Burkina Faso : Alternancia o alternativas

Desde el 30 de octubre, toda África observa Burkina Faso. Y el mundo también. Inusualmente, la prensa occidental saluda la valentía y el sentido de responsabilidad del pueblo burkinabé, alzado como un solo ser, para gritar “¡Vete !” al “dictador vitalicio” Blaise Compaoré.

¡Qué felicitaciones mas conmovedoras ! ¿Habria una unanimidad de opiniones entre Occidente, la clase política burkinabé, la sociedad civil y los miles de manifestantes anónimos? Nos parece que es hora de cuestionarlo.

¿Es ya la hora de la “victoria”? ¿El orden establecido ya ha sido derrocado? ¿Todos los enemigos han sido identificados y excluidos?

El error sería pensar que la caída de Compaoré equivale a la victoria final. No era más que un “responsable técnico de almacén”, encargado de implementar los planes diseñados por los capitalistas-imperialistas y sus redes mafiosas como la Françafrique. Él se ha ido, sus jefes se quedan. Se debe felicitar al pueblo, pero no debe relajarse en el combate. Porque el enemigo se ha metamorfoseado: subrepticiamente, las fuerzas contrarrevolucionarias se sobreponen a la voluntad del pueblo.
En primer lugar, el presidente depuesto ha sido exfiltrado por Francia, en recompensa por sus buenos y leales servicios a la “Madre patria”. Sin embargo, Francia habia sido denunciada por los insurgentes como la beneficiaria de su miseria. A continuación, el ballet de los diplomáticos occidentales en Ouagadougou no es necesariamente una buena señal para el pueblo que lucha. ¡ Los carroñeros nunca vagan alrededor de un cadáver sin que haya una razón !

Por último, y el hecho es bastante garrafal para que no destacarlo, ha sido el teniente coronel Isaac Zida, segundo comandante de la guardia personal de Compaoré, quienha gestionado la pre-transición. Sin embargo fue él quien, con el general Gilbert Diendéré, formó la columna vertebral de la larga dictadura. ¿Cómo hablar de “revolución” con estos dos individuos a la obra?

De hecho, la supuesta personalidad de consenso, quien será designada para gestionar la transición, va a tener que pasar su tiempo administrando las diferentes facciones sociales (incluyendo el clan Compaoré), en lugar de tomar decisiones audaces. Una verdadera Revolución en Burkina hoy en dia, tendrá que poner en tela de juicio el orden neocolonial que impera aquí y en toda África desde 1960.

La revuelta ha demostrado la fuerza del pueblo, pero aún tiene que definir su alternativa, para defender sus propios intereses. Algo más que una alternancia de marionetas.

Fuente: http://www.investigaction.net/Burkina-Faso-Alternance-ou.html?lang=fr