Bolivia rompe relaciones diplomáticas con Israel

Dos presidentes del llamado «Tercer Mundo», «países en vías de desarrollo», han dado una muestra de dignidad y valentía al «Primer Mundo», al mundo.

La semana pasada fue el Gobierno Bolivariano de Venezuela y ayer, durante el VII Congreso de su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), el Presidente de Bolivia Evo Morales dijo: «Quiero aprovechar esta oportunidad para expresar junto a ustedes mi solidaridad con el pueblo palestino; lamentablemente, bajo el dominio del imperio norteamericano, humillan a Palestina». «Yo siento que no es un consejo de seguridad de Naciones Unidas más bien es un consejo de inseguridad. ¿Dónde está Naciones Unidas para defender a Palestina?. Lo que yo siento es que no es unas Naciones Unidas para los pueblos del mundo, es unas Naciones Unidas para el imperio norteamericano y no queremos Naciones Unidas para el imperio norteamericano».

Hizo un llamamiento a los «pueblos del mundo, a países, a comandantes, a presidentes, a gobiernos, a partidos que quieren liberarse del imperio (…) hacer nuevas Naciones Unidas para los pueblos del mundo y acabar con esas Naciones Unidas que están bajo el dominio del imperialismo norteamericano».
Traducción: Daniel Barrantes – [email protected]

Después de que el gobierno venezolano cortara relaciones diplomáticas con Israel la semana pasada, Bolivia anunció hoy (14) la cancelación de relaciones con aquel país, por el mismo motivo: la masacre de palestinos en la Franja de Gaza. La ofensiva israelí ya mató cerca de mil palestinos y dejó por lo menos 4.500 heridos. El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon pidió hoy, en rueda de prensa en Egipto, el fin inmediato de los ataques de Israel al territorio palestino.

El gobierno de Bolivia también decidió presentar una denuncia ante el Tribunal Penal Internacional sobre el genocidio practicado por Israel contra la población civil de Gaza. El presidente Evo Morales afirmó que los crímenes de Israel afectan la estabilidad y la paz mundial y traen de vuelta el recuerdo de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la Segunda Guerra Mundial y en los genocidios realizados en Yugoslavia y Ruanda. Mañana (15), organizaciones bolivianas participan de un acto público en la Plaza San Francisco en apoyo a la resistencia Palestina.

En rueda de prensa concedida después de una reunión con el Ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Ahmed Abul Gheit, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon dijo tener un compromiso total para conseguir un cese del fuego inmediato y que hará todo lo que esté a su alcance para conseguirlo. El Secretario General afirmó además no sentirse seguro para visitar la Franja de Gaza, pero que va a conversar con funcionarios de la ONU que se encuentran en el lugar.

Ban Ki-moon declaró que todos los miembros de la ONU tienen la obligación de cumplir las resoluciones de la Organización, refiriéndose a la resolución, aprobada el día 8 de enero, por el Consejo de Seguridad del órgano, que pedía con urgencia un cese del fuego en la región y la retirada de las fuerzas israelíes del territorio palestino. Ban resaltó que va a entrar en contacto con líderes israelíes para presionar por el fin del conflicto.

La organización Save the Children continúa denunciando la situación de crisis humanitaria en la Franja de Gaza. La institución estima que la población local necesita ocho veces más ayuda de lo que está recibiendo en lo que respecta a comida y medicamentos. La ONG califica la situación de lamentable. Según la organización, el cese del fuego de tres horas para la entrada de ayuda humanitaria es inadecuado y está dificultando los esfuerzos humanitarios.

De acuerdo con estimaciones de Save the Children, por lo menos 7.200 camiones deberían haber entrado en Gaza para asegurar que la población tenga un mínimo de alimentos, combustible y medicamentos. Sólo a 900 camiones les fue permitida la entrada desde el comienzo del conflicto, según el Gobierno de Israel. La ONG afirma que, antes del conflicto, más de un millón de personas en Gaza, de las cuales más de la mitad son niños, ya dependían de ayuda humanitaria.