3 preguntas a John Catalinotto sobre el asalto al Capitolio

El Capitolio fue tomado por asalto el 6 de enero, en espera de que el Congreso validara la victoria de Joe Biden. Una demostración de fuerza para Donald Trump. El presidente en ejercicio demostró que todavía era capaz de activar movimientos importantes en su desconocimiento a los resultados de las elecciones. Y aunque el orden se haya restablecido rápidamente en Washington, tampoco hay que dar por hecho que todo se va a resolver con la toma de posesión de Biden. Una conocida figura del antiimperialismo en los Estados Unidos, John Catalinotto, nos da luces sobre los acontecimientos en el Capitolio y los cuatro años por venir.


 

¿Cuáles son las fuerzas en las que se apoya Trump para seguir desconociendo los resultados de las elecciones? El orden ha vuelto finalmente al Capitolio, pero ¿puede tomarse a la ligera esta amenaza?

 

En primer lugar está Trump, su familia que lo rodea y, además, los peores elementos de su equipo, como Rudy Giuliani. Pero también está la policía y los llamados sindicatos de la policía –pudimos ver que la seguridad era mucho menos importante para este evento que para otras manifestaciones–. Trump también cuenta con el apoyo de una parte bastante grande de los ricos, a los que ayudó mucho durante su mandato, reduciendo los impuestos y flexibilizando las regulaciones sobre cuestiones ambientales. También hay organizaciones abiertamente racistas, como los Proud Boys [Chicos Orgullosos]. Estos movimientos son capaces de movilizar a una parte bastante grande de la población que se encuentra duramente afectada por la crisis económica, pero que no tienen las claves para entender lo que les está sucediendo. Es probable que esta parte de la población se hunda en el racismo.  

La amenaza es real y sustancial. Las organizaciones fascistas tomaron con audacia el Capitolio y se han ganado la atención de muchas personas; podrán reclutar miembros y fortalecerse. Y aunque Trump ya no ocupe la Casa Blanca, puede seguir siendo un imán para los sectores derechistas y racistas.

 

Es difícil imaginar que el genio malvado entrará en su lámpara una vez que Joe Biden tome el cargo. ¿Cómo ve usted los próximos cuatro años?

 

Dentro de la clase dominante de los EE.UU., la lucha continuará entre los neoliberales y los racistas desinhibidos. Los fascistas seguirán movilizándose. Al mismo tiempo, el imperialismo estadounidense perderá más influencia en el mundo. La crisis económica se intensificará. Todavía no es posible predecir con certeza la evolución de la pandemia, pero ya sabemos que ha expuesto las debilidades y la incapacidad del sistema capitalista para hacer frente a tal crisis, así como a la crisis ambiental.

 

Por un lado, hay conspiradores reaccionarios que se alimentan de las contradicciones de la ideología dominante. Por el otro, un establishment que siempre defiende los valores neoliberales y no es capaz de dar soluciones reales a los problemas de los trabajadores. En este país profundamente dividido, ¿cómo pueden las fuerzas verdaderamente progresistas encontrar su lugar y luchar contra la pobreza, las guerras, el racismo y el sexismo?

 

Anticipamos el desarrollo de un movimiento antifascista o antirracista como reacción a lo que ocurrió en Washington. Apelamos a un movimiento de este tipo. El movimiento Black Lives Matter ha logrado movilizar a mucha gente, incluyendo jóvenes trabajadores y estudiantes blancos. Podría ser parte de este movimiento que estamos pidiendo. También cabe destacar la labor que ya ha comenzado en grandes empresas sin sindicatos y que emplean a muchos trabajadores, como Amazon o Google. Pero nuestro problema es poder desarrollar un movimiento independiente del Partido Demócrata, que es un partido imperialista, aunque no sea tan abiertamente racista y sexista como los “trumpistas”. Los próximos cuatro años van a ser difíciles, pero habrá luchas.

 

Traducido por América Rodríguez para Investig’Action

Fuente: Investig’Action