Periodista deja al desnudo a Embajador de Israel en EE.UU.

El jueves pasado la periodista Amy Goodman dejó al desnudo a Martin Indyk, ex embajador norteamericano en Israel y consejero en temas de Medio Oriente para Bill Clinton y actualmente para su esposa, frente al catedrático Norman Finkelstein.
Esto ocurrió en el programa de política internacional de los EEUU «Democracy Now». Toda una pesadilla para el aliado del sionismo, Indyk, tratando de «zafar» cuando se dio cuenta que del «otro lado» del programa, en NY, estaba sentado Norman Finkelstein (profesor de la Universidad de DePaul) y que Amy lo tenía acorralado sobre la responsabilidad israelí en la ruptura del cese de fuego.

«Buen día Amy, gracias por invitarme, me siento un poco «acorralado» aquí. No se me avisó que iba a estar en algún tipo de debate con Norman Finkelstein. No tengo interés en hacer eso. Tampoco estoy aquí como vocero de Israel», dijo Indyk.

Mas adelante cuando se la vio fea con Norman, Indyk afirmó: «Mira Amy, yo fui invitado a hablar de mi libro y de la situación en Gaza. No fui invitado a debatir con Norman Finkelstein. Y no estoy preparado para hacer esto».

A la primera respuesta de Indyk, Finkelstein responde: «El Sr Indyk dice bien que Hamas había adherido al cese el fuego desde el 17 de junio hasta el 4 de noviembre. En el 4 de noviembre me parece que el Sr. Indyk se pierde. Las pruebas son claras: Israel rompió el cese al fuego entrando a Gaza y matando a 6 o 7 militantes palestinos. En ese punto – y ahora estoy citando al sitio oficial israelí – Hamas contestó o en contestación al ataque israelí, lanzó los misiles.

Ahora, en cuanto a las razones del por qué, de acuerdo al diario israelí Haaretz, los planes para la invasión empezaron en marzo. Y la razones principales para invadir, creo son dos. Número uno, como correctamente señala el Sr. Indyk, para incrementar los que Israel llama su capacidad de disuasión. Luego de su derrota de 2006 en el Líbano, sintieron la importancia de transmitir el mensaje de que Israel aún es una fuerza de guerra, aún con capacitad de aterrorizar a quien ose desafiar su palabra.

Y la segunda razón para el ataque, es porque Hamas estaba dando señales de que quería llegar a un arreglo diplomático del conflicto que incluyera la frontera de 1967. Y en ese punto, Israel se encontró con lo que los israelíes llaman una ofensiva de paz palestina. Y para derrotar esa ofensiva de paz, ellos se propusieron desmantelar a Hamas. Creo que el problema de la presentación del Sr. Indyk es que constantemente invierte la causa y el efecto.

En Enero del 2006, como escribe en su libro, Hamas llegó al poder en una elección libre y justa. Luego dice en su programa y en su libro que Hamas hizo un golpe – en sus palabras – para eliminar a la autoridad palestina. Y como estoy seguro que el Sr. Indyk bien sabe y fue documentado en la edición de la revista «Vanity Fair» de abril del 2008 por el escritor David Rose, basándose en documentos internos de los EEUU, fueron los EEUU en combinación con la autoridad palestina e Israel que estaba intentando un golpe a Hamas, y Hamas previno ese golpe.

Ahora el Sr. Indyk dice que Hamas es reacio o poco claro sobre si quiere gobernar Gaza. El tema no es si quiere gobernar Gaza; el tema ¿puede gobernar en Gaza si Israel mantiene un bloqueo? El bloqueo fue implementado antes de que Hamas llegara al poder. El bloqueo no tiene nada que ver con Hamas.

El Sr. Indyk sabe bien que tanto el liderazgo en Damasco como el liderazgo en Gaza han hecho declaraciones repetidamente que están dispuestos a llegar a un acuerdo del conflicto con las fronteras de 1967. Los documentos son muy claros. Todos los años, la asamblea General de las Naciones Unidas votan una resolución que se titula: «Acuerdo pacífico de la cuestión Palestina». Y cada año el voto es el mismo: el mundo entero de un lado; Israel, Los EEUU, Australia y unos atolones del pacífico del otro. El voto del año pasado fue 164 a 7.

Tenemos a la liga árabe, todos los 22 miembros de la Liga Árabe a favor de un acuerdo de solución de dos estados con las fronteras de 1967. El único obstáculo es Israel, respaldado por los EEUU, ése es el problema», finalizó Finkelstein.