“A pesar de la buena voluntad y las iniciativas interesantes, hay una fuerte presión de la derecha”

Colombia, un país gobernado históricamente por una derecha muy dura, está experimentando un importante cambio con la elección del primer presidente de izquierda, Gustavo Petro, hace más de tres meses. ¿Cómo se percibe la actuación de este presidente, que aporta una dinámica de izquierda a un rincón de América Latina que antes era de derecha? Entrevistamos a Camila Andrea Galindo Martínez, activista de izquierda en Colombia, sobre los primeros 100 días del gobierno de Petro.


 

¿Cómo juzga las acciones de Petro después de 100 días en los movimientos de izquierda? Más allá de los discursos, ¿qué acciones concretas se han llevado a cabo? El periódico Le Monde, un medio que refleja la opinión dominante y claramente neoliberal, en su artículo sobre los 100 días de Petro parecía muy elogioso, ¿es sospechoso que sean positivos hacia un presidente latinoamericano de izquierda?

 

En términos generales, los primeros 100 días del gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez han sido calificados como positivos. Antes de comentar esta apreciación, me gustaría mencionar la peculiaridad del paralelismo entre la opinión de los medios internacionales y la de los medios nacionales, teniendo en cuenta la introducción de la pregunta; lo digo porque uno de los mayores obstáculos a la gobernabilidad desde la victoria de la izquierda en las elecciones ha sido la afrenta que los diferentes medios tradicionales han orquestado a través de la desinformación sobre las acciones y consecuencias del nuevo gobierno. La clase política a la que se refieren estos medios y a la que protegen es claramente visible. 

En cuanto a la valoración que hacen los medios de comunicación internacionales, creo que es fundamental tener en cuenta la posición geopolítica de Colombia como puerta de entrada a América Latina. En este sentido, creo que a nivel internacional, tanto el gobierno colombiano como los gobiernos de otros países han buscado mantener relaciones cordiales con un gobierno progresista y no de izquierda, que si bien ha tomado posiciones críticas frente al cambio climático, también ha abordado el “desarrollo” de un modelo capitalista. 

Entre las acciones que destacaría en estos 100 días, empezaría por el restablecimiento de las relaciones con Venezuela para ayudar a levantar el bloqueo. El gobierno también ha comenzado a reanudar las negociaciones con el ELN [1]. Por último, un cambio relevante tanto a nivel interno como regional, como país grande, es la firma de instrumentos internacionales como el Acuerdo de Escazú, una herramienta importante para la protección del medio ambiente y de los defensores del medio ambiente [2] y en el Comité de Naciones Unidas contra las Desapariciones Forzadas.

 

¿Qué políticas económicas y sociales se están aplicando para reorientar el país en una dirección más ecológica que antes bajo la misma línea de la derecha patrocinada por Washington? En este país, cuyas finanzas se basan en parte en la minería, mientras Petro pronunciaba un notable discurso sobre las drogas y la destrucción del medio ambiente en la ONU, ¿cómo se pueden conciliar las políticas económicas y ecológicas?

 

Creo que esto es bastante complejo dada la crisis multidimensional a la que nos enfrentamos no sólo como país sino también como planeta. En este sentido, creo que aunque el presidente Gustavo Petro ha presentado diagnósticos radicales en sus discursos tanto en la ONU como en la COP 27 [3], incluso señalando directamente a Estados Unidos como responsable de parte de estas crisis, considero que sus propuestas son bastante prudentes. Durante estos 100 días ha sido evidente la presión interna de los grupos nacionales de la oligarquía que no quieren perder su poder político y económico y que buscan la colaboración de la derecha transnacional, disfrazada de tecnicismos y sus técnicos. Esto se evidenció con la notable reacción de JP Morgan sobre algunas declaraciones del presidente Petro en cuanto a propuestas audaces como el control de la tasa de cambio en un contexto de inflación alarmante. 

Otra de las propuestas del gobierno del cambio fue la relacionada con el canje o reducción de la deuda por compromisos de protección ambiental de la Amazonía, una propuesta que se hizo ya en el discurso de investidura y que fue retomada en el discurso ante la ONU y la COP 27. Sin embargo, aún no se ha desarrollado y parece limitarse al voluntarismo de las instituciones financieras internacionales. Hay propuestas interesantes como cambiar el modelo extractivista limitando las nuevas concesiones de tierras para estas actividades y limitando el fracking, pero su avance depende de la correlación de fuerzas en el país y a nivel internacional.

 

A nivel internacional, ¿cómo pueden Petro y su gobierno mantener una posición independiente, incluso de izquierda, sin verse amenazados por Estados Unidos y sus socios colombianos de derecha?

 

Este es uno de los puntos más limitantes para la profundización de las reformas propuestas por el gobierno. Aunque en un principio no hubo presiones directas por parte de Estados Unidos, sí hubo fuertes presiones por parte de la derecha política y económica. Este contexto se desprende de la victoria en las urnas, teniendo en cuenta que el margen de victoria no fue tan amplio como se esperaba, y que reveló un sector ideológicamente cercano a la derecha reaccionaria, retrógrada y antisocial encarnada por la figura de Rodolfo Hernández. En esta perspectiva, junto con el continuo ataque a los medios de comunicación, también se ha producido esta extraña coalición política a la que se han sumado las fuerzas políticas tradicionales de la derecha como forma de retener el poder, y desde este espacio han bloqueado o debilitado algunas de las principales reformas, como la fiscal. En este escenario, se vislumbra un futuro en el que el presidente Petro y la vicepresidenta Francia Márquez tendrán que profundizar sus posiciones políticas para no quedar atrapados por las fuerzas que buscan ahogar el cambio.

 

Notas:

[1] Ejército de Liberación Nacional, léase: https://www.franceameriquelatine.org/colombie-reprise-negociations-guerilla-venezuela-rfi/

[2] El Acuerdo de Escazú es el primer tratado multilateral regional que promueve la participación pública, el derecho ambiental y la protección de las y los defensores del medio ambiente en América Latina y el Caribe. Más información en: https://www.cncd.be/L-accord-d-Escazu-sera-t-il-une

[3] Guerras de la droga y destrucción del medio ambiente: el presidente colombiano culpa a EE.UU. en su discurso ante la ONU, leído en: https://www.les-crises.fr/guerres-de-la-drogue-et-destruction-de-l-environnement-dans-son-discours-a-l-onu-le-president-colombien-accuse-les-etats-unis/

 

Traducido por Edgar Rodríguez para Investig’Action

Fuente: Investig’Action