusos viven allí. Una cosa es acoger a Snowden y otra meterse en una guerra. Moscú intentará recuperar la influencia tras perder a Siria, en otro lugar, como en Irán.

5. Destruir el ejército sirio, por sus vínculos con Rusia. EEUU hizo lo mismo con las fuerzas armadas de Irak y Libia. Así, reduce la influencia militar de los eslavos por el planeta.

6. Triunfar en el terreno bélico y controlar militarmente al mundo para recompensar el fracaso en lo económico. A grandes crisis económicas, grandes guerras. El capitalismo venderá más armas, tendrá nuevos mercados y creará oportunidades para las empresas constructoras hábiles en levantar lo derruido. Es otro asalto a las conquistas de los trabajadores de medio mundo, que pagarán con su vida, o sus impuestos la aventura de cuatro cowboys. El aumento del pecio del petróleo que afectará a todos los productos, dañará también la economía China.

7. Anular aún más a la ONU, y echar abajo lo que queda de los sistemas legales que hacían de freno en las pretensiones belicistas.

8. Acorralar a Irán. La Agencia Atómica de la ONU acaba de informar de la instalación de 1000 nuevas centrifugadoras en las plantas nucleares de éste país. China y Rusia creen que el objetivo del asalto a Siria es Irán. Teherán, muy prudente, sopesa los acontecimientos, y desliga su suerte a la de su aliado. Le ayudará a través de Hizbolá y Yihad islámica. Su línea roja es la ocupación de Siria. Para la alegría de Tel avive y Riad, este ataque, complica los  encuentros iniciados de Irán con EEUU.

9. Dar la imagen de seguir siendo la potencia hegemónica mundial, a través del “esquema Ponzi”, nombre de un estafador italiano que recaudaba grandes cantidades de dinero, y sin hacer nada, pagaba intereses a los inversores con el dinero de ellos mismos o de nuevas víctimas. Si su montaje duró varios años fue porque el número de ilusionados estafados no paraba de crecer. Decía Madeleine Albright que la existencia misma de la mayor maquinaria militar de la historia humana exige que se haga uso de ella. Misión convertida en el objetivo, cuando, en realidad, EEUU no tiene ningún interés sustancial en el éste conflicto. Pero que nadie subestime el papel de la estupidez en la historia.

10. Inclinar la balanza, en el conflicto sirio, en favor de los rebeldes, y conseguir ventajas en la mesa de negosaciones. De paso, y como una guerra dentro de guerra que es, los wahabitas saudíes apartan a los Hermandad Musulmana (apoyada por Turquía y Qatar) y también a los al qaedista del Jabhat al-Nusra. Lo cual desune aun más a la oposición y agrieta la alianza entre EEUU y Qatar, una de las sedes del Pentágono.

11. Francia, tras la exitosa experiencia de reconquistar Libia, sueña con restaurar su domino sobre otra de sus ex colonias.

12. Israel, debilita así al aliado de Irán, al de Hamas y de Hezbolá, mientras se queda con los recursos hídricos sirios de los Altos del Golán y, intenta hacerse con la parte correspondiente a Siria en el campo de gas descubierto en el Mediterráneo. (Ver: El “factor gas” en la crisis siria)

En su primer desafío de su segundo mandato, Obama aterroriza el mundo ¡por los intereses de Arabia saudí e Israel!

Ninguno de esos objetivos tiene que ver con los derechos humanos de los sirios.

 

 

Las 8 consecuencias

 

 


 

La agresión militar de EEUU y sus socios

1. Provocará la represalia de Siria contra Israel, Jordania, Turquía, y las tropas de la OTAN en Irak y en el Líbano. Éste no es el diminuto Kosovo. Aquí, además existen armas químicas, terroristas caníbales, el germen de un sangriento conflicto sectario, y ….un Putin que no hará de Yeltsin.

2. Debilitará a los propios aliados de Washington, como Jordania y Turquía.

3. Cambiará el balance de las fuerzas en Siria, sin resolver el conflicto; agudizará la tensión étnica- religiosa del país, incluso después de Asad.

4. Fortalecerá al salafismo y al wahabismo en todo el mundo, en perjuicio de las fuerzas progresistas.

5. Dañará las relaciones del Occidente con Rusia y China, y cambiará el clima político internacional.

6. Rusia, podrá aumentar los costos de esta agresión , interrumpiendo los suministro de la OTAN a sus tropas en Afganistán, desde la Red de Distribución del Norte (Rusia-Kazajistán-Afganistán), lo mismo que hace Pakistán desde la ruta del Sur; o saltar las sanciones impuestas contra Irán, y estrechar sus lazos con éste país. Hassan Rowhani se reunirá con Putin y el presidente de China, Xi Jinping, en Kirguistán el mes que viene.

7. Empujará a los países de la región a una desenfrenada carrera armamentística.

8. Sentará otro precedente de cómo burlar la soberanía nacional de los países pequeños siendo potencias hasta los dientes armadas.

 

 

En el marco neo-imperial actual, las pretensiones de EEUU son sueños de un loco llevados a cabo por un borracho.

 

 

Source : Publico.es