El incendio de la Torre Grenfell: una masacre corporativista en Londres

Un gran incendio devoró la Torre Grenfell en las primeras horas del 14 de junio en Londres. La Torre Grenfell es un edificio de apartamentos de 24 pisos en el barrio de North Kensington. Más de 600 personas debían hallarse dentro del edificio. Según algunas estimaciones, el número de muertos es ya de 79 e incluso podría llegar al centenar. Este fuego ha generado una ola de ira pública contra las ignoradas advertencias sobre la seguridad, contra la respuesta insuficiente de las autoridades y, sobre todo, contra las políticas (de vivienda) que protegen la voracidad de las grandes empresas y propietarios en detrimento de los derechos de los pobres y de la clase obrera y, en este caso, de sus propias vidas. Este dramático incendio no fue un accidente. Fue un homicidio involuntario corporativista.

 

Los pobres arruinan el paisaje

 

Desde el día siguiente, cuando el edificio ardía aún, han comenzado a revelarse los elementos incriminatorios. En primer lugar, el riesgo de incendio se había planteado en varias ocasiones por los inquilinos de la torre Grenfell. Sin embargo, estas cuestiones fueron rechazadas por el propietario, la Organización de gestión arrendamientos de Kensington y Chelsea (KCTMO) y el Consejo Local de los conservadores. De hecho, el gobierno conservador se ha enfrentado en repetidas ocasiones a los riesgos que representaban estas torres de alquiler. Lo que no le impidió rechazar el año pasado como “regulación innecesaria” el intento de Jeremy Corbyn y del Partido Laborista de hacer las viviendas más seguras.

Por otra parte, la Torre Grenfell se benefició de los trabajos de renovación del año pasado, que ascienden a 10 millones de libras. Durante la renovación, se añadió un revestimiento exterior al edificio. Según los testimonios, el recubrimiento quemó increíblemente rápido, propagando el fuego a las plantas superiores. ¿Por qué se añadió este recubrimiento? Para mejorar las vistas desde los apartamentos de lujo cercanos. Y si eso no fuera poco, resulta que habría sido suficiente sumar 5.000 libras para hacer resistentes al fuego esos paneles de revestimiento. Es necesario explicar eso. Un incendio mortal fue agravado dramáticamente, docenas de vidas se han perdido, porque a los vecinos ricos no les gustaba la vista de los pobres y porque el dueño de la torre quería recortar en el gasto con materiales baratos.

Esto da una idea clara de un gobierno, tanto a nivel nacional como local, cuyas políticas y regulaciones (relajadas) están destinadas a favorecer a los ricos y sus operaciones inmobiliarias. En los barrios pobres de Londres, la gentrificación y la limpieza social duran décadas para dejar paso a los ricos. Las personas son expulsadas ​​y los alquileres explotan.

El incendio en la torre Grenfell se agravó aún más por la respuesta desastrosamente incompetente de las autoridades locales. Mientras que las organizaciones de caridad, voluntarios y donaciones llegaron rápidamente al lugar, los organismos oficiales no coordinaron sus esfuerzos. ¡Varios días después del incendio, las familias todavía estaban durmiendo en el suelo! Los representantes de los conservadores, el alcalde de Londres Sadiq Khan y particularmente la primera ministra Theresa May han sufrido la ira de los residentes de Grenfell. May ha sido criticada, con razón, por haber rehusado reunirse con las víctimas.

 

“¡Los marxistas sueltos!” (1)

 

Por su parte, Jeremy Corbyn fue recibido con los brazos abiertos por el público, los residentes y las familias en duelo. Su empatía es auténtica y sus antecedentes en materia de lucha por los derechos de la mayoría son inatacables. La creciente popularidad de Corbyn, a pesar de los ataques casi unánimes de los medios, reposa en el contenido de su programa político, con un plan para construir 500.000 viviendas para frenar los costos exorbitantes de los alojamientos.

Si sólo una demostración pública de solidaridad y una escasa ventaja política estuvieran en juego, los propietarios ricos de todo el mundo que poseen bienes en Londres podrían dormir bien tranquilos. Pero es probable que se hayan sumergido en un miedo frío al escuchar la demanda de Corbyn: quiere que los residentes de Grenfell sean reubicados en el barrio, ¡en las propiedades de lujo vacantes! (2)

De hecho, una vez que se va más allá de la defensa de la propiedad privada, que el capitalismo defiende por encima de todo, es evidente que la solución para las familias sin techo se encuentra en las casas deshabitadas. Yo iría aún más lejos al sugerir que la solución de la cesión de casas de lujo vacías se aplique más allá de los residentes de la Torre Grenfell, de modo que los problemas de los sin techo y que las malas condiciones de alojamiento sean resueltas instantáneamente. Incluso podríamos imaginar una especie de lotería inversa. En lugar de una lotería normal en la que una persona seleccionada al azar se hace rica, esta vez una persona rica elegida al azar se convertiría en un poco menos rica, mientras que una familia pobre de la clase obrera conseguiría un alojamiento en buenas condiciones con un alquiler por un período indefinido de una libra al mes.

 

La política y la conciencia de clase

 

Después de la apuesta electoral desastrosa que ha forzado a los conservadores a alinearse con los fundamentalistas del DUP (Unionistas conservadores norirlandeses. NdelT.), este incendio y la respuesta inapropiada podrían ofrecer a los conservadores la oportunidad de desembarazarse de Theresa May. Pero en esta etapa, eso no va a resolver todos sus problemas.

El gobierno, ya sea dirigido por May o no importa quien otro, el Partido Conservador y grandes sectores del Partido Laboristas que se oponen a Jeremy Corbyn (incluso si se les obligó a subir a su tren) esperarán que toda esta ira pública se canalice a través de las vías oficiales. Según las investigaciones parlamentarias, con la destitución de algunos funcionarios e incluso con la persecución de alguno por negligencia.

Por contra, lo que no se pueden permitir, es que esta rabia siga hirviendo en las calles, con un liderazgo de los Laboristas que nunca ha sido tan radical. La gente está empezando a darse cuenta de forma más coherente que hay un esfuerzo concertado para sacrificarles en beneficio del lujo y de los privilegios de los más ricos. En otros términos, están tratando de construir una conciencia de clase. Y esta movilización, así como la demanda de justicia, bien pueden desviarse de los caminos tradicionales y parlamentarios que en general presta la política del Reino Unido. Eso es sin duda un pensamiento aterrador para las élites capitalistas.

 

 

Notas

(1) Tras la publicación de las encuestas de las últimas elecciones generales, la miembro del UKIP (y ex aspirante al liderazgo) Suzanne Evans tuiteó: “Si esta encuesta de salida es correcta, los conservadores han tenido una de sus peores noches. El Parlamento suspendido, el Brexit amenazado y los marxistas sueltos” (“Marxists at large“).

(2) ¡Corbyn insistió su idea y los medios mainstream tienen verdaderamente mucho miedo!

 

Traducido por Carles Acózar para Investig’Action

Fuente: Investig’Action

 

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