Los últimos días del franco CFA

El Franco de la Cooperación Financiera Africana (CFA), que se utiliza en 15 países de África Occidental y Central, atraviesa una zona de turbulencias. Tanto dentro como fuera del continente se ha formado un gran movimiento contra el CFA. Su misión es clara: “liberar a los estados africanos del yugo del franco CFA”.

En 72 años de existencia, el franco CFA ha demostrado suficientemente su ineficacia o incluso perjuicios para las economías africanas. Ninguno de los 15 países que utilizan la moneda tiene una situación económica envidiable, a pesar de la dinámica de la población y la riqueza de su subsuelo. 

En lo político, la zona CFA queda atrasada con presidentes que han roto todos los récords mundiales de longevidad a la cabeza de los Estados: Paul Biya (35), Idriss Deby (27), Obiang Nguema (39), etc.

Las razones para el estancamiento de la zona CFA son numerosas: falta de soberanía de los estados africanos, la obligación para todos ellos de pagar el 50% de sus reservas de divisas al Tesoro francés, el uso de la zona del franco como área de influencia por/para Francia, la amenaza y el chantaje a los presidentes disidentes…

Después de haber esperado en vano que la palabra dando la orden de salida del franco CFA viniera de Jefes de Estados, las organizaciones de la sociedad civil han tomado el toro por los cuernos y fijan el 2017 bajo el signo de la liquidación de este “avatar del colonialismo”.

Después de la fase teórica caracterizada por debates, el tiempo es pues para la acción. El 7 de enero, tras una consigna lanzada por la ONG Urgencias panafricanistas, varios actos se llevaron a cabo en todo el continente y más allá.

La gran novedad, sin duda, es que se observó el descenso de personas a las calles en marchas pacíficas y cantos de “Stop CFA”. El siguiente paso es el boicot a los productos franceses en el continente africano, advierte Kemi Seba, activista y promotor de esta campaña internacional que experimentó rápidamente el apoyo de las masas populaires.

El establishment ha perdido el sueño. Lo que es ya una primera victoria para el pueblo movilizado y determinado.

 

Traducido  del francés por Carles Acózar para Investig’action

Fuente: Journal de l’Afrique, enero 2017